6/1/16

25 años de la guerra Tormenta del Desierto





Kuwait retiró a su embajador en Irán y crece preocupación mundial
Bahréin suspendió todas las conexiones aéreas con Teherán. El gobierno iraní minimizó la ruptura con Arabia Saudita.




La ejecución del clérigo chiita Nimr Al-Nimr en Arabia Saudita provocó la furia de los iraníes quienes incendiaron la embajada de ese país en Teherán.


La crisis diplomática entre Arabia Saudita e Irán, fuente de una gran preocupación internacional, se amplió el martes con la decisión de Kuwait de llamar a consultas a su embajador en Teherán. Kuwait, que denunció “una grave violación de los compromisos internacionales” por parte de Irán, tomó esa decisión al día siguiente de que el Consejo de Seguridad de la ONU condenara el ataque de la embajada saudita en Teherán.

Bahréin, que siguiendo los pasos saudíes también rompió relaciones diplomáticas con Irán el lunes, al igual que su vecino anunció ayer la interrupción de todas las conexiones aéreas con este país. La agencia oficial bahreiní BNA indicó que la autoridad de la aviación civil del país “decidió detener los vuelos con destino o procedentes de Irán”.

Irán, por su parte, minimizó en esta jornada el efecto de la ruptura de relaciones diplomáticas decidida por Arabia Saudita, Bahréin y Sudán y los llamados a consultas de Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos. “La ruptura de relaciones de Arabia Saudita y sus vasallos no tiene ningún efecto en el desarrollo de Irán”, declaró el portavoz del gobierno iraní Mohamad Bagher Nobajt.

La embajada saudita en Teherán así como un consulado del noreste del país fueron atacados por manifestantes enfurecidos por la ejecución el sábado por “terrorismo” de un dignatario chiita, Nimr al Nimr, en Arabia Saudita.

El Consejo de Seguridad de la ONU manifestó el lunes “su profunda inquietud ante esos ataques” y pidió a Irán que “proteja las instalaciones diplomáticas y consulares y el personal”.

La declaración adoptada por unanimidad por los 15 miembros del Consejo pidió al gobierno iraní que “respete plenamente sus obligaciones internacionales”.

En cambio, el Consejo no mencionó la ejecución del clérigo chiita. El presidente iraní, Hasan Rohani, declaró el martes que Arabia Saudita no podía responder “a las críticas cortando cabezas”.

“Espero que los países europeos que siempre reaccionan en los temas vinculados a los derechos humanos cumplan con su deber”, agregó el presidente iraní.

La delegación de Irán ante la ONU dirigió una carta el Consejo comprometiéndose a “adoptar las medidas necesarias para evitar que ocurran incidentes similares en el futuro” y recordó que Rohani había condenado los ataques a la embajada y un consulado.

El lunes el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, mantuvo conversaciones telefónicas con los ministros de Exteriores de Arabia Saudita e Irán y los exhortó a “evitar cualquier acción que pueda agravar aún más la situación”, indicó su portavoz.

Ayer, el mediador de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, inició en Arabia Saudita contactos tendientes a reducir la tensión.

De Mistura viajará a mediados de la semana a Teherán donde, además de la guerra civil en Siria, discutirá con el gobierno iraní de la crisis diplomática actual.

De Mistura considera que “la crisis en las relaciones entre Arabia Saudita e Irán es muy preocupante” y puede tener “una serie de consecuencias nefastas en la región”, declaró el portavoz de la ONU Stéphane Dujarric.

Arabia Saudita e Irán son dos protagonistas importantes en la guerra en Siria. Riad financia y arma a los grupos rebeldes, mientras que Teherán apoya al presidente sirio Bashar al Asad con hombres en el campo de batalla.

4/1/16

“ARABIA SAUDITA HACE ARDER EL GOLFO”




Cómo la ejecución de un clérigo saudita de la rama chiita, busca mantener e incluso aún, acrecentar la inestabilidad regional



EL mundo árabe-islámico no para sufrir las más execrables y desvergonzadas afrentas contra la integridad de sus integrantes que cabe recordar, también son seres humanos. La ejecución por parte de Arabia Saudita del jeque chiita Nimr Baqir Al Nimr parece ser una provocación más del apostata y colaborador gobierno de la Casa real Saud, inclinada de constante a los intereses de Washington y Tel Aviv.


La ejecución de éste líder saudita de la rama chiita, ha levantado una amplia condena no solo dentro del mismo reino sino también fronteras afuera. Desde Bahrein a Yemen, Irán, Iraq, Pakistán, Sudán y demás países del noreste de África, los musulmanes chiitas en especial y los musulmanes en general han levantado la voz de condena con éste régimen cruel que además de éstas prácticas arbitrarias e injustas, colabora con los poderes occidentales al llevar la muerte a los árabes vecinos.


Para algunos, esta ejecución persigue otras finalidades más allá de la penalidad de delitos completamente falsos. En resumen lo que se estaría buscando sería, el mantener o incluso agudizar la brecha confesional entre sunitas y chiitas dentro del mundo islámico, objetivo que ha venido siendo tarea incesante de las operaciones de la CIA y sus colegas israelíes siendo “Al Qaeda” y el “Daesh” sus obras más ambiciosas para tal fin. Incluso se especula, que se busca la polarización total de las relaciones entre Irán y Arabia Saudita facilitando aún más, el enturbiamiento de la ya de por sí nebulosa atmosfera regional.


Los argumentos que expuestos por Riad fue, que su ejecución se dio por cargos de desobediencia armada y terrorismo, siendo éstos cargos sobredimensionados y exagerados, lo que demuestra la total falta de las mínimas garantías de imparcialidad, del derecho de defensa y posibilidad de ser oído ante una instancia superior mediante un recurso. Como lo han señalado varios expertos, este tipo de prosecuciones y condenas son claramente incongruentes con las acciones del mismo gobierno que –y con sobradas pruebas-, viene promoviendo la violencia armada en Siria e Iraq, mediante su vergonzosa cooperación con los planes que orquestan EEUU, la UE e Israel. Lo cierto era que el clérigo chiita era una voz muy molesta para las conciencias de quienes se dicen musulmanes pero que poco tienen de tales, al fomentar la muerte y el caos contra otros musulmanes.


La interpretación de la “Sharia” –ley islámica- por parte del régimen saudita dentro de las prácticas que hacen al impartir justicia respetando los mandatos de Dios (Adl), han venido siendo muy criticadas desde varios sectores de la Umma –Comunidad Islámica- y de eruditos islámicos tanto suníes como chiíes.


Lamentablemente, la ley sagrada se ha mezclado con los intereses políticos y con los manejos espurios y ajenos a los reales propósitos que se dirige a reglar, poniendo en evidencia que, por éstas interpretaciones que van contra la “Suna” –tradición- está siendo desvirtuada, por un régimen corrupto y amoral.



Este hecho tuvo su inmediata reacción política desde Irán, cuando tras conocerse la ejecución, desde el gobierno se convoco al representante saudita en Teherán para una entrevista urgente. La medida que obviamente no fue del agrado del gobierno saudita, quien para devolver gentilezas, tomo sus propias medidas al llamar inmediatamente al embajador iraní en Riad.


Esto viene a empeorar las flacas relaciones entre ambas partes, que se ven claramente enfrentadas en la situación bélica que se desarrolla en la región del Levante entre Siria e Iraq y la que sacude al Yemen y que además, tiene como corolario, la entelequia del “Daesh”, una creación de las agencias de inteligencia estadounidenses que sorpresiva y muy convenientemente ya había aparecido dentro del Yemen. Precisamente, este era uno de los temas que denunciaba abiertamente Al Nimr y que, como hombre político, no solo denunciaba a los cuatro vientos estas connivencias del gobierno real, sino que además puso en duda las cercanas y oscuras relaciones que mantiene con gobiernos como el norteamericano, el francés y el israelí.


Por lo pronto hay recordar que Riad y en particular el régimen monárquico de los “Al Saud” no han sido observados, criticados o de alguna manera emplazados por Naciones Unidas a respetar los principios de la Carta orgánica en la cual, se reconocen derechos y las garantías inherentes que todo ser humano –y en apariencias sin distinciones- tiene no solo por su condición de tal, sino por ser Arabia Saudita, un miembro más de la organización internacional.


Tampoco se ha visto y dudamos mucho que lo veamos, condena o emplazamientos desde Washington o de la Unión Europea dado que, el reino es un cercano y estratégico aliado para la geopolítica regional que hoy por hoy, EEUU y sus aliados –entre ellos Israel-despliegan a razón de brutalidad, destrucción y muerte.


Para la vista de la opinión pública se trata de una nueva muestra de la impunidad de la que goza una monarquía opulenta sustentada por los petrodólares que brotan a borbotones de sus miles de pozos en la región; para otros, el accionar de una torcida interpretación del Islam –dado que el Wahabismo no es una doctrina sino una costumbre tribal- y seguramente para Al Nimr como religioso chiita, su muerte fue el resultado de una obligación, la que enseña la corriente chiita especialmente inspirada en el martirio del “Imán Hussein” (PB), en la cual, en el camino por preservar al Islam de cualquier amenaza, el precio de luchar por la verdad si es necesario, debe ser hasta el martirio.

2/1/16

“EL RAYO DE LA MUERTE, UN ARMA REAL Y DIABÓLICA”


La historia sobre el arma secreta con la cual, EE.UU pudo conquistar Bagdad tras la invasión de 2003




Por Danny Smith


En el campo del desarrollo militar, la imaginación es el límite y muestra de ello se ha podido ver en episodios muy oscuros de la historia contemporánea. También se suele decir que “el vencedor es quien escribe la historia” pero también, el que la oculta; esto último había venido siendo una institución muy bien estructurada que basada en la coerción y las amenazas legales, sirvió para crear relatos que acompañaran los intereses de los grandes gobiernos imperiales.


