6/2/26

𝐀𝐌𝐄𝐍𝐀𝐙𝐀𝐒 𝐈𝐍𝐕𝐈𝐒𝐈𝐁𝐋𝐄𝐒 𝐒𝐎𝐁𝐑𝐄 𝐈𝐑Á𝐍




¿Volverá EEUU a usar armas prohibidas para una posible incursión bélica contra Irán?





Ha dejado de ser un secreto el complot existente contra Irán que desde hace décadas se trama desde Washington y Tel Aviv. Donald Trump ya ha despejado toda duda sobre ello. Tampoco parece molestar los métodos dispuestos a usar y las consecuencias que puedan causar para lograr sus objetivos geopolíticos porque, dejemos bien claro cuáles son verdaderos los intereses de estos actores y no se vinculan en nada con la democracia. los derechos de las mujeres iraníes ni menos aún la legalidad internacional.

Ante el fracaso de las operaciones de agitación subversiva y terrorismo coordinadas por células locales y foráneas (entre ellas ISIS, MEK, entre otros) reclutadas por la CIA y el Mossad (pero que causaron muertes y heridos), la administración de Trump y de Bibi Netanyahu quien -este último- es su mayor interesado en una guerra, estarían dispuestos a un todo o nada y para ello usar todos los recursos a su alcance. La flota que ya está presente en el golfo y las bases aéreas que rodean al país, solo es una parte visible de la amenaza. Aquí es donde comienzas las opciones más inadvertidas.

Comencemos a desandar algunas de ellas y en especial las que ya han demostrado poseer. Antes que nada, tanto EEUU como Israel son países que a pesar de tener ejércitos altamente modernos ello no les ha valido una ventaja en los combates mano a mano y es por ello, que sin la ayuda de artilugios cibernéticos y hasta biológicos no podrían avanzar sobre un terreno. En el caso de los americanos y sacando el último paseo por Caracas, su experiencia en Iraq fue un aprendizaje sangriento ya que pese a las herramientas que tenían, el oponente con tácticas asimétricas logro darle duros golpes. Los israelíes han estado décadas tratando de destruir a la resistencia palestina y a la árabe-islámica libanesa y lo único que lograron fue ponerles una raya. Pero para situaciones particulares, ambos han demostrado poseer armas que solo se creían de ciencia ficción.

Por ejemplo, los EEUU en la invasión a Iraq en 2003 más allá de lo que sus historiadores quieran contar, solo pudieron abrirse paso usando uno de estos recursos no convencionales. En la batalla por el aeropuerto de Bagdad se usó -según testimonios- un arma de plasma (pulso o de partículas atómicas) montada en una especie de tanqueta que mediante la proyección de relámpagos, desintegraba y/o causaba quemaduras y mutilaciones a los soldados sin deteriorar los uniformes e incluso derritió vehículos que habían quedado incrustados sobre el pavimento.

Israel también ha demostrado su avanzado conocimiento en el uso de armas similares (Laser Químico) en el Líbano. Últimamente se halla más dedicado a la guerra cibernética con el uso de la IA (como Evangelio) y virus informáticos como “Pegasus”, que además de infectar toda clase de teléfonos móviles, electrodomésticos y dispositivos Biper, los convierten -de forma deliberada- en bombas ambulantes mediante el calentamiento y detonación de sus baterías. Esto fue lo que uso Israel contra el Líbano en septiembre de 2024 y que afecto a una buena parte de los cuadros de Hesbolá, AMAL y civiles que no tenían nada que ver.

Como en esta empresa se hallan muy claramente vinculados Washington y Tel Aviv, es muy probable que traten de usar una estrategia similar. Al mismo tiempo no es un secreto que la inteligencia electrónica a cargo del USCENTCOM (conectada al Five Eyes) se halle a toda máquina y de forma escrupulosa barriendo el extenso territorio persa. Justamente la ya advertida operatividad de un avión E11A “Battlefield” destinado a conectar y coordinar electrónicamente las operaciones ponen sobre aviso de un inminente ataque y el despliegue de armamento no convencional (de energías dirigidas) para dicho propósito.

En Irán ya han tomado las precauciones para contra restar esta clase de amenazas tácticas y que de ser utilizadas podrían encontrar respuestas inesperadas. Pese a que por décadas se ha tratado de estrangular sus desarrollos científico-tecnológicos, existen preocupantes indicios de que el CGRI cuenta con desarrollos en sistemas de armas de plasma y armas electromagnéticas que podrían estar operativos.

Los principales escenarios en que podrían ser usadas estas armas serían en el mar y en contra de algún emplazamiento altamente protegido que impida el paso de una unidad especial helitransportada y que requiera literalmente su pulverización.

Al mismo tiempo y a diferencia de los venezolanos, los iraníes se toman las amenazas y la guerra como algo serio con lo cual los sistemas de misiles navales, los sistemas antiaéreos rusos y los vehículos de guerra radioeléctrica para proteger los puntos de interés estratégico estarán debidamente cubiertos. 

Al mismo tiempo, los norteamericanos no tienen intensión de desembarcar masivamente pero seguramente enviarán unidades especiales dotadas con sistemas de armas no convencionales como las arriba mencionadas que podrían usar para abrirse paso a instalaciones de alto valor estratégico que quieren capturar sin daño, pero ¿Qué sucedería si los iraníes también les esperan con juguetes similares?

“𝐅𝐔𝐄𝐆𝐎 𝐈𝐍𝐕𝐈𝐒𝐈𝐁𝐋𝐄”

EL RAYO DE LA MUERTE

Desde el misil Exocet en Malvinas pasando a los nuevos misiles portátiles en el Golfo Pérsico que pueden volar una fragata de millones de libras llegamos a novedosas armas que ridiculizadas hace unos años hoy son una atemorizante realidad



Cuando me encontraba embarcando en un Sea King en el portaaviones de su majestad HMS “Invencible” en una fría noche de 1982 en momentos que nos habían trasladado del “HMS Plymouth”, nuestro capitán de escuadrón me miro de reojo y me pregunto ¿qué es lo más peligroso de un maldito enemigo Dany? Como no entendí a que mierda se estaba refiriendo y no era una orden mantuve silencio mientras revisaba la recamara de mi FN MAG a lo que inmediatamente repuso…”a lo que no se puede ver de él”. Una semana después y como una profecía, los argentinos nos golpeaban mortalmente al HMS “Sheffield”. Ahí entendí lo que quiso decirme este maldito bastardo cuando se rumoreaba que los radaristas ni nuestros marinos no habían podido prevenir lo que se les venía.