A nivel de medios y para el conocimiento público se ha venido escuchando como las armas nucleares, son la gran y única amenaza para la humanidad ante las posibilidades de una posible guerra entre aquellas naciones que tienen estas capacidades. El balance militar de la era de la guerra fría –entre EEUU, la UE y la URSS- hoy, además de inexistente, se encuentra claramente desbalanceado y los actores nucleares han aumentado en número y los que ya había, hoy son mucho más poderosos. El problema de éste tipo de armas es la suciedad que produce su uso, haciendo que el territorio atacado, sea inhabitable por miles de años.


Por aquel motivo, los ingenieros de la muerte, tan listos como crueles, trabajaron desde hace más de cien años en desarrollar el arma ideal, limpia, masivamente destructiva, pero aseptica para un ejército ocupante.


Aunque parezca una locura o un relato de ciencia ficción –fuente recurrente de éstos inventores- éste tipo de arma hace tiempo que está entre nosotros y en poder de los gobiernos más poderosos del planeta y es el llamado “rayo de la muerte”.


El desarrollo de armas laser en el campo militar tiene una larga data. Desde los descubrimientos sobre la energía eléctrica de Nicolás Tesla y que fue inmediatamente cooptada por los anónimos cerebros de la industria militar que buscaron varios usos con propósitos claramente destructivos, pasaron a etapas más avanzadas de su desarrollo y casi fuera de la imaginación. Las armas a base de rayos de plasma, han sido uno de los logros más bien silenciados en los arsenales estadounidenses y también de estados críticos como Israel.


Tan solo se han dado a conocer algunas variantes de esta arma, todos en una versión defensiva y especialmente dirigida a interceptar y destruir misiles o incluso ojivas de artillería. En sus aspectos técnicos, estos sistemas de rayos han demostrado como pueden con mucha precisión interceptar una ojiva de artillería de 120mm y pulverizarla antes de que caiga en su blanco. Y el término “pulverizar” no está exagerado dado que se ha documentado muy bien el poder de cañones de rayos montados en torretas de navíos, plataformas fijas en tierra o incluso, en aviones con un dispositivo montado en la nariz.


Los programas que se avocan a este tipo de armas, son los más costosos en el desarrollo de la industria militar y por abultado de sus presupuestos, se han mantenido en la nómina “negra” de fondos sin límite.


Cuando se especulo sobre sus posibles usos ofensivos –como en las películas de ficción- tanto los expertos como los analistas militares soltaban una carcajada como una forma de desacreditar los rumores sobre su existencia.


Pero esas risas no son más que una pose para la opinión pública. Este tipo de ingenio no solo está a disposición de las Fuerzas Armadas estadounidenses sino que, lo tienen desde hace tiempo –bajo el más estricto secreto- y le han dado su correspondiente uso en uno de los episodios más negros de la historia contemporánea.


Tras la invasión de EEUU a Iraq en 2003, las tropas estadounidenses debieron sortear un verdadero camino entrampado, para que sus tropas pudieran llegar a cada ciudad importante del país árabe. No fue nada fácil para la infantería ni para sus “Rangers”, “Seals” e incluso para las “Fuerzas especiales” –grupos de asesinos de la CIA- poder moverse sin encontrar resistencia.


Como siempre, los medios mostraron solo lo que convenía y nada más. La aviación estadounidense como de costumbre causó estragos en la población, pero eso no significaba que la voluntad de los defensores de las ciudades y de varios puntos estratégicos, bajaran sus armas. Cada rincón del país, de norte a sur y de este a oeste significó una pesadilla para los invasores y muchos pero muchos efectivos de esa operación, nunca más volvieron.


Para lograr entrar en varias ciudades, los norteamericanos necesitaron mucho más que sus tanques y aviones; incluso sus helicópteros corrieron una suerte bastante mala en contra de las imaginativas defensas iraquíes. En algunos sitios, los iraquíes eran fuertes y estaban tan bien atrincherados, que los tanques quedaban inermes y eran presa de los lanzadores de granadas anti tanque que esperaban a cada rincón de las esquinas de ciudades como Basora, Naseriyah, Karbala y claro, Bagdad.


Lo que se ve en las pocas películas que se han atrevido a decir algo sobre ésta invasión, son verdaderas sandeces con el solo ánimo de autoconformar al público norteamericano y arreglar aunque sea un poquito, la sucia cara de EEUU. Lo cierto fue que, en aquella oportunidad para lograr abrirse camino, los estadounidenses emplearon un vehículo armado con un cañón de rayos electromagnéticos para vencer las barricadas y bunkers que cerraban el camino a sus blindados. Según varios testigos en la lucha nocturna por el control de las inmediaciones del aeropuerto de Bagdad, dieron testimonio de que ante la imposibilidad de los invasores por lograr sus propósitos, pusieron en operaciones un “arma secreta”, que habían trasladado eventualmente para ablandar situaciones insuperables. Se trataba de un vehículo acorazado con características nunca vistas por los soldados y oficiales iraquíes. La crónica central de este episodio, fue documentado por el investigador norteamericano Patrick Dillon quien tras concretada la invasión, llegó a Iraq para realizar su propia investigación sobre lo que había ocurrido.


Según cita Dillon, pudo tener contacto –obviamente en la más absoluta reserva-con ex oficiales y soldados iraquíes que habían combatido contra las tropas norteamericanas en especial, en el sector de Makasib al sur del Aeropuerto Internacional de Bagdad, sitio estratégico para que los estadounidenses pudieran establecer un punto de descenso para los aviones con más tropas y equipos. Como comentaban algunas de las fuentes, “los iraquíes sabían que el aeropuerto y sus inmediaciones eran vitales para evitar la caída de la capital”.



Para las tropas estadounidenses no fue ningún reglado, incluso más; según fuentes que en aquellos momentos provenían de las guerrillas del partido Baas (Al Fedayeen), informaron que los estadounidenses “patinaban sobre la sangre de sus propios compañeros” e incluso un intento de asalto con paracaidistas con el apoyo de vehículos lanzados desde aviones de transporte resulto en un desastre muy bien encubierto. Desde las primeras horas de la mañana del 12 de abril hasta casi la madrugada del día 13, la situación de los estadounidenses fue de total frustración ya que todos sus ataques eran rechazados por las defensas iraquíes.


Uno de los más importantes testigos era el oficial Majid Al Ghezali quien estuvo a cargo de una de las unidades de la defensa del distrito de Makasib. Militar con varias guerras en su haber, Ghezali era ingeniero y podía identificar con bastante facilidad cualquier vehículo militar que se desplazara por un campo de batalla. Comento al investigador, que se encontraban muy bien armados e incluso con apoyo de las brigadas del “Fedayeen” que eran combatientes voluntarios partidarios de Saddam Hussein. “Teníamos todo lo necesario para detener a los americanos” comentó mientras fumaba un cigarrillo con una mano y blandía su café con la otra. “La experiencia de la guerra de 1991 nos preparó muy bien y conocíamos como reaccionaban y cuáles eran sus tácticas ante el acorralamiento” señaló al atento investigador.


Según precisaron otras fuentes, el fuego que opusieron los iraquíes a los intentos de asaltos con helicópteros de ataque “Apache” fue tan nutrido y de variado calibre que los pilotos no tenían forma de individualizar tantos blancos que para peor, hacían fuego en forma coordinada y muy organizada algo que muchos militares norteamericanos no esperaban. Sobre esto, un ex piloto de helicóptero de aerotransporte de la Marina testimonio que en aquella noche, cuando sobrevolaba a unas siete millas al este de donde se desarrollaban los enfrentamientos, pudo ver como volaban por doquier “los SA-7 y todo tipo de Manpads que combinados con los diversos cañones automáticos que tenían los iraquíes, harían imposible maniobrar para cualquier aparato por más blindaje que lo protegiera”.


La batalla que se trabo en las calles de aquel distrito, convirtieron el área en un infierno. La infantería estadounidense y sus carros blindados, que arremetieron sobre el sector, habían sufrido duras bajas y solo algunos de ellos, habían logrado escapar de las callejuelas de las barriadas de sur de Bagdad sin claro, dejar de mostrar las marcas de los “RPG-7” en sus laterales y rodamientos.



En un momento determinado. con sorpresa, Al Ghazeli y sus camaradas pudieron ver como los americanos inmediatamente se replegaron y tras unos minutos, apareció un vehículo que asemejaba a un acorazado pero que tenía características nunca vistas, especialmente por la torreta que llevaba encima que se asemejaba a un gran radar. Ni bien comenzó el fuego sobre aquel vehículo, surgió de la parte superior una especie de relámpago que como una “catarata” disparo un haz de luz condensada sobre todo lo que tenía al frente. Sin discriminar entre vehículos civiles o nuestros blindados de combate, aquel haz de luz –que no hacía ningún sonido- al tocar a alguno de ellos, producía una reacción tan increíble como horrorosa. Simplemente, los coches, buses o blindados se derretían hasta convertirse en metal líquido sobre el pavimento.


Lo peor de todo, era que en muchos de estos vehículos que eran licuados, había civiles, hombres, mujeres y niños que, como el caso de un autobús que circulaba en las inmediaciones, literalmente desaparecieron en medio de esa espantosa reacción creada por algún pulso electromagnético. Tal como siguió relatando Al Ghazeli, cuando ese rayó tocaba a una persona, fuera civil o soldados, lo carbonizaba instantáneamente, reduciendo su tamaño casi al de un neonato. La visión era simplemente shockeante y como lo dijo al investigador norteamericano, “son imágenes muy difíciles de olvidar y estarán conmigo por el resto de mi vida”.


Al Ghazeli describió al vehículo como si fuera algo así, como –en su propósito-un tipo de “lanzallamas” pero no lanzaba flamas de fuego, sino que, si algo estaba seguro, se trataba de alguna fuente de energía nuclear usada en forma de plasma. Ante semejante arma, era imposible presentar oposición por lo cual, los que pudieron escapar lo hicieron y los que no lo lograron fueron desintegrados en la huida. Los efectos de esta infernal arma y de otras, se pudieron ver en los hospitales de Bagdad, donde niños, hombres y mujeres presentaban heridas nunca vistas por los médicos. Miembros quemados por alguna exposición radiactiva de altísimo grado; “ojos fritos”, decapitaciones cauterizadas y otras aberraciones similares, fueron vividas y documentadas por los médicos iraquíe.


Tras el paso de este vehículo que desintegro todos los vehículos y posiciones que hallaba a su paso, tras su retirada del escenario, llegaron las tropas regulares y usando palas mecánicas, comenzaron a retirar los restos derretidos de los coches y vehículos derretidos, como así también, a los restos de iraquíes que habían quedado reducidos a pequeñas masas informes de carbón humeante para ser enterrados en fosas comunes no lejos del área. El objeto de ello, era cubrir los rastros del uso de esta arma. Era posible que los militares norteamericanos creyeran que habían acabado con cualquier potencial testigo de aquello y tras cerciorase de que no habían sobrevivientes, con rapidez procedieron a “limpiar la escena”.


Igualmente y pese a la estricta censura que caracterizo a esta guerra y especialmente sobre el uso de estas aberrantes armas sobre la población, el testimonio de Al Ghazeli y de muchos otros iraquíes que vieron estas execrables armas en acción, pudieron salir a la luz por trabajos como el del investigador y veterano Patrick Dillon quien sin dudarlo y con los riesgos que ello conllevaba, los expuso a la opinión pública estadounidense y mundial.

19/12/15

“¿PUEDE VOLVER ARGENTINA AL GOLFO?


Cómo las nuevas circunstancias internacionales y el gobierno “pro” estadounidense argentino pueden confluir a una nueva participación en el Golfo Pérsico


Por Charles H. Slim y Samantha Maruga


Desde la cubierta de vuelo del Alte Brown 1990 y la Corbeta Spiro pasando por popa en la navegación en el Golfo Pérsico.



En la Argentina, la experiencia histórica ha demostrado que sus habitantes y por supuesto su clase política suelen volver a reeditar cíclicamente, circunstancias que se creían superadas. Esto viene a colación por las implicancias de la asunción del nuevo gobierno argentino de tinte claramente pro-estadounidense, demostrando que hay un entusiasmo por recobrar las simpatías de los altos atrios de la política en Washington en donde se están preparando para un recambio de gobierno que no parece traer ninguna rama de olivo.


La naturaleza del gobierno de Mauricio Macri, hace necesario que hagamos un poco de historia. Cuando en 1989 el Dr. Carlos Saúl Menem ganaba las elecciones en un país que se incendiaba, muchos creyeron que era el regreso del peronismo inteligente, de la tercera vía que llevaría al país a reindustrializarse en todos los campos de la producción, incluso en el militar. Solo bastaron unos meses para que muchos cayeran en la más absoluta desilusión, cuando aquel personaje riojano que, impostando la figura de un caudillo litoraleño, terminó recortando sus patillas, su cabello y calzándose trajes de miles de dólares hechos en Europa, para pasar a representar los intereses foráneos que solo buscaban expoliar al país.


Y aunque muchos –especialmente los justicialistas- no quieren recordar semejante lapso histórico, Menem y Cía había celebrado varios tratos de palabra con sectores nacionales y populares, prometiendo que de llegar al poder, serían convocados para erigir al país en una nueva Argentina. Uno de estos fue el Coronel Mohamed Ali Seineldin, considerado por los británicos como una seria amenaza intelectual por su doctrina de la “Malvinización” y nacionalismo ultramontano, quien convencido de que se le entregaría la tarea de reestructurar unas maltrechas FFAA y la conducción de un nuevo ejército, fue timado por el primer mandatario quien, emplazado por los contactos de la embajada de EEUU para determinar a donde quería llegar con su gobierno, prefirió quedarse del lado de los poderosos –Washington y Londres-, quienes según varias fuentes, incitaron y digitaron el descalabro del 3 de diciembre de 1990.


En aquel contexto y presumiendo astucia, Menem trataba con los nacionalistas argentinos y a su vez, discretamente tendía lazos con Washington, intentando convencer a los norteamericanos que con su gobierno habían muchas posibilidades de apertura a los intereses del norte, creyendo tal vez que se los echaría al bolsillo. Y bien dijimos, presumió astucia dado que, pese a que traicionó con éxito al ideario nacional y los norteamericanos le sonrieron con mucha algarabía por su cooperación en la operación “Tormenta del Desierto” de 1991, a la larga terminó siendo el pato de la boda.



Precisamente en ese entonces, Menem y sus cercanos, creyeron que sacrificando a algunos de sus militares –algo que por fortuna no paso- en una empresa de envergadura como fue la “guerra del Golfo”, ganarían reconocimiento político, una buena recomendación del Departamento del tesoro para el ingreso de créditos y préstamos de organismos internacionales como el Banco Mundial y lo más estrambótico, la supuesta entrada de Argentina como “aliado extra OTAN”. Como verán, nada de eso ocurrió e incluso, tras el paso de los años se trató de tapar con el dedo todos aquellos desaguisados.


Hoy y aunque esto cueste creerlo, parece que se están recreando las mismas situaciones y las mismas aspiraciones pero, esta vez, en un marco mundial mucho pero mucho más complejo y repleto de peligros, que –en apariencias-escapan al control de los gobiernos centrales. Y bien hay que decir en apariencias ya que, en la actual denominada guerra “contra el terrorismo” se entremezclan ejércitos regulares, mercenarios pagados por gobiernos árabes, mercenarios de empresas privadas occidentales que impostan ser árabes (como ACADEMI, KKR, EXXON- MOVIL entre otras) que a su vez cooperan estrechamente en tareas con agencias como la CIA, MI-6, DGSE y el Mossad, dejando en claro que “no hay nada claro”.


Con este panorama, los encargados de las áreas de inteligencia (AFI) y defensa argentinas deberán empaparse de información sobre lo que abarca esta compleja consustancialidad que como señalamos, es altamente peligrosa y no es apta para improvisados y moralistas.


Hasta ahora es desconocido el lineamiento para el área de defensa pero, tal como lo han señalado algunas fuentes, los contactos extraoficiales del PRO con funcionarios del Departamento de Estado y del Pentágono en etapas previas a la definición de los comicios, se sembraron propuestas para el regreso de Washington en la cooperación en el área militar. Aparentemente Washington estaría interesado en que Argentina pase a ocupar un rol preponderante dentro de la región en la llamada “guerra contra el terrorismo”, sin aclarar que es lo que quiere a cambio. ¿Acaso será el pedido de participación en planes previstos para el Golfo Pérsico?


Precisamente, en el Golfo Pérsico las cosas siguen en una evolución que va de peligrosa a impredecible.


Hace apenas unas horas que se rumorea que Washington prepara una nueva invasión a Irak con una fuerza de unos 100.000 hombres entre los cuales habría tropas de varias naciones. Como contra medias, Rusia y China han puesto en estado de alerta sus comandos de misiles intercontientales. Y en medio de estas nuevas circunstancias en la cual, hay una pulseada entre varias potencias, un involucramiento de Argentina en cualquier plan que secunde a EEUU y a la OTAN, traerán sin lugar a dudas consecuencias nefastas.

Para ser más concreto en esto, a pesar de que en apariencias Argentina no tendría nada que ofrecer para comprometerse en esta gran carnicería que esta demoliendo al Medio Oriente, ello no es tan así. El país sudamericano tiene una importancia geoestratégica vital no solamente desde el punto militar sino también, en lo referente al de espacio geográfico que puede ser utilizado como escenario para extender la guerra clandestina que las agencias de inteligencia llevan adelante, en el marco de la llamada “lucha contra el terrorismo”. Además, el territorio argentino, lo quieran creer o no sus habitantes, está comprometido con la presencia de la base de control satelital de la República Popular China, un dolor de muelas para el Pentágono que los británicos –aliados de Washington- están tratando de contrarestar con operaciones de triangulación de inteligencia entre Malvinas, Punta Arenas y la Base Aérea de la FACH en Santiago de Chile –aliados de Londres- que cooperan sin tapujos.


Es por este punto, que Washington necesita la cooperación de Argentina y no tanto para mandar buques a las remotas aguas del golfo arábigo como en aquel entonces, sino para anclarse definitivamente en el país.


Estas posibilidades se ven incrementadas por la salvaje campaña pre electoral que sacude a EEUU donde todos los candidatos en danza –sin distinción entre demócratas o republicanos- , ven como parte de su plataforma para llegar al gobierno, el incremento de la instalación de bases militares y lazos de cooperación en las áreas de inteligencia con miras a las latitudes del sur, que en el caso de la Argentina, no existe la posibilidad de negociación alguna dado que el país no tiene como establecer condiciones para el respeto a la soberanía territorial, política y económica de su nación.


Pero pese a ello y según algunas fuentes reservadas, el gobierno de Macri estaría en conversaciones con los estadounidenses para concretar alguna participación de Argentina en este nuevo episodio de la guerra en el Golfo Pérsico que y como lo citamos previamente, prevé un nuevo capítulo ante los anuncios de la Casa Blanca y del responsable del Pentágono Ashton Carter, de enviar a unos 100.000 hombres y unos 2000 vehículos blindados para reocupar Irak. ¿En dónde entraría Argentina? No cuenta fuerzas terrestres acorde a los nuevos desafíos; solo basta ver el equipamiento de a un soldado argentino comparado con el de un mercenario del “ISIS” o del “Jabbat Al Nusra” para predecir su suerte. Además, sería bastante aventurado por el gobierno enviar a una fuerza para ponerla bajo el comando del USCENTCOM sin una ley que autorice ese tipo de movilización.