Hoy en día las cosas están mucho peor para los camaradas del mar. Oh si! No importa que estén en una fortaleza flotante con todas sus alertas y contramedidas electrónicas. Hay nuevas armas que ni siquiera necesitan propulsión para llevar una ojiva armada contra el casco de la nave. Silencioso, invisible y mortal, así de simple. Los cañones laser son una realidad desde hace tres décadas aunque es cierto han mejorado y reducido su tamaño ( Popularmechanics.com. “

Una simple señal de ultrasonido (V-MADS) o de pulso electromagnético puede desbaratar toda la electrónica del buque como también volarlo por completo.


Cualquiera de nosotros hubiéramos dicho que esas cosas eran patrañas de la ciencia ficción o cuentos para los niños, pero lo malo es que siempre fue tan cierto como detestablemente real. Los rumores siempre estuvieron allí y aunque para la mayoría de nosotros eran simples puñeterías, algo me sonaba dentro diciéndome que no me lo tomara a la ligera. Fue a partir de ese entonces cuando estaba a punto de retirarme unos meses después de la campaña “Tormenta del Desierto” cuando me encontré con “Willie” un viejo amigo que supo tener muy buenas conexiones en el Estado Mayor de la Marina Real de su Majestad, me reveló unos corrillos muy inquietantes que se referían a experimentos norteamericanos con rayos de pulso plasmático.



Me aseguraba que los norteamericanos estaban trabajando con un selecto grupo de la marina real para que nuestros buques –o algunos de ellos- llevaran uno de esos cañones que según ellos era para destruir misiles u ojivas de artillería. A parecer eso era real y según él hay fragatas de nuestra marina que ya tienen este tipo de sistemas pero no tan sofisticado como el que los yanquis tienen en sus buques. Seguramente habrán cedido alguna porquería que se recaliente con el primer uso y luego ya no sirva más.


Pero el punto de mi comentario es que comprendan que tan peligroso puede llegar a ser esto. Esta maldita arma o mejor dicho sus ráfagas no se ven, no se oye ni siquiera deja olor, salvo después de haber chamuscado al blanco.


Cuando los norteamericanos y nuestros camaradas fueron a invadir Iraq en 2003, allí se vieron cosas horribles y que se conectan con lo que les estoy diciendo. El incidente de “Al Masakaib” en los alrededores del aeropuerto “Saddam Hussein” al sur de Bagdad donde los estadounidenses usaron un vehículo con un cañón de plasma que achicharro a seres humanos hasta dejarlos polvo negro y derritió incluso a vehículos militares y de civiles fue algo real que ellos quisieron ocultar limpiando el área (enterrando los restos en el desierto) y cínicamente burlándose de los trascendidos que muchos testigos y protagonistas comentaron después (Pensamiento Estratégico y Político. “El Rayo de la muerte…”. 


Algunos investigadores estadounidenses pudieron obtener testimonios y pruebas físicas sobre el terreno sobre estas armas y otra de “microondas”, que dejan al gobierno estadounidense en una verdadera disyuntiva que es, seguir negando los hechos o mentir (“USA tested secret Weapons in Iraq”. 


Hace no mucho los rusos con un avión de combate, le quemaron toda la electrónica a dos sofisticados buques de guerra norteamericanos que se paseaban por aguas territoriales de la Federación rusa. El avión que no llevaba a la vista armamento, solo tuvo que pasar por encima de ellos y en un parpadeo, todos los tableros y los computadores eran un marasmo de chispas y humo que avisaba que todo eso ya no servía. El resultado de ese breve encuentro fue un buque inoperante y a la deriva.



Otro intrigante episodio que demuestra como la Federación rusa está progresando en forma progresiva e ingeniosa en el desarrollo de sus armas defensivas fue cuando el presidente Trump ordenó a mediados del mes de abril de éste año el ataque con misiles crucero “Tomahawk” contra la base aérea siria de “Al Sheikhun”, donde la marina estadounidense lanzó desde sus fragatas en el Mediterráneo unos cincuenta vectores pero para la desagradable sorpresa de los almirantes norteamericanos, solo una decena llegaron a golpear el objetivo. Cuarenta misiles cayeron sin control fuera del radio de la base o explotaron en el aire antes de precipitarse ¿Qué fue lo que sucedió?


El Pentágono mantuvo un total mutismo y los medios inmediatamente banalizaron la noticia para perderla con otras. Según algunas fuentes, las fuerzas aeroespaciales rusas que mantienen una fuerza de combate aéreo y de defensa aérea en la base de “Jmeinin”, activo un novedoso sistema de pulsos electromagnéticos que desbarato las guías de los misiles y estos simplemente quedaron inoperantes. 

Para muchos en EEUU eso era una fantasía, pero según unos últimos trascendidos, en “Downing Street 10” han llegado últimamente las preocupaciones de los almirantes de la Armada Real sobre otra amenaza de similares características y que puede llegar a complicar a su área.