Igualmente, creemos que si hay cordura en los funcionarios argentinos, aceptar una propuesta semejante y sin considerar la real situación del país, sin que aún –y pese a la participación de más de quinientos hombres en 1991 en la guerra contra Irak- se hayan elaborado las previsiones legales que traten la salida de tropas para campañas bélicas como las que implicarían al país en una posible participación, revestiría una verdadera locura.



Los argumentos para esta conclusión, pueden centrarse en que, ante todo el país no tiene Fuerzas Armadas operativas; otra es que la situación que hoy se presenta en aquella región dista mucho de lo que ocurría entre 1990 y 1991, donde hubo –sino la última del siglo XX- una guerra convencional de alta intensidad con consecuencias aún no reparadas para sus participes; las justificaciones para su impulsión son tan nebulosas como los supuestos enemigos del “ISIS” y por último, el campo de batalla no está definido y parece no encontrar límites geográficos para manifestarse.

17/12/15

“MAURICIO A PENSAR?”




Cómo algunos anuncios del presidente, darían la pauta de una amplia planificación en varias áreas del país




Cuántas veces hemos cuestionado la falta de planificación y una visión estratégica a largo plazo en las administraciones que han venido pasando en los últimos treinta y cinco años. Sin distinción de de partidos –si como eso fuese real- ni de estilos de gobierno, pocos o ninguno le dado el menor lugar a los llamados “tanques de pensamiento” nacionales. Ahora parecería que esos proyectos, análisis y estudios geoestratégicos para un país razonablemente autónomo, han sido sacados de los cajones en donde se escondían y desempolvados para ser revisados por los estudiosos del macrismo.


A pesar del breve tiempo que Mauricio Macri está ocupando el sillón de Rivadavia, ha comenzado a desarrollar una batería de medidas muy interesantes que, concretadas, hasta podrían considerarse como “revolucionarias”, si las comparamos con más de tres décadas –incluyendo a la década ganada- de atraso en la infraestructura productiva, de transporte y comercial del país. Sin dudas que entre sus más cercanos y en los asesores más obsecuentes, no han dudado en calificar al “presi” como un “thinker” o, pensador en inglés, haciendo alusión a los buenos contactos que existen con la clase “paqueta porteña” que siempre ha mirado al norte y a Londres con ardor.


Pero más allá de esta humorada, hay que señalar que aparentemente el primer mandatario parece ir desandando consecuentemente el programa que había publicitado durante la campaña electoral, lo que promete un panorama –que pese a la necesaria época de sacrificio que requerirá- de amplios desarrollos en varios campos de la vida nacional.


Tras su visita a la localidad de Pergamino, donde visito a los chacareros y trabajadores del campo, no solo trasladaba el anuncio de la rebaja de las retenciones que habían estado ahorcando al sector sino que, daba a conocer un amplio y ambicioso proyecto para que las producciones de los campos nacionales tengan la infraestructura que se hace imperiosa para una competitividad real y actualizada. Sobre esto mismo, hizo mención de la necesidad de desarrollar la industria portuaria y el tendido de las vías de comunicación para que la producción nacional tenga las vías necesarias para que los productos y mercancías puedan desplazarse a menor costo y con mayor competitividad. Sin dudas que para que se duplique la producción y a su vez multiplique los puestos laborales, se hace necesario un plan logístico bien pensado y que se adapte a las necesidades de los mercados que durante la era K, fueron totalmente abandonados.


Sin dudas de que el gobierno, tanto nacional como el provincial –especialmente en Buenos Aires-, tendrá que poner un importante aporte monetario y de mano de obra para construir la infraestructura necesaria para que estos anhelos se concreten. Haciendo un poco de historia, recordemos como en la década de los noventas con el neoliberalismo menemista, las empresas públicas fueron rematadas y concesionadas a empresas privadas que al poco tiempo demostraron ser tan deficitarias como las administraciones nacionales.


Según algunas fuentes que han estado presentes en las reuniones celebradas a puertas cerradas por los asesores técnicos en el Ministerio de Infraestructura y Transporte, hay planificaciones bien detalladas, con cálculos, presupuestos y extensiones a todo el país, para volver a reconectar todo el territorio nacional con una nueva red ferroviaria que deja los lineamientos que había planteado el kirchnerista Florencio Randazzo durante la campaña con la incorporación de algunos trenes chinos, como una mera reforma para la foto, reducida a algunas trochas del Gran Buenos Aires.


Obviamente que detrás de los desarrollos de nuevas carreteras, redes de ferrocarril y hasta aeródromos con fines comercial, conllevaran la firma de contratos con empresas de alta tecnología para instalaciones de comunicaciones, redes de fibra, antenas, sistemas y software para las instalaciones de administración y control. Estos negocios encierran nada más ni nada menos que el diseño del centro neurálgico de lo que luego sería una infraestructura estratégica por lo cual, las empresas –estadounidenses, británicas entre otras-encargadas de instalar todo este sistema nervioso, tendría la llave para, en un momento crucial y conveniente, apagarlo a discreción. 




La misma lógica pareciera orientarse en el campo de la defensa nacional, que según algunas fuentes, están indicando el regreso de los asesores norteamericanos y una propuesta de proveer un ala de diez aviones F-4H “Phantom”, modelo bastante antiguo. Recordemos que apenas un mes antes, se canceló a último momento –y gracias a la valentía de un oficial de la Fuerza Aérea- la compra de aviones israelíes completamente inservibles. Hacemos votos para que no se retome semejante estafa para nuestras FFAA.


Igualmente, esto no parece ser fuente de preocupación para el presidente y sus estrategas quienes parecen desplegar las velas para comenzar la conquista. Desde su ideario, con la participación de estos sectores el país ira adquiriendo mejoras que le dará la competitividad regional y luego, una inserción dentro del concierto mundial.


Y allí no se quedarían estos planes. Según continúan informando, las previsiones de mejoramiento de las líneas logísticas nacionales interconectadas con las provincias, abarcan complejos y ambiciosos proyectos de reactivación portuaria –estratégicamente necesaria- para prestar servicios modernos y eficientes de fletamento de cargas, orientado tanto al Atlántico como por el Pacifico. En este último sentido, la salida de mercaderías y bienes podría gestionarse a través de nuevos convenios bilaterales con Perú, país que ha venido avanzando con mucho éxito en el desarrollo interno mediante la prestación de muy competentes servicios portuarios con destino a mercados de Asia y la Polinesia. Para ello harán falta corredores eficientes y que ofrezcan ventajas a los productores, algo para lo cual, la reactivación de redes ferroviarias a la Patagonia y al norte del país, se vuelve vital para estos propósitos.


Desde el ángulo político, estas planificaciones deberán lidiar con una importante presión de los sectores que bregan por mantener a los puertos de Buenos Aires y Rosario, como los más importantes en el monopolio de las importaciones y exportaciones, algo que deberá ser sopesado por el primer mandatario y sus asesores de área. Aunque para el común de la gente esto no pueda entenderse, lo cierto es que las ideas sobre posibles vías de salida por el océano pacifico representan un gran avance para el desarrollo geoestratégico de comercio exterior, encuentran fuertes resistencias por intereses creados que, operando en la región son alimentados desde bloques como la UE o el NAFTA.


En este sentido, Macri habla el mismo idioma que aquellos intereses y ellos parecen verlo con muy buenos ojos. Sus ministros y partidarios más cercanos confían en que, con estos acercamientos, le permitirán concretar varios de estos “mega proyectos” a cambio de un “razonable intercambio”. Pero ¿Hasta cuándo durará el encanto?

12/12/15

“CUMBRE DE MERCENARIOS EN ARABIA SAUDITA”



Signos de desesperación de Washington ante el fracaso para derrocar al gobierno sirio y por la imparable maquinaria rusa


Por Pepe Beru



En lo que va del siglo, muchos podrían decir que aún no se ha visto todo por venir, pero con acontecimientos como los que sacuden al Medio Oriente y en especial los que vienen castigando a Siria e Iraq, pareciera que ello no sería tan así. Asombrosamente y bajo los auspicios del Departamento de Estado norteamericano y según la semántica de los medios anglosajones, desde el miércoles 9 de diciembre se celebra en Arabia Saudita una cumbre de “grupos rebeldes” que han aceptado empezar conversaciones con el gobierno legítimo en Damasco.


En ese sentido el portavoz del Departamento de Estado John Kirby (1) ha dejado entrever que las conversaciones directas entre las partes comenzarían en el mes de enero, lo que para Washington representa buenas expectativas para el logro de un acuerdo político en el cual y –como conditio sine quanon- Bashar Al Assad debe dejar el poder. Como se puede ver, el llamado acuerdo poco tiene del mismo ya que esta previamente condicionado a los lineamientos que esperan ver concretados desde Washington, Riad y Tel Aviv (2).


Para entender lo inusitado de esta situación –y que engloba a todo el conflicto-debe dejarse de lado la falsa percepción instaurada desde los medios anglosajones, los regionales del golfo y levantada tontamente por las repetidoras latinas que han venido pintando el origen de esta sangría como parte de un “conflicto sectario”, eso es totalmente falso no solo por las pruebas que se fueron evidenciando desde la intervención en Libia en 2011 sino también por las últimas y escandalosas revelaciones que ha propiciado la intervención rusa. Si de algo se trataba todo esto era de negocios y poder, nada más. La tarea de los medios, es de pintar una realidad que cubra estas incongruencias y deje a Damasco como el gran culpable.



Para lograr aquello y en medio de la necesidad de buscar una unión entre todos los complotadores, se da a publicidad la realización de lo que artificiosamente llaman “cumbre” que en realidad es –tal como lo calificó Moscú y Teherán- una reunión de terroristas.


Según las fuentes de diarios anglosajones, los asistentes a dicha “cumbre” realizada en Riad, solo fueron llamados los denominados “rebeldes moderados” y que se nuclearían en unos quince grupos cada uno con sus propias insignias y denominaciones muchos de los cuales tienen sus cuarteles generales en Estambul.