Según lo hizo trascender el diario “Daily Star”, los rusos cuentan con un misil radioeléctrico denominado “Alabuga” que literalmente puede inutilizar y aniquilar a un ejército en un parpadeo, una preocupación que según “Willie”, recorre los pasillos del Estado Mayor y del Ministerio de Defensa desde donde con terror no quieren ni imaginarse cuanto podría costarles que se inutilice a alguna de sus costosas fragatas, que ya por si solas son un problema presupuestario. Obviamente también cunde la preocupación en las tripulaciones por que ante un arma de estas características, serían asados en unos segundos, una forma muy horrible de morir

Ahora me pregunto ¿Si esto eran puras tonterías y las pruebas que hicieron los americanos en Iraq nunca existieron, por qué las corridas

24/1/26

𝐄𝐋 𝐆𝐎𝐋𝐅𝐎 𝐏É𝐑𝐒𝐈𝐂𝐎 𝐕𝐔𝐄𝐋𝐕𝐄 𝐀 𝐒𝐄𝐑 𝐍𝐎𝐓𝐈𝐂𝐈𝐀 𝐃𝐄 𝐆𝐔𝐄𝐑𝐑𝐀 2026

 


Esta es la "masiva flota" de la Armada estadounidense que Trump ha enviado a Irán



Según datos de seguimiento y fotografías de observadores, varios son los barcos de guerra estadounidenses que abandonaron el mar de China rumbo a Oriente Medio. Les detallamos cómo es el armamento y alcance de la "masiva flota" con el que Trump amenazó a Irán.


El USS Abraham Lincoln cruzó el estrecho de Malaca hace una semana, según registros de seguimiento marítimo y fotos de observadores locales. El portaaviones nuclear pasó frente a Singapur poco antes de la medianoche del pasado domingo con las luces al mínimo, acompañado por los destructores USS Frank E. Petersen Jr., USS Spruance y USS Michael Murphy.

La formación había estado operando en el mar de China Meridional hasta hace unos días. Ahora se encamina hacia el océano Índico. Ni el Pentágono ni la Marina han confirmado oficialmente el destino final, pero los datos de navegación apuntan en esa dirección.

Este es el tercer caso en poco más de un año en que un grupo de ataque desplegado en el Indopacífico recibe órdenes de redirigirse al Golfo. El propio Abraham Lincoln ya fue desviado durante su despliegue de 2024, y el portaaviones Nimitz recibió instrucciones similares en junio pasado.



USS Abraham Lincoln pasando por Malaca el domingo 19 de enero de 2026 Vessel Finder


El USS Abraham Lincoln es un portaaviones de propulsión nuclear de clase Nimitz que opera en la Armada de los Estados Unidos. Autorizado en 1982 y puesto en servicio en noviembre de 1989, este buque de guerra representa una de las plataformas navales más poderosas del mundo.

Con un desplazamiento de 880.000 toneladas y una eslora máxima de 332,8 metros, el Lincoln es impulsado por dos reactores nucleares Westinghouse A4W que le proporcionan autonomía ilimitada y una velocidad superior a 30 nudos (56 km/h). Su sistema de propulsión con dos motores nucleares genera 260.000 caballos de fuerza a través de cuatro turbinas de vapor.

USS Abraham Lincoln 2025  

En cuanto a armamento defensivo, está equipado con lanzadores Sea Sparrow, sistemas antimisiles RAM RIM-116 y tres sistemas CIWS Phalanx para defensa de punto. Cuenta además con sofisticados radares de búsqueda aérea AN/SPS-48E y AN/SPS-49, sistemas de guerra electrónica y múltiples radares de control de tráfico aéreo.

La tripulación total alcanza las 5.680 personas, divididas entre 3.200 tripulantes del buque y 2.480 miembros del ala aérea. Puede transportar hasta 90 aeronaves entre aviones y helicópteros, operándolos mediante cuatro catapultas y cuatro ascensores, con hangar bajo cubierta.

El Abraham Lincoln transporta el Ala Aérea 9, equipada con cazas F/A-18E/F Super Hornet, aviones de guerra electrónica EA-18G Growler, aeronaves de alerta temprana E-2D Advanced Hawkeye y helicópteros MH-60.
USS Frank E. Petersen Jr. (DDG-121)

El USS Frank E. Petersen Jr. entró en servicio en mayo de 2022 como el 71º destructor de la clase Arleigh Burke, honrando al primer aviador y general afroamericano del Cuerpo de Marines. Este buque de 8.373 toneladas y 155 metros de eslora está impulsado por cuatro turbinas de gas que le permiten superar los 30 nudos.

Destructor USS Frank E. Petersen 

Equipado con el sistema de combate Aegis Baseline 9C2, cuenta con capacidades avanzadas de defensa aérea y antimisiles balísticos. Su armamento incluye un cañón de 5 pulgadas, 96 celdas verticales de lanzamiento para diversos tipos de misiles (Standard, Tomahawk, ESSM y VL-ASROC), sistema CIWS Phalanx, tubos lanzatorpedos y capacidad para operar dos helicópteros SH-60.
USS Spruance (DDG-111)

En servicio desde octubre de 2011, el USS Spruance rinde homenaje al almirante Raymond A. Spruance de la Segunda Guerra Mundial y opera desde San Diego, California.


Con las mismas dimensiones que sus buques hermanos (155 metros de eslora y 8,373 toneladas), este destructor Flight IIA incorpora el sistema Aegis con radar AN/SPY-1D para seguimiento y control de fuego multiobjetivo.

Destructor USS Spruance 

Su arsenal combina un cañón principal de 5 pulgadas, 96 celdas de lanzamiento vertical, ocho misiles antibuque Harpoon, torpedos y armamento ligero adicional. La plataforma de vuelo permite operar dos helicópteros antisubmarinos SH-60B, proporcionando capacidades extendidas de guerra ASW.
USS Michael Murphy (DDG-112)

Comisionado en 2012 y basado en Pearl Harbor, el USS Michael Murphy honra al teniente Navy SEAL Michael P. Murphy, condecorado póstumamente con la Medala de Honor tras caer en Afganistán durante la Operación Red Wing en 2005.

Este destructor Flight IIA comparte las características estándar de su clase: 155 metros de eslora, propulsión por turbinas de gas capaz de superar 30 nudos y más de 4.400 millas náuticas de autonomía. Integra el sistema de combate Aegis con capacidades de defensa antimisiles balísticos de área.

USS Michael Murphy (DDG-112)


Su configuración de armas replica la de otros Flight IIA con 96 celdas VLS, cañón de 5 pulgadas, misiles Harpoon, sistema Phalanx y facilidades completas para dos helicópteros embarcados.

*Nota: Se presume que un submarino de ataque rápido también acompaña al grupo, aunque su identidad permanece clasificada, y no se ha podido confirmar su presencia en el momento de la redacción del artículo.
Alcance de ataque del despliegue en Oriente Medio

Los tres destructores comparten el mismo armamento al pertenecer a la clase Arleigh Burke Flight IIA, por lo que sus alcances son idénticos. El alcance máximo operativo viene determinado principalmente por sus misiles embarcados en las celdas VLS Mk 41.

El sistema de mayor alcance es el misil Standard SM-6, que alcanza entre 240 y 463 kilómetros según fuentes, aunque algunas estimaciones sugieren hasta 400 kilómetros en modo antibuque. Este misil multimisión puede atacar amenazas aéreas, misiles de crucero e incluso objetivos de superficie, proporcionando capacidad más allá del horizonte mediante integración con sensores externos.

Misil SM-6 lanzado desde un destructor 

Los misiles de crucero Tomahawk ofrecen el mayor alcance de ataque terrestre. Las versiones actuales Block IV tienen un alcance aproximado de 1.600 kilómetros (aproximadamente 1.000 millas náuticas), mientras que las versiones Block V mantienen alcances similares. Este armamento permite ataques de precisión contra objetivos terrestres altamente defendidos desde distancias de seguridad.

Misil Tomahawk Wikipedia

Para combate antibuque, los misiles Harpoon equipados en estos destructores tienen un alcance de aproximadamente 130-240 kilómetros dependiendo de la versión Block II o Block II+ ER. El cañón Mk 45 de 5 pulgadas tiene un alcance efectivo de unos 24 kilómetros, útil principalmente para defensa puntual y apoyo de fuego naval.

El alcance operativo del Abraham Lincoln no está limitado por armas propias sino por su ala aérea embarcada. Los cazas F/A-18E/F Super Hornet constituyen su principal capacidad ofensiva con un radio de combate de aproximadamente 722 kilómetros (390 millas náuticas) en configuración de ataque con bombas y misiles aire-aire, que puede extenderse significativamente mediante reabastecimiento aéreo.


Cazas F/A 18 Hornet en un portaaviones de EE.UU. 

Vacío en el Pacífico, concentración en el Golfo

La salida del Abraham Lincoln de aguas asiáticas deja solo al USS George Washington como único portaaviones estadounidense en la región del Indopacífico. Sin embargo, ese barco se encuentra actualmente en mantenimiento en Yokosuka, Japón, y su ala aérea necesitaría completar entrenamientos de certificación antes de volver a estar operativa.

Washington mantiene una postura de tres ejes en la región: disuasión mediante capacidad militar visible, contención de la influencia iraní a través de sanciones y operaciones indirectas, y garantías de seguridad a socios regionales como Israel y los estados del Golfo.



La rapidez del redespliegue, interrumpiendo operaciones planificadas en el Pacífico, sugiere que los responsables militares consideran prioritario reforzar la capacidad de respuesta en Oriente Medio. Mientras el portaaviones avanza hacia aguas bajo jurisdicción del Comando Central estadounidense, la pregunta ya no es si llegará, sino qué encontrará cuando lo haga y qué órdenes recibirán de manos de Donald Trump.

10/1/26

𝐑𝐄𝐆𝐑𝐄𝐒Ó 𝐓𝐑𝐀𝐒 7 𝐌𝐄𝐒𝐄𝐒 𝐃𝐄 𝐍𝐀𝐕𝐄𝐆𝐀𝐂𝐈Ó𝐍 𝐃𝐃𝐆 62 𝐀𝐑𝐋𝐄𝐈𝐆𝐇 𝐁𝐔𝐑𝐊𝐄



El destructor de misiles guiados clase Arleigh Burke USS Fitzgerald (DDG 62) regresó a su puerto base, la Base Naval de San Diego, después de siete meses de navegación hacia las áreas de operaciones de la 3.ª, 5.ª y 7.ª Flota de EE. UU., el 6 de enero de 2026


Arleigh Burke USS Fitzgerald (DDG 62)


Mientras estaba en marcha, el Fitzgerald llevó a cabo una amplia gama de operaciones, incluyendo patrullas de presencia rutinarias y operaciones de seguridad marítima

El buque participó en varios ejercicios multinacionales, mejorando la interoperabilidad y fortaleciendo las asociaciones con aliados clave, incluida la Fuerza de Autodefensa Marítima de Japón y la Armada de la República de Corea.

Fitzgerald ejecutó seis tránsitos del Estrecho de Ormuz, garantizando la libertad de navegación en el Golfo Pérsico, y participó en importantes ejercicios multinacionales, incluidos MALABAR 2025 y SWARMEX 2025, mejorando la interoperabilidad y fortaleciendo las asociaciones con las armadas de Australia, Bangladesh, Alemania, India, Japón, Pakistán, Filipinas y los Emiratos Árabes Unidos, todos contribuyendo a un Indo-Pacífico libre y abierto.

Comandante Paul F. Richardson III, comandante del Fitzgerald.


Como fuerza letal y ágil, los marineros a bordo del Fitzgerald ejemplificaron el espíritu guerrero y la preparación necesaria para defender a los Estados Unidos y sus intereses en cualquier momento.

"Estoy verdaderamente orgulloso del arduo trabajo y la dedicación que esta tripulación ha demostrado a diario durante este despliegue de siete meses", declaró el Comandante Paul F. Richardson III, comandante del Fitzgerald. "Su resiliencia y profesionalismo nos permitieron ejecutar con éxito cada misión que se nos asignó en diversas áreas de operación. 

Estamos todos emocionados de estar en casa y reencontrarnos con nuestras familias y seres queridos, cuyo inquebrantable apoyo lo hizo posible".