Pero otras fuentes, han destacado que a la capital saudita habían llegado unos cientos de representaciones y entre las cuales -y presuntamente sin invitación-estaban los correspondientes a subsidiarias de “Al Qaeda” como es el caso de “Jabbat Al Nusra” y los del “Estado Islámico”, organizaciones mejor financiadas y poderosas en actividad. Por supuesto que esto no es difundido por los anfitriones sauditas y norteamericanos, “aquí solamente están los opositores moderados” rezaría un cartel. Esto fue denunciado especialmente por fuentes iraníes y rusas, que además de constatar dicha presencia, claramente no aceptan las dicotómicas denominaciones que EEUU usa para tratar de legitimar a esos grupos criminales.


En medio de la “Babel” creada por esta insólita cumbre de grupos responsables por la violencia y los millares de sirios muertos, el gobierno de Arabia Saudita se encargo de establecer como primera condición para que éstas negociaciones prosperen, la renuncia sin condiciones del presidente Bashar Al Assad, lo que a su vez, es uno de los objetivos que se han programado desde Washington y la UE hace bastante tiempo atrás.



Entre los no invitados, estuvieron los grupos kurdo-sirios, que han venido siendo atacados por los medios del Golfo por ser aliados del gobierno de Assad en la lucha contra las bandas armadas que casualmente se hallaban representadas en dicha cumbre. Sobre la situación de los kurdos en el norte de Siria, ha sido un tema ríspido y lleno de controversias entre los mismos kurdos dado que, con el constante operar de los estadounidenses y de los israelíes –proporcionando dinero, armas, equipos e inteligencia- en búsqueda de comprar su lealtad para que se unan a un proyecto de un “Kurdistán” extendido al que maneja la mafia del Clan Barzani en Iraq, no son pocos los grupos kurdos que rechazan colaborar en dicho proyecto y se niegan a caer en ese engaño que persigue en última instancia, el desmembramiento de la nación siria. Uno de los más conocidos e influyentes grupos que se oponen a estos proyectos es el Partido de los Trabajadores del Kurdistán PKK, que como premio a esta posición, Washington le dio carta blanca a Turquía para que pueda atacarle en Siria e Iraq (3) .


En apariencias, la situación apremiante para estos grupos en el terreno ha hecho que Riad y Washington hayan elaborado esta instancia como una forma de tratar de conformar un frente político que logre establecer una posición unificada que de un marco de “legitimidad” y que logre frenar los imparables avances del gobierno sirio en el terreno. Esto es muy difícil de que sea posible, no solo por la pléyade de grupos que hoy se disputan el poder en Siria sino también, por la condición a la que responden que es la de meros mercenarios de intereses que tienen sus oficinas en Washington, Londres y Tel Aviv.


Como parte de estos convocados están los grupos con directa colaboración de Arabia Saudita y Qatar, entre ellos y el más representativo el “Jaysh Al Islam” que cuenta en sus filas a mercenarios de varias nacionalidades –incluidos latinos como colombianos- pero con una estructura fija de elementos salafistas y wahabistas, principales elementos radicales e intolerantes contra la existencia de otras corrientes islámicas.


En definitiva, solo estamos ante una desvergonzada convocatoria de criminales ajenos al Islam y que para peor está avalada por los que dicen combatir al terrorismo.

11/12/15

“EEUU PREVEE UNA NUEVA INVASIÓN A IRAQ”



Cuáles son los reales propósitos de EEUU al anunciar que se hace necesario ingresar masivamente en Iraq


Por Dany Smith



Sin dudas, el 24 de noviembre, fecha en la que se derribo al SU-24 ruso, marcara un hito en la historia contemporánea de la región del Medio Oriente en general y en Iraq en particular. Aquel hecho fue nada menos que un inesperado y artero golpe de uno de los miembros de la OTAN como es Turquía, por lo cual no se podía alegar torpeza. Nada estaba librado al azar y menos aun, a un error involuntario de aquellos cazas turcos que fueron guiados con precisión a un objetivo dentro del espacio aéreo sirio.


Tras las investigaciones y las pesquisas que reconstruyeron aquella acción, se pudo ver el “por qué” de esa peligrosa medida, tomada por un simple peón de la OTAN que aparentemente había ejecutado esta interceptación por su propia cuenta. Aquellos pilotos que maniobraban para destruir puntos estratégicos de los mercenarios en el norte de Siria pudieron ver con sus ojos y grabarlo en sus cámaras, como incesantes columnas de camiones cisterna, a plena luz del día y sin ningún tipo problemas, cruzaban la frontera sirio-turca para finalmente internarse en Turquía.


Lo primero que debe haberles venido a la mente a estos pilotos fue “que extraño, ¿por qué no ha sido visto por nuestros socios occidentales?”, mientras eran seguidos y vigilados sigilosamente por un avión de guerra electrónica AWACS con tripulación saudita pero, bajo el comando operacional de estadounidenses. Habían visto nada más ni nada menos que una infraestructura muy bien montada que, además de no haber sido tocada por los bombardeos de la Coalición internacional, comprobaba un extenso contrabando de petróleo que inentendiblemente no había sido visto por los “ojos electrónicos de la OTAN”.



Con ese episodio y otros que no han salido a la luz, Rusia no ha tenido empacho en concluir que EEUU estaba simulando una lucha contra los grupos mercenarios algo que, sin dudas, representó una bofetada a la Casa Blanca (1) y la declaración oficial de que ambos están de lados opuestos. Estas conclusiones tenían precedentes en otras oportunidades y en otras épocas. Según algunos testimonios de veteranos de Vietnam, habían sido testigos de cómo en varias ocasiones los aviones lanzaban sus cargas en zonas donde no habían objetivos militares.


Las declaraciones de la ministra rusa María Zajárova en rueda de prensa no eran un exabrupto o un infundio sin sentido. Tal como lo había advertido años antes el mismo Vladimir Putin, “Rusia tenía la información sobre muchos de los eventos que habían sacudido la última década y media y que de ser necesario la pondría al conocimiento público”. Esto, sumado al incremento de las presiones de la OTAN con presencia provocadora de navíos en el Mar Negro, Rusia no parece ceder y por el contrario, se prepara para posibles contingencias bélicas movilizando a sus poderosos sistemas de misiles intercontinentales de cabeza nuclear clase TOPOL y YARS, capaz de llegar no solo al mar Negro sino a blancos más alejados.


Muchos han visto en estas maniobras de la OTAN, como una forma audaz de distraer a las fuerzas rusas en sus tareas en Siria pero, al parecer Moscú no ha mordido el anzuelo y como muestra de ello, ha redoblado sus operaciones aéreas contra las instalaciones mercenarias en el noroeste de Siria.

MISILES TOPOL



Por su parte, el Pentágono y más precisamente el encargado de dicha área Ashton Carter, ha confirmado que se hace necesaria la presencia en tierra de una fuerza de combate que cumpla con la tarea de recobrar el control, pero con estas circunstancias que habíamos visto la pregunta es ¿el control de quién? A la par de ello, se ha venido viendo como el sector del neocon con el senador John Mc Cain ha venido bregando por acercarle a los grupos mercenarios sistemas de misiles TOW, armas con las cuales se han destruido muchos tanques sirios y atacado un helicóptero ruso cuando se estaba rescatando al piloto ruso que había sobrevivido al derribo. Es allí y con estos precedentes donde rusos e iraquíes saben con seguridad de que no será para precisamente luchar contra el “Daesh” sino, para mantener zonas santuario que servirían a modo de tapón para entorpecer las operaciones de los aviones rusos y por supuesto, las operaciones terrestres de las brigadas populares chiitas.


En ese sentido, es que la incursión turca que ha llevado a suelo iraquí unos 2000 hombres y varios blindados pesados, tiene relación con estos planes que como habíamos dicho anteriormente y según material de inteligencia recopilado en la zona, buscan construir un aeródromo de grandes dimensiones en la zona de Dahur (2). Atando cabos y siguiendo los acontecimientos se ha podido vislumbrar que las declaraciones que venían circulando en Washington sobre la necesidad de enviar más tropas terrestres estadounidenses para intervenir tanto en Siria como en Iraq, son claros planes previamente diseñados y que muy seguramente se pondrán en marcha en breve.


Hay que recordar que ya hay más de trescientos militares estadounidenses en Bagdad y otros tantos operando en Al Anbar y unos cincuenta asesores militares en el norte de Iraq y Siria, apoyando oficialmente a los grupos kurdos del clan Barzani que lejos están de combatir al “Daesh”. A todo eso, sin considerar a los equipos de la CIA y sus elementos aliados que están operando en las sombras creando confusión y caos, especialmente en Bagdad, puede verse que Estados Unidos nunca se había ido de Iraq. Muy por el contrario, con la creación de esa situación de precariedad y miseria en la sociedad, sumado a la violencia interna, la CIA y sus socios han podido moverse muy cómodamente para ejecutar sus incontables y solapados crímenes.


Por lo pronto y en lo que se puede ver sobre el terreno, los estadounidenses solo serían unos cientos; pero, detrás de esas apariencias existe una álgida y muy activa movilización militar a gran escala en las diferentes unidades que existen en el Golfo Pérsico y por supuesto, las que dispone a gusto en Turquía. Es por eso que cuando Obama anunció que enviaba a unos 50 asesores militares al norte de Siria, no solo estaba violentando el derecho internacional –al introducirse sin el permiso de Damasco- sino también, la prueba de que Washington estaría tramando algo más que una supuesta asesoría.


Por el contrario algunas fuentes están dejando entrever que pronto esa gradualidad pasara a ser un desembarco masivo (3) pero no para combatir al “Daesh” o los grupos mercenarios que operan en Siria, sino para asegurar el terreno, lo que agregaría más evidencias de las verdaderas y contradictorias finalidades de la Coalición internacional en la región.