FAMILIA EL PILAR DEL MARINO.

22/12/25

𝐏𝐑𝐈𝐌𝐄𝐑 𝐀𝐕𝐈𝐎𝐍 𝐍𝐎 𝐓𝐑𝐈𝐏𝐔𝐋𝐀𝐃𝐎 𝐋𝐋𝐀𝐌𝐀𝐃𝐎𝐒 "𝐋𝐔𝐂𝐀𝐒" 𝐅𝐔𝐄 𝐋𝐀𝐍𝐙𝐀𝐃𝐎 𝐄𝐍 𝐄𝐋 𝐆𝐎𝐋𝐅𝐎 𝐏𝐄𝐑𝐒𝐈𝐂𝐎



El avión no tripulado, llamado Lucas, fue lanzado desde la cubierta del portaaviones de combate costero clase USS Santa Bárbara en el Golfo Pérsico, según la Marina de los Estados Unidos.

Kurt Renshaw, el comandante del portaaviones, dijo: "El primer lanzamiento exitoso de Lucas desde un hidroavión naval es un hito importante en el camino hacia la entrega rápida de capacidades no tripuladas rentables y eficaces a las fuerzas de combate. Este éxito demuestra el poder de la innovación y la colaboración compartidas en esta región vital".

Anteriormente, el 3 de diciembre, el Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) anunció el despliegue del primer escuadrón de drones ofensivos del Ejército de los Estados Unidos en el Medio Oriente.

Utilizados por las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio, los drones Lucas tienen un alcance operativo considerable y pueden volar mediante diversos métodos, como el lanzamiento con catapulta, el despegue asistido por cohetes y sistemas de vehículos terrestres o móviles.

"Sin duda, el sistema ayudará a fortalecer la seguridad marítima y la disuasión en la región", agregó Renshaw.



El dron Lucas despega de la cubierta de un portaaviones de combate estadounidense en el Golfo Pérsico Marina de los EE.UU.

El "Sistema Ofensivo No Tripulado de Bajo Costo", o UAV Lucas, actualmente empleado y en fase de desarrollo por los marines estadounidenses, es prácticamente una copia del UAV Shahed de Irán.

En los últimos años, desde China y Rusia hasta Turquía y Ucrania, han realizado grandes inversiones en la construcción de drones.



Mientras tanto, Irán ha sido uno de los países más influyentes en este campo. Los drones Witness baratos y eficaces, especialmente los modelos suicidas, se han convertido en los principales actores en los campos de batalla de Ucrania.

Rusia ha confiado en ellos en la guerra de Ucrania, e Israel está preocupada por su presencia en su espacio aéreo, aunque el país pudo hacerles frente con eficacia durante la guerra de 12 días.

Al mismo tiempo, Venezuela ha permitido a Irán construir fábricas para la producción de estos drones en su territorio. Mientras tanto, Estados Unidos también ha llamado la atención de los Estados Unidos.

Por supuesto, Estados Unidos no compró este avión no tripulado ni construyó una fábrica para producirlo en su territorio. En vez de eso, un avión no tripulado adquirió el testigo y lo sometió a ingeniería inversa.



UAV Lucas Centcom

"Irán obtuvo por primera vez la tecnología de drones de los Estados Unidos"

Hay que decir que las bases del arsenal de aviones no tripulados de Irán se obtuvieron originalmente de los Estados Unidos. En diciembre de 2011, durante la presidencia de Barack Obama, la unidad de guerra cibernética de Irán hackeó un avión teledirigido estadounidense RQ 170, dejándolo ileso dentro del territorio iraní.

17/12/25

𝐄𝐋 𝐀𝐋𝐌𝐈𝐑𝐀𝐍𝐓𝐄 𝐕𝐄𝐓𝐄𝐑𝐀𝐍𝐎 𝐃𝐄𝐋 𝐆𝐎𝐋𝐅𝐎 𝐏𝐄𝐑𝐒𝐈𝐂𝐎 𝐐𝐔𝐄 𝐒𝐔 𝐓𝐑𝐀𝐍𝐒𝐈𝐓𝐎 𝐅𝐔𝐄 𝐌𝐔𝐘 𝐂𝐎𝐑𝐓𝐎

UN ALMIRANTE QUE NO TUVO LAS PELOTAS DE DICIDIR YA QUE TENIA LA FIRMA PARA DECLARAR LA VETERANIA DEL PERSONAL QUE ESTUVO EN LA GUERRA DEL GOLFO PERSICO 1990/1991, A MI PARECER NO SE QUE LOS FRENA A TODOS, EL MIEDO, EL DESCONOCIMENTO DE LEYES, EL NO COMPROMISO QUE ALQUIEN EN ESE TIEMPO SE COMPREMETIO QUIZAS ?.

NO ENTIENDO SIEMPRE EL "NO" SIEMPRE ADELANTE, O PARA ELLO FUE UNA ODISEA, LO PIENSO QUE COMO FUIMOS DE PASEO ??? SEÑOR FUIMOS A UNA GUERRA, MIRE LOS ARCHIVOS CUMPLIMOS CON LO QUE DECIA LA RESOLUCIONES DE LA ONU, ES MAS LA ONU AVALO ESTO EVENTO QUE EN REALIDAD DEBERIA HABERLO PARADO. 
SUS PALABRAS DE AYER FUERON VACIAS DE PODER, UN PERSONA ABATIDA QUE SABIA QUE NO LE QUEDABA OTRA QUE IRSE A SUC CASA SIN PENA NI GLORIA.

Hoy, al despedirme, deseo expresar la importancia fundamental que la Armada tiene para el país. Nuestra Fuerza es la custodia permanente de las áreas marítimas de interés, garante del ejercicio efectivo de la soberanía marítima y protectora de una de las extensiones del territorio nacional cuya riqueza, proyección y futuro son esenciales para el desarrollo de la Argentina”, comenzó diciendo el Jefe saliente de la Armada.




“Nuestra labor abarca también la cooperación internacional, la asistencia humanitaria, el apoyo a la comunidad, la formación y la investigación. Somos una Institución con profundos valores y tradiciones y, al mismo tiempo, con capacidad de innovación, preparada para enfrentar los desafíos de un entorno marítimo cada vez más dinámico, complejo y relevante para el país”.



En ese sentido, el Almirante Allievi recalcó el honor que significó haber estado al frente de la Institución: “Concluyo este ciclo con la convicción y la satisfacción de haberlo entregado todo a esta apasionante aventura que es la Armada Argentina, una Institución que está de pie, en movimiento y mirando al futuro”, remarcó.



Sobre el final de su alocución, agradeció a su familia por el apoyo constante y a todo el personal civil y militar que colaboró a lo largo de su gestión: “Ustedes son el corazón de esta Institución. Su profesionalismo, vocación de servicio, entrega silenciosa, espíritu de sacrificio y su amor por la Patria mantienen vivos el espíritu y la esencia de nuestra Institución. He aprendido de ustedes, he confiado en ustedes y he sentido un inmenso orgullo de liderar a personas excepcionales”, apuntó.



Para concluir, y dirigiéndose al Vicealmirante Romay, le deseó éxitos en su nuevo desafío: “Es un verdadero honor y privilegio entregarle la Jefatura del Estado Mayor General de la Armada. Conozco sus antecedentes profesionales y personales, y es por ello que confío que sabrá conducir a nuestra querida Armada a puerto seguro”, precisó.



Continuando con la ceremonia, se procedió a la lectura del Decreto de designación del nuevo JEMGA. Posteriormente, el Ministro de Defensa tomó juramento al Vicealmirante Romay y lo puso en funciones como nuevo Jefe del Estado Mayor General de la Armada. Acto seguido, se efectuó el cambio de insignias de mando y el Jefe entrante requirió la fórmula de Subordinación y Valor al personal.

9/12/25

¿𝐔𝐍 𝐈𝐑𝐀𝐐 𝐄𝐍 𝐄𝐋 𝐂𝐀𝐑𝐈𝐁𝐄?




¿Por qué Donald Trump se queda solo en las amenazas y las morisquetas contra Nicolás Maduro Moros y no ataca?






Me consta y muy bien que cuando invadimos Iraq en febrero de 2003, nuestro comandante pudo intuir que las cosas no iban a salirnos bien y ¿saben qué?, acertó. Y aunque logramos llegar a Bagdad dejamos detrás nuestro a cientos de muertos, heridos y vehículos acorazados ardiendo mientras CNN, la BBC, la ABC y todos esos aseguraban a los ciudadanos americanos y al mundo que nuestros muchachos no hallaban resistencia…cuantas mentiras.

Creo que no necesito aclarar que los venezolanos no son aquellos iraquíes ni los burócratas que secundan a Trump buscan la liberación.

Ha pasado tiempo desde que fuerzas militares estadounidenses se han metido -directamente- en países del continente. La última acción que recuerdo fue en 1989 cuando George H. Bush bajo la irónica denominación “Causa Justa” ordenó tomar el canal de Panamá y derrocar al gobierno de Manuel Noriega. Aquello no supuso gran cosa para los asaltantes y en unas horas las tropas del 508.º Regimiento de Infantería Paracaidista ya caminaban sin resistencia por las calles.

Hoy puedo decirles que Donald Trump debería pensarlo muy bien si pretende jugar a la guerra con Venezuela ya que no es Panamá. Volviendo a Iraq, Bush (jr) pudo lanzar la operación “Iraqi Freedom” por el simple hecho de que habíamos debilitado a los iraquíes por trece años a tal punto que ni siquiera podían reemplazar sus uniformes; igualmente no solo no se rindieron o arrojaron flores (como algunos idiotas del Departamento de Estado predecían) sino que caímos en una gran trampa que terminó obligándonos a salir en 2011. Por si no lo advirtieron no solo perdimos en Afganistán, aquí también nos fue horrible.

Como están las cosas hoy todo estaría listo para una agresión inminente e incluso posiblemente ya hubo algún intento fallido o abortado a último minuto que ha sido celosamente censurado a los medios. La semana pasada La Habana denuncio interferencias electromagnéticas que afectaban a su red de comunicaciones, pero eso se debió a una maniobra de guerra electrónica que afecto a un radio de 2000 kilómetros a la redonda que puso en alerta roja a las fuerzas armadas bolivarianas. Justamente, esta maniobra que forma parte de la SIGINT es la misma que usamos en 1991 y 2003 para distraer y confundir a los iraquíes, pero ¿Por qué no funcionó aquí?

Es muy posible que las fuerzas bolivarianas cuenten con unidades especiales JAMMERS de guerra radioeléctrica adquiridos a la Federación de Rusia que contrarestan estos ataques electromagnéticos estadounidenses y es por ello, que los comandantes del grupo de tareas hayan estado retrasando cualquier acción. Incluso se sospecha que se halla operativo un sistema KRASUJA-4 que provee una gran ventaja de defensa a la infraestructura crítica contra ataques de ese tipo. Hay muchos indicios que indican esto y lo peor para Washington es que los militares venezolanos saben usar esta tecnología o hay asesores rusos haciéndolo ¿Y cómo afectaría a una incursión de la naval? La respuesta es tan clara como desastrosa.


Caracas a diferencia de otros colegas de la región, se tomó enserio su papel de revolución y a lo largo de su existencia fabricó pacientemente un musculo militar con los socios estratégicos correctos para protegerla. Fueron conscientes que confiar en los ya discutibles mecanismos de la O.E.A. -advertidamente serviles a Washington DC- era un error que podrían pagar caro. No se quedó a medio camino como algunos ejemplos grotescos en Sudamérica que conocimos como “populismos de izquierda” en apariencia flemáticos, cómodos, esnobistas y corruptos que escudados en un falso pacifismo discursivo que niega la realidad de la guerra como parte de la geopolítica, estaban dedicados a mantener sus privilegios robando con toda clase de impuestos a sus propios habitantes.