Entre tanto, los informes que provienen de Afganistán parecen mostrar movimientos muy sospechosos en los que la OTAN es parte. Tal cual como se vio desde el inicio de las operaciones rusas, uno de los efectos que se comenzó a ver fueron las evacuaciones aéreas de grupos mercenarios tanto a Yemen como a Afganistán donde casualmente están creciendo en forma alarmante las franquicias del ISIS.


Al tanto de esto, los sectores opositores iraquíes –sin distinciones confesionales-intuyen el regreso nefasto de éstos viejos y sanguinarios enemigos para lo cual se han puesto manos a la obra para tratar de contra restar lo que dan por seguro, como una nueva invasión a su territorio. Obviamente que Iraq carece de un ejército capaz de repeler una agresión como la del 2003 y menos, tienen un gobierno independiente, pero el desarrollo de toda la resistencia durante la ocupación, demostró que aquella por más brutal y sofisticada que fuese, no haría que los iraquíes se rindieran.

9/12/15

“CÓMO ES LA SITUACIÓN DE LA DEFENSA HOY”



Con la salida del gobierno del FPV la nueva administración encontrara muy poco en una de las áreas más sensibles para la actualidad


Por Charles H. Smith y Javier B. Dall



A pocas horas del recambio de gobierno, la situación que reviste el área de la defensa nacional muestra un estado lamentable. Sobre el particular, habría que preguntarse ¿Qué dejaban los doce años de gobierno K para la defensa nacional? La respuesta obvia a esta pregunta, choca con las incoherentes políticas discursivas kirchneristas que, falsamente se autodenominaban –parte de la propaganda- como “nacional y popular”.


Pero aquellos rimbombantes adjetivos, no significaron –como lo pensaron algún que otro viejo general- que los “K” iban a borrar al ejército argentino y a las otras fuerzas, para conformar unas nuevas “Fuerzas Armadas Revolucionarias” o tonterías como esas. ¿ Y por qué de este razonamiento? Simplemente, porque los K ni ninguno de sus segundones, tenían nada de revolucionarios ni menos aún, la ambición de emular a quienes teóricamente admiraban.


Desde la llegada de Néstor Kirchner al poder en 2003, la situación de as FFAA fue de mal a peor y no solo por una cuestión claramente ideológica o “pseudo-ideológica” –dado que el matrimonio Kirchner nunca hizo nada en épocas del gobierno militar- ya que, no se hubieron encontrado rastros o evidencias sobre la posible militancia armada, política o meramente de simpatía de los K con algún grupo como Montoneros o el ERP. Menos aún, se pudo comprobar que la “doctora” Fernández hubiera ejercido como patrocinante o defensora de presos políticos durante los años de plomo. Por ello, cuando se alega que ese desprecio al sector castrense nacional se enraizaba en su comunión con los camaradas marxistas y los “nacionalistas” del setenta, se trató de una impostación falsa que solo buscaba reclutar a los sectores más activos y revoltosos dentro del espectro más bajo de la política nacional.


De este modo el gobierno K mezclo mal los términos y paso a manejar asuntos de estado como cosas del partido (FPV) y los de éste como situaciones de estado lo que con el paso del tiempo y ante la obsecuencia de la mayoría de la clase política, mediática y poblacional fue degenerando en una mezcla heterogénea y tóxica que fue corroyendo aún más las delgadas uniones que habían entre los argentinos. A la vista de esto, estaba cantado que no podía haber esperado en la previsión de ese gobierno, algún desarrollo geoestratégico y menos aún uno referido a la defensa, pilares vitales para enfilar al país en un rumbo determinado de la política internacional.


Un viejo amigo me dijo, “los argentinos somos victima de nuestra propia historia”, tratando de explicarme “por qué” el gobierno de los K, habían desaprovechado la oportunidad histórica de poner en práctica la verdadera visión de desarrollo que el mismo Gral Perón había previsto con su llamada “tercera posición” y en la cual, la potencialidad de Argentina pasaría por una autosuficiencia –entre otras- en el campo de la defensa. Lo que sucede es que el llamado “Kirchnerismo” lejos hubo estado imbuido de los valores fundacionales del peronismo y menos aún de la doctrina de un nacionalismo popular.


De esta manera, para el gobierno K no hubo ningún interés en establecer un plan de desarrollo geoestratégico ni para corto, mediano y menos aún para largo plazo, especialmente y –quisiéramos pensarlo-sabiendo que la actualidad mundial requiere un estudio serio y profesional sobre cómo encarar los nuevos desafíos que como el “terrorismo trasnacional” y el “narcotráfico” no distinguen al momento de buscar nuevas plazas.


El sistema inmunológico de Argentina está tan bajo que puede ser afectado por cualquiera de estas virulencias que no serán solucionadas con discursillos seudo-humanistas o cantinelas pacifiqueras que solo esconden el miedo al compromiso a iniciar y desarrollar altas responsabilidades por parte de una clase política abúlica, perezosa y corrupta, que se ha acostumbrado a la política de la contingencia y el chiquitaje.


Y el gobierno saliente no fue menos en esto y como pudimos ver anteriormente, últimamente la cartera a cargo del impresentable Agustín Rossi fue consecuente en la característica improvisación y falta de tacto político de los ajenos a la materia, para desarrollar un programa coherente para el área. Recordemos, cómo por el accionar de un valiente oficial de la Fuerza Aérea Argentina y en momentos que el gobierno en forma improvisada pretendía anotarse un punto a la vista de las decrepitas FFAA, trato de cerrar un contrato por el cual se constituiría en una verdadera estafa económica, política y operacional con los famosos aviones “Kfir” (1) que tan amablemente Tel Aviv vendía con chistosas condiciones.



Lo único que podrá anunciar como un “logro” para la Armada, será la llegada de los cuatro “navíos” rusos que, según por entonces las fuentes del gobierno azuzaban como temibles unidades a incorporar en las empobrecidas dársenas portuarias. Navíos como una manera de decir, dado que son solamente unos simples remolcadores. Según fuentes de entonces, tras la salida del contingente naval que viajo a Rusia a buscar estos “navíos”, aquel esperaba encontrar algo muy diferente a lo que, al final de cuentas terminaron viendo y conduciendo a nuestros puertos. Es que se habían creado ciertas expectativas entre los círculos del almirantazgo “K” y el Ministerio de Defensa ruso, éste último con interés de que Argentina pudiera acceder a alta tecnología naval con el ofrecimiento de cruceros “Clase Kirov”, oferta que había sido declinada por el simple hecho de que el gobierno CFK sabía que a Londres no le agradaría la adquisición. Entre varios de sus acólitos se preguntaron ¿Dónde estaba la política nacional de decisiones independientes y soberanas?


Ni hablemos de la raleada posibilidad de adquirir los potentes aviones MIG-31 E, que hubieran representado una ventaja tan amplia para el control y la defensa de los espacios aéreos y marítimos nacionales, que varios temas como la pesca furtiva, las incursiones impunes de la real marina británica, estadounidenses y hasta el control aéreo en zonas fronterizas donde diariamente pasan vuelos del narcotráfico, habrían hallado una respuesta bastante contundente desde el estado.


Pero muy lejos de aquellas charlas y negociaciones, claramente truncadas por el miedo político –y de perder los beneficios monetarios en bancos extranjeros- de los “revolucionarios K” al “qué dirán en Washington y Londres”, el contingente naval argentino regresa tripulando cuatro modestos remolcadores (2) que poco tienen de estratégicos y obviamente, están muy lejos de “azuzar” a los británicos, que desde su centro de inteligencia naval de Port Stanley en las Islas Malvinas, se descogotan de la risa al ver pasar las nuevas adquisiciones de Buenos Aires.



Tan modestos y sin ningún propósito militar son estos barquitos, que haciendo una recreación de las amenazas existentes hoy día y que son cotejables por cualquier investigador, un solo hombre –como los que se ven operando en Siria- operando un sistema de misil TOW-2, puede enfocar desde una distancia bastante considerable al objetivo, volar desde un punto costero remoto a este “navío” y hundirlo hasta el fondo de la costa sin que la tripulación se diera cuenta que les pego. Y ante esto, la pregunta es inevitable ¿Quiénes son los que pensaron estas adquisiciones?

8/12/15

“REGRESO DE EEUU A IRAQ: ¿PARA QUÉ?




Cómo los últimos acontecimientos que han provocado una escalada rusa contra los mercenarios, obliga a Washington para entrar en Iraq


Por Dany Smith

Tropas turcas remodelando el terreno en Dahuk



El anuncio realizado por la Casa Blanca a comienzos del mes de diciembre sobre el envío de “más” soldados, no representa una novedad en lo que ha venido sucediendo en la región, especialmente en Iraq.


Repentinamente y tras las escandalosas pruebas de que Turquía esta traficando crudo robado en los campos petroleros sirios e iraquíes, no tardó en salir a la luz que la “Coalición internacional” que había venido supuestamente bombardeando al “Daesh” y otras franquicias mercenarias en Siria, en realidad no había logrado nada.


Tras el derribo del avión SU-24 ruso, Vladimir Putin lo tomo como una cuestión personal y sin rodeos ordeno que se publicaran los detalles de las operaciones de contrabando que se venían llevando a cabo desde “septiembre del 2014” sin que en ningún momento, sus socios occidentales hubieran reportado semejante situación. Tal cual lo dicho, Putin lo tomo como algo personal y eso se pudo ver cuando el mandatario ruso y rompiendo el hielo del protocolo acuso sin rodeos a su homologo Tiyip Erdogan en pleno de la Cumbre del Clima en París, de ser cómplice en el apoyo financiero al terrorismo. Sin dudas, fue uno de los momentos más difíciles para el mandatario turco al quedar expuesto ante sus homólogos y los medios internacionales sobre algo tan grave.