Curiosamente la llegada a la presidencia de Hugo César Chávez significó patear el tablero del Status Quo de un sistema (democracia liberal) corrupto y cipayo como era el de Carlos Andrés Pérez que se replicaba y hoy resurgen en otras naciones hermanas latinoamericanas.

Chávez conoció y estudio la experiencia de Iraq e incluso fue el único mandatario latino que se entrevistó con Saddam Hussein, antes de la invasión. Esto fue uno de los factores del odio cultivado y proferido desde las elites neoconservadoras y sionistas en Washington y Tel Aviv. Las actuales fuerzas armadas venezolanas están bien pertrechadas y cuentan con un sofisticado sistema antiaéreo provisto por la Federación de Rusia y China pero pese a ello, no basta. Al mismo tiempo la maquinaria bélica estadounidense si bien es sofisticada y la acumulada en la zona es grande, tampoco basta.

Además, hay otro factor muy diferente a las agresiones de 1989, 1991 y 2003 y es que hoy existe un contrapeso estratégico llamado Rusia que tiene interés y tiene con qué para sostener la posición de del gobierno de Caracas.

Trump lo sabe bien y sus generales mucho mejor. Incluso su fanático secretario de Defensa Pete Hegseth debiera saberlo mejor. Si quieren un cambio de régimen como lo hicieron en Panamá en 1989 eso no será nada fácil a menos que, ya hayan reclutado recursos humanos (carne de cañón) de la región, pero si es así, eso es tema para otro artículo.

4/12/25

𝐏𝐎𝐑 𝐅𝐈𝐍 𝐔𝐍 𝐕𝐄𝐓𝐄𝐑𝐀𝐍𝐎 𝐃𝐄𝐋 𝐆𝐎𝐋𝐅𝐎 𝐏𝐄𝐑𝐒𝐈𝐂𝐎 𝐄𝐍 𝐋𝐀 𝐂𝐎𝐍𝐃𝐔𝐂𝐂𝐈𝐎𝐍 𝐌𝐀𝐒 𝐀𝐋𝐓𝐀 𝐃𝐄 𝐂𝐎𝐍𝐃𝐔𝐂𝐂𝐈𝐎𝐍.

 



Nuevas autoridades en las Fuerzas Armadas:
El Presidente de la Nación en su carácter de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas dispuso los siguientes cambios en la conducción de las mismas y del Estado Mayor Conjunto:
Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas:
- Asume el Vicealmirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare* en reemplazo del Brigadier General Xavier Julián Isaac.
El Vicealmirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare se desempeñaba hasta ahora como Subjefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.
Ejército:
Asume el General de División Oscar Santiago Zarich en reemplazo del Teniente General Carlos Alberto Presti.
El General de División Oscar Santiago Zarich se desempeñaba hasta ahora como Comandante de Adiestramiento y Alistamiento del Ejército.
Armada:
Asume el Vicealmirante Juan Carlos Romay en reemplazo del Almirante Carlos María Allievi.
El Vicealmirante Juan Carlos Romay se desempeñaba hasta ahora como Director General de Educación de la Armada.
Fuerza Aérea:
Se ratifica en su cargo al Brigadier Mayor Gustavo Javier Valverde.
* Con la designación del Vicealmirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare al frente del EMCO un oficial de la Armada vuelve a ocupar dicho cargo luego de 28 años.

2/12/25

𝐏𝐑𝐔𝐄𝐁𝐀 𝐃𝐄 𝐅𝐔𝐄𝐑𝐙𝐀𝐒 𝐌𝐄𝐃𝐈𝐀𝐍𝐓𝐄 𝐋𝐀 𝐂𝐔𝐀𝐋 𝐒𝐄 𝐑𝐄𝐒𝐔𝐄𝐋𝐕𝐄 𝐔𝐍 𝐂𝐎𝐍𝐅𝐋𝐈𝐂𝐓𝐎

 



La Política Exterior Argentina ante conflictos internacionales: los casos de la Guerra del Golfo Pérsico y del showdown estadounidense en Afganistán:

            El final del siglo XX quedará grabado para siempre en la historia de la humanidad por los vertiginosos cambios políticos y sociales que se sucedieron en el transcurso de tres años: 1.989, 1.990 y 1.991.El imparable ciclo de sucesos comienza con la caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1.989, sigue con el derrumbe de los socialismos en Europa de Este, pasa por la crisis y Guerra del Golfo Pérsico en 1.990 y 1.991, y se cierra con el desmembramiento de la Unión Soviética el 25 de diciembre de 1.991.Culmina así el orden mundial de Guerra Fría que tuvo en vilo al planeta durante cuarenta y cinco años. Estados Unidos resultó la única superpotencia victoriosa de esta contienda.

 

En la República Argentina, se producía en 1.989 el primer traspaso del poder presidencial de un presidente constitucionalmente elegido a otro desde 1.973, cuando Lastiri  pasase a Perón los atributos de mando. Menem, y su grupo de asesores más cercanos, estaban decididos a desplegar una accionar exterior que reinsertase a la República Argentina en una posición destacada en el sistema internacional. Para ello, encaró una serie de reformas políticas y económicas estructurales tanto en el ámbito interno, como en el exterior. Menem se vio claramente influido por los sucesos del contexto internacional. Siendo Estados Unidos el único poder hegemónico que se erguía en el mundo en la década que se iniciaba, el mandatario argentino resolvió firmemente alinearse en lo político con el país del norte, superando definitivamente una larga historia de desencuentros en las relaciones bilaterales.

 

La Guerra del Golfo fue el test case por excelencia que demostraría hasta qué punto llegaría la adhesión de Argentina al orden impuesto por Estados Unidos. El proceso de toma de decisiones al respecto, se caracterizó por su alto grado de concentración en la figura del Presidente de la Nación y de algunos de sus ministros más emblemáticos, como el Canciller Domingo Cavallo y el Ministro de Defensa Humberto Romero. En otras palabras, se dio un proceso decisorio que puede encuadrarse teóricamente dentro del Modelo I descrito por Graham Allison en su libro “La Esencia de la Decisión”:

 

                        "El intento de explciar los acontecimientos internacionales a través del

                        recuento de los propósitos y cálculos de naciones o gobiernos constituye

                        la marca distintiva del Modelo de Actor Racional.(Allison, 1.987:31).