Y si eso no bastaba, el mismo Putin dio luz verde para que el Ministerio de Defensa y su Centro de Análisis de amenazas dedicada a la reunión de información de inteligencia sobre los diferentes grupos que están operando en la región, revelaran los pormenores que involucraba el tráfico del petróleo para financiar al “Daesh”, causando una verdadera migraña a los altos jefes de inteligencia y los generales del Pentágono, protagonistas principales del encubrimiento de toda esta situación. A la vista de lo que presentó Rusia, se concluía con claridad que EEUU y sus aliados no habían ni siquiera rozado a los mercenarios y mucho menos, degradado la capacidad de “Daesh”.


Estas revelaciones son de capital importancia y además son sin lugar a dudas, la bisagra que marca el inicio de un capitulo de hostilidades cada vez más encarnizadas y muy probablemente, de posibles choques entre los grandes actores que influyen en el conflicto. Sin dudas no es exagerado decir que se trata de la oficialización de la “tercera guerra” a nivel mundial.


Por lo pronto y ante esto, La Casa Blanca ha visto peligrar el proyecto montado en rededor de todo este circo negro y sin más remedio el mismo Barack Obama anunció la remisión de unos cincuenta asesores militares a la región del Kurdistán iraquí, donde además de las milicias kurdas Peshmerga, hay varios grupos de mercenarios estadounidenses, británicos e israelíes que ( bajo la propaganda de apoyar a la pobre minoría kurda) están cooperando con el Clan Barzani para forzar la salida de los pobladores árabes y asegurar los límites de un territorio kurdo completamente escindido de la soberanía de Iraq. Es esta parte de lo que sucede, que los medios occidentales no quieren mostrar ya que, lo que se cocina en esa zona entre los kurdos, estadounidenses e israelíes tiene mucho que ver con el petróleo que se trafica y la inexplicable aparición del “Daesh recargado” allá en julio del año pasado.


Por su parte, los iraquíes de a pie hartos de esto y sabiendo muy bien que detrás del “Daesh” está la mano de la CIA y el Mossad israelí, no tienen el más mínimo ánimo de tenderle una mano a los estadounidenses en sus incursiones en la región del Al Anbar, donde los efectos devastadores de los bombardeos de la “Coalición internacional”, ha sido milimétricamente precisa para pulverizar barrios y aldeas enteras por el solo hecho de estar alzadas contra el régimen colaboracionista de Bagdad. Allí sí, los aviones estadounidenses, británicos y de otros socios no erraron ninguna casa. Por el contrario, los edificios y los fortines del “Daesh” habían sido permanentemente evadidos de los bombardeos, algo que había venido siendo denunciado por los milicianos del “Hesbolla Brigadas Populares de Iraq” e incluso por oficiales de las fuerzas de seguridad de Bagdad.


En el haber de los estadounidenses, hay millares de iraquíes lisiados, desaparecidos, asesinados y eso no está para nada olvidado en la mente de los pobladores iraquíes que han perdido a un familiar o varios, indistintamente de que sean sunis o chiitas. Las escenas de torturas en “Abu-Graib”, “Campo Bucca” y “Campo Libertad” –solo para nombrar algunos ejemplos- en épocas de la ocupación son verdaderas marcas a fuego y a pesar del paso del tiempo, los iraquíes las tienen presentes.


Por su parte, los estadounidenses saben muy bien esto y no duermen un solo momento sin algún sobresalto que los ponga en guardia contra amenazas de los “revolucionarios”, o del “Daesh” o incluso de milicias chiitas que no los quieren cerca de ellos. Son muchos los episodios en los que las tropas norteamericanas que asisten a los mercenarios del régimen, se han visto hostigadas por el rechazo de las poblaciones o simplemente por el fuego de las milicias populares, extensión de los grupos chiitas de la resistencia en épocas de la ocupación.


A pesar de que el ambiente no es el mejor para que elementos estadounidenses pululen por tierra iraquí, la presión en Washington para que Obama decida medidas más duras para contener a los rusos y derrocar definitivamente al gobierno de Damasco, parece preanunciar un posible desembarco masivo de tropas estadounidenses que, cabe remarcar, tienen actual presencia en las bases de Jordania, Kuwait y Arabia Saudita. Aparentemente y según algunas hipótesis, las tropas estadounidenses en conjunto con sus aliados kurdos del Clan Barzani buscan asegurar una franja de territorio en el norte de Siria e Iraq para poder frenar el éxito de las acciones aéreas rusas y los avances del ejército árabe sirio. Son varias las señales que preanuncian la proximidad de estos planes.


Una de las señales de esta inminencia es la sigilosa y descarada invasión turca que fue detectada el 4 de diciembre en la provincia del Ninive y que no parece tener las benévolas motivaciones que Ankara ha vertido como excusa para semejante violación de la soberanía de su vecino. Al momento el inexistente gobierno de Bagdad no ha logrado amedrentar diplomáticamente a Turquía –obviamente por su descalabro- y no hay garantías de que Naciones Unidas haga algo para poner en su lugar a uno de los peones de la OTAN, ora de EEUU. Algunas fuentes, han filtrado fotografías aéreas de la región de Dahuk, cerca de Mosul donde las tropas turcas trabajan incansablemente para montar una base aérea de grandes dimensiones. Las especulaciones que se persigue con esto, son variadas y todas ellas, inquietantes. Para algunos, se trataría de una fase de un plan general de evacuación del alto mando y las líneas intermedias del “Daesh” antes del asalto total a Mosul. En esta operación participarían aviones de transporte sauditas, qataríes custodiados por aviones F-15 norteamericanos que dicho sea de paso, fueron movilizados recientemente a la región.


Otra hipótesis refiere a que se estaría preparando un puente aéreo para proporcionar un apoyo logístico extraordinario para evitar que caiga el mal llamado “Estado Islámico” y para ello, no solo los estadounidenses colaboraran en esto sino también los Peshmerga bajo las ordenes del corrupto gobierno kurdo de Barzani, que es un esbirro histórico de las necesidades estratégicas de Washington y Tel Aviv.

Tiyip Erdoga y Barzani



Para los neófitos que han escuchado por las noticias sobre los “pobres kurdos” o la intolerancia entre turcos y kurdos, esto está fuera de la realidad dado que en este caso, unos y otros o mejor dicho, entre los partidarios de Erdogán y los de Barzani hay billonarias razones para aunar fuerzas para que el mal llamado “Estado Islámico” perdure en la región por un buen tiempo.

Esto a su vez, ha vuelto a desatar grandes protestas entre los líderes de partidos chiitas opositores a los gobernantes colaboracionistas de Washington y con la intrusión turca en suelo iraquí varios de los más influyentes líderes como Moqtadar Al Sadr, representante de una de las milicias más influyentes de Iraq, la situación puede tener un desenlace imprevisto. Según las últimas informaciones, el gobierno títere de Bagdad carente de fuerza política y mucho menos diplomática ha emplazado a Turquía a retirarse en el plazo de 48 horas, algo que los turcos han rechazado con vehemencia dejando con la boca abierta a los inexistentes representantes de Iraq. Según fuentes en Bagdad, ya se han puesto en marcha rumbo al norte, fuertes contingentes de las milicias populares entre ellas las del “Hesbolla Brigadas de Iraq” y del “Asaib Aleh Alq” que tienen como antecedentes, el haber sido enemigos letales contra los invasores británicos y estadounidenses en plena ocupación.

7/12/15

“CÓNDOR II EN EL GOLFO: EPILOGO”


VETERANOS DE AYER

Cómo una idea argentina, que se desarrollo a expensas de mucho esfuerzo, tras ser desechada por su gobierno, termino siendo una fuente de ganancias siderales para la industria de los misiles balísticos


Por Charles H. Slim y Dany Smith


Habíamos visto anteriormente, que en la mayoría de los casos cuando los gobiernos han involucrado a sus países en situaciones incomodas como son los conflictos bélicos, sus ciudadanos son los principales desinformados sobre lo que realmente ocurre y ocurrió durante aquel. La excusa que más se ha escuchado para argumentar esta situación ha sido que “el pueblo no entiende de los importantes temas del estado” o definiciones similares. Ese oscurantismo informativo que se vincula con uno de carácter político y burocrático de los estados occidentales, fue consagrado en una institución casi misteriosa e inescrutable por los gobiernos anglosajones.


Cuando nos remontamos a la primera guerra del Golfo Pérsico, la opinión pública solo tuvo acceso a un pobre porcentaje de la información que además de porvenir de una sola fuente, era supervisada y autorizada por un comité militar estadounidense. Cuando se desató el conflicto, fue fácil para la estructura desinformativa a cargo de un área específica de la inteligencia militar, dar una versión que fuera conveniente y conforme a las directivas políticas de Washington. Pero la etapa previa al conflicto y en especial a las incumbencias que habían tenido los principales actores en todo ese devenir, no era posible ocultarla.


En aquel marco y antes de que Iraq pasara a tener un protagonismo crucial en el mapa informativo mundial, había una situación geopolítica y geoestratégica muy diferente a la que surgió luego de 1991. Con la guerra de Irán e Iraq fogoneada por Washington y financiada por los petrodólares de los estados del golfo, florecieron los más horrorosos y nuevos ingenios bélicos del campo militar; pero a su vez, los más lucrativos y millonarios negocios armamentísticos de finales del siglo. La magnitud de las transacciones y de los intereses que se movían en torno a la continuidad de dicha guerra había convertido al terreno de ambos países en polígonos de tiro y prueba de las armas de las grandes multinacionales de la industria de armamentos. Tan benéfica era para las arcas de las corporaciones y de los gobiernos occidentales, que si había posibilidades de un alto al fuego entre las partes, un episodio sorpresivo reactivaba las hostilidades.