 

 Prácticamente no se dio cabida ni al Parlamento ni a la opinión pública en el proceso. La decisión fue tomada por el gobierno, realizando un cálculo racional de costos y beneficios. Argentina envió finalmente fuerzas armadas al Golfo para integrar la coalición multilateral que liberó Kuwait aún sin haber contado nuestro país con el pedido de ayuda militar de Estados Unidos. El contexto internacional en esta oportunidad se mostró lo suficientemente flexible como para permitirle a nuestro país semejante jugada. La presencia de una nación sudamericana en la coalición era funcional a las necesidades de los protagonistas de la contienda de legitimar internacionalmente una operación de la envergadura de Tormenta del Desierto de tal manera que no fuese vista por los estratégicamente imprescindibles aliados árabes como una incursión imperialista de Estados Unidos.

 

Luego del discurso del presidente George Bush del 11 de septiembre de 1.990, en el que el presidente estadounidense hizo referencia al surgimiento de un Nuevo Orden Internacional, Menem percibió claramente que el sistema estaba ante una instancia excepcional de redefinición de sus reglas de juego futuras. Se trataba de un momento en el que había dos alternativas dicotómicas de opción estratégica: 1) neutralismo absoluto como rasgo general de su política exterior (respondiendo a una de las más constantes variables de la política exterior argentina que subsistía aún en esa época); o bien 2) adhesión irrestricta al esquema planteado por Washington y participación activa dentro del mismo (aún sin la solicitud expresa de la potencia del norte). De esta actitud, se obtendrían claros beneficios, y se minimizarían los costos en todo sentido. Los beneficios, como bien lo expresó Escudé tiempo después de las operaciones, implicarían:

 

“a) entrenamiento  gratis y del mejor nivel para la Armada Argentina; b) buenos sueldos para los hombres que participaron de la operación (cosa que escasea en esta época de bancarrota del Estado argentino); c)importantes negocios en la  reconstrucción de Kuwait en el campo de barrido de minas y en la extinción de incendios de pozos petroleros; d)un incipiente nuevo rol para unas fuerzas armadas argentinas que están gravemente necesitadas de una razón de ser y de una misión significativa, ahora que las principales hipótesis de conflicto con los países limítrofes han quedado descartadas”. (Escudé, 1.989:39).

 

Los costos, medidos en términos económicos no habrían de producirse, dado que se acordó con los países directamente afectados por la crisis, que serían éstos los principales financistas de la participación de nuestras tropas en la coalición libertadora. En efecto, cuando el ministro de energía y agua de Kuwait visitó Argentina a mediados de septiembre de 1.990 para solicitar oficialmente la participación de nuestras fuerzas en la coalición libertadora, la condición fue el compromiso del Emirato de depositar 22 millones de dólares en un banco londinense para financiar las operaciones. En septiembre de 1.990, las arcas de la República se veían absolutamente imposibilitadas de costear las operaciones de la Armada, a pesar de la voluntad política demostrada por el gobierno.

 

En el caso concreto que estoy estudiando, el representante del Ejecutivo que más actividad desplegó después del presidente para la implementación de la decisión y su posterior defensa, fue sin dudas el entonces Ministro de Relaciones Exteriores Domingo Cavallo. Apenas se produce la invasión iraquí de Kuwait, Menem comenta a su Canciller que tiene intenciones de mandar tropas a la zona; dado que avisoraba la formación de una coalición internacional contra el régimen de Saddam Hussein, de la que no quería quedar fuera. De la misma manera, adhiere sin demora a la resolución 661 del Consejo de Seguridad de la ONU, que preveía sanciones económicas y comerciales contra el o iraquí. Sin embargo, Cavallo  no se mostraba demasiado convencido al comienzo del envío de fuerzas al Golfo. Específicamente porque calculaba que tal determinación acarrearía costos políticos internos, según lo demostraban las opiniones de otros funcionarios que había consultado. Menem, con todo, exhortó a su ministro a literalmente “no escuchar a nadie que se opusiese a su iniciativa”.

 

Cavallo considera que Argentina debería actuar adhiriendo a las medidas que las Naciones Unidas tomasen con relación a Irak, pero consideraba exagerado el envío de tropas a la región. A pesar de esto, el presidente envió a su ministro a sondear opiniones al exterior para que se convenciera por sí mismo de lo acertado de su decisión. Así se entrevistó en Italia con el demócrata cristiano Primer Ministro Andreotti; con el socialdemócrata presidente Craxi y con su Canciller De Michelis, de la misma extracción partidaria. Los tres políticos se mostraron interesados en la participación argentina en las operaciones de algún modo, dado que la presencia de un Estado latinoamericano contribuiría a legitimar diplomáticamente las acciones de las naciones Unidas (embargo total, según la resolución 661/90 del Consejo de Seguridad) ante el resto los países árabes, que no verían detrás de todo una acción estadounidense tendiente a agredir al Islam, como proclamaba Hussein.

 

En los mismos términos se pronunciaron el presidente egipcio Mubarak, y su entonces Canciller Boutros Galhi. Ante estos argumentos, Cavallo se convenció definitivamente que Argentina debía participar no solamente de las sanciones, sino que también debía mandar tropas en caso de conformarse una coalición militar multinacional para apoyar tales medidas. En virtud de ello, instruye a su jefe de gabinete, Guillermo Seita, para que consulte al Consejo Superior de Embajadores - órgano que según el artículo 26 de la Ley de Servicio Exterior fue creado para asesorar al Canciller en materia de política exterior – para que se elaborase un plan para el envío de fuerza al Golfo. A partir de ese momento, aunque de manera subordinada a la férrea voluntad presidencial, entra a jugar