Los principales vendedores de armas de ese entonces como eran EEUU, la URSS y algunos europeos, dieron mucho de sus producciones para que Iraq prevaleciera en el campo de batalla que, dicho sea de paso, se extendía a las ciudades más populosas y alejadas. De esta manera, desde Washington hasta el más penoso miembro de la OTAN (1) podía vender a dos bandas sus armas, obviamente de ciertas características y a un tope limitado. En ese marco y mientras Washington clamaba por los canales públicos el peligro “iraní” y apoyaba a Iraq por su lucha contra “la amenaza de la revolución chiita” proveniente de Irán, por detrás y en secreto, vendía armas a Teherán hasta que, tras un traspié de la CIA, fue descubierto causando una de los primeros escándalos ante los ojos de la opinión pública sobre las incongruencias de la política exterior norteamericana (2). Este suceso era tan truculento y sucio, que más que el tráfico de armas, se asemejo a una operación de ampones de poca monta intercambiando drogas por armas.


Pero en los más altos niveles del desarrollo de armas, los negocios más importantes y clasificados estaban involucradas industrias tecnológicas de muy alta calidad y cuyos productos no podía acceder cualquier país salvo, que hubiera un salvo conducto de alguno de los grandes patrones de la bipolaridad de aquel entonces.


En esa época como en la actualidad, la industria de las armas sigue siendo el negocio negro más lucrativo y peligroso del mundo y prueba de ello es como gobiernos e incluso países enteros han sido devorados por mafias locales conectadas por grandes empresas de armas.


Pero como bien decíamos, no cualquiera podía ingresar al selecto club de los países desarrolladores de tecnología bélica y menos aún, los que experimentaban en el área de los misiles balísticos.


Increíblemente y para la sorpresa de muchos, tal como lo habíamos presentado anteriormente (3) Argentina tenía su presencia tácitamente protagónica en aquel selecto club de los altos desarrolladores militares que oficialmente Washington alegaba como preocupante pero que, al mismo tiempo y tras bambalinas estimulaba mediante sus socios árabes, enfocados en esfuerzos aunados en la lucha contra la “revolución iraní”.



Según la posición oficial de la Casa Blanca y del Departamento de Estado de entonces, veían con preocupación el desarrollo del “Misil Cóndor 2” (4) como un vector orientado a llevar una ojiva nuclear, dado que Argentina poseía durante el gobierno de Alfonsín –y bastante a duras penas- un desarrollo en el área bastante adelantado pese, a las restricciones que aquel gobierno comenzó a implementar. Pero quienes realmente estaban preocupados eran los británicos y los israelíes quienes cada uno por causas bastante claras, no querían a una Argentina con semejante poder.


Desde esta posición se argumentaba que, Argentina podría representar un serio peligro para la seguridad regional por lo que se la debía presionar para que abandonara sus desarrollos en el programa misilistico. De esta manera mediante las presiones de la MTCR y de las continuas sugerencias vertidas por los canales diplomáticos –que redundaban en beneficio de Londres- no fue difícil asustar al gobierno de Raúl Alfonsín para que a mediados de 1989 y definitivamente, Argentina se retirara del proyecto pero, dejando todo su material intelectual, sus cálculos y los diseños en los talleres montados en Egipto e incluso en Iraq.


Tras este logro, los estadounidenses mantuvieron silencio y la CIA que seguía de cerca los progresos no le comunicó a sus aliados británicos éste desbande argentino por un simple motivo: Había que comprobar si el Cóndor 2, era tan formidable como se lo había descripto. De ese modo, se dejó que los egipcios e iraquíes que estaban comprometidos en tratar de derrotar definitivamente a Irán, concretar y desarrollar la producción de los misiles “Cóndor 2” pero, con reformas y nuevas denominaciones. Según algunos informes de inteligencia de esa época, para finales de 1988 Iraq había lanzado varios de estos prototipos contra instalaciones portuarias iraníes con resultados bastante loables desde el punto de vista del alcance y de de la novedosa guía que llevaban. Por supuesto que Buenos Aires no estaría enterado de estos logros que, para ese momento con el cierre de INTESA S.A. y de las instalaciones del “Chamical”, ya estaban embolsados para los egipcios, los iraquíes y las grandes empresas de tecnología misilistica europeas. Solo para recordar y en una breve reseña, empresas como la Messerchmitt Bolkow Blohm (MBB) de Alemania Occidental y la SNIA italiana –Subsidiaria de la FIAT- habían estado involucradas activamente desde 1985 en el desarrollo de las dos etapas del misil Cóndor que solventaron sus trabajos con fondos provistos por Bagdad y Riad principalmente.


Según las fuentes históricas, la MBB alemana colaboraba con los egipcios pero, recordemos que el proyecto era argentino, lo que, al presionar al gobierno de Alfonsín –que no puso ninguna resistencia- los ingenieros argentinos debieron abandonar sus locaciones en el Cairo e irse sin su proyecto y con la cabeza gacha; obviamente esto represento claramente una clara estafa para la Argentina y de la cual Washington fue el principal orquestador. Y si bien desde Londres se expreso un claro alivio por esto, los israelíes no podían decir lo mismo. La genialidad de los científicos argentinos había pasado a manos de sus enemigos árabes y había posibilidades ciertas de que se extendiera a países islámicos como Irán y Pakistán que son incondicionales aliados de la causa palestina.


Pero lo más insólito de todo esto, era que Argentina no saco ningún tipo de provecho. Es más, cuando Buenos Aires pudo haberse sentado a negociar con Washington para al menos “blofear” sobre sus condiciones para aceptar las pretensiones de destruir un proyecto como el “Cóndor2”, sus políticos tal como si tuvieran alergia –para no decir pánico- a enfrentar la situación, optaron por aceptar todo lo que EEUU imponía. Había sido claramente inverosímil y ridículo, ver como los mejores ingenieros del Cono sur americano, se habían ido con las manos vacías –sin un solo centavo de lo que valía su proyecto- para regresar a su patria sin dinero ni los frutos del trabajo de una década de desarrollo.



Para cuando asume el gobierno el peronismo con Carlos Menem en 1989, para Washington seguía siendo una preocupación –trasladada por Londres- el destino de los conocimientos que tenían los ingenieros argentinos que habían trabajado con sus colegas árabes en el “Cóndor 2” y en las instalaciones que aún –y a muy duras penas- seguían abiertas en “Falda del Carmen”, Córdoba. Asombrosamente, la CIA y las agencias militares de inteligencia no estaban seguros si los argentinos estaban al tanto de lo que los egipcios e iraquíes habían logrado tras su partida. Fue por ello, que se vieron obligados a tratar de obtener información actualizada sobre la situación del desarrollo aeroespacial argentino.


Lejos de las sospechas del Departamento de Estado, encontraron en Menem y sus partidarios una muy buena predisposición para cooperar con, ya no acabar el programa misilistico argentino, sino directamente “su entrega a manos del Pentágono” para su destrucción. En ese sentido y como muestra de buena voluntad, cuando ocurre la crisis del 2 de agosto de 1990, Menem da señales de que pondría a disposición de Washington toda la ayuda a su alcance ante la crisis que se había desatado en el Golfo Pérsico. Fue quizá la mejor oportunidad que el gobierno argentino dejo pasar en forma estúpida; tal vez por temor, tal vez por una avezada – e ilusoria- pretensión de convertirse instantáneamente en un aliado de Washington, Carlos Menen y el entonces Ministro de relaciones exteriores Romero no sacaron el tema como un intercambio de “toma y daca”.


Al mismo tiempo y como si todo estuviera coordinado, unos meses antes de que se desatara la crisis, las empresas europeas vinculadas al proyecto de perfeccionamiento de las capacidades del misil “Cóndor 2” entre otros, que se realizaban en el complejo “SAAD 16” en Iraq, entraban en liquidación y en teoría desaparecería toda la información existente sobre aquellos desarrollos. Con esto y muy convenientemente, cualquier futura reclamación judicial por derechos intelectuales sobre la posible aparición de un misil muy similar al legendario “Cóndor” argentino, quedaba evaporada. Para ese momento, Iraq ya tenía en sus arsenales, varios misiles “Cóndor” pero que habían sido reformados y rebautizados como “Al Bakr I” y su variante naval “Al Bakr II” que tenían un costo de mercado de varios millones de dólares, de los cuales ni Buenos Aires ni sus científicos vieron nunca.


Fue sin dudas en esas jornadas y en medio de esas calientes circunstancias, que los navíos argentinos de la fuerza de tareas 88.1, fueron involuntarios y ciegos testigos de cómo algunos de esos mismos misiles, pasaban a miles de metros por encima de sus cabezas sin saber que habían sido creados por compatriotas unas décadas antes. La madre de las inconsecuencias o más bien, la más terrible ironía hubiera sido si uno de esos misiles hubiera impactado de lleno sobre alguno de los buques argentinos cuando operaban a solo menos de 100 millas de las costas sauditas o les hubieran tomado desprevenidos haciendo puerto en instalaciones tan alejadas como “Al Jubail” en Arabia Saudita, “Bahrein” o “Al Ruwais” en Emiratos Árabes.

Cementerio de Helicopteros en Arizona



Así de esta manera, podemos ver como en una enmarañada cadena de situaciones que se vinieron dando desde la década de los setentas cuando nace el proyecto “Cóndor” , pasando por una etapa de amplio desarrollo en los ochentas propiciado por la participación financiera y operativa de los países árabes –claramente molesta para Londres y Tel Aviv- llegamos a la década de los noventas a un epilogo casi desopilante en el cual y a pesar de la obsecuencia del entonces gobierno argentino, no solo no obtuvo los beneficios que Washington le sopló en el oído a sus pares en Buenos Aires sino que aún peor, una vez que se aseguraron que las reformas hechas por Iraq y que fueron vistas en acción en episodios de esa guerra que quedaron como ULTRASECRETAS, dieron luz verde para que todo rastro de ese proyecto en manos argentinas, fuera destruido a cambio de que Washington le otorgarse unos cuantos viejos aviones A-4Q, algunas piezas de repuestos para helicópteros BELL –sacados de sus cementerios de Tucson y Arizona- y la promesa de bregar para que Buenos Aires fuese admitida tanto en la OTAN como en el Régimen de Control de Tecnología de Misiles (MTCR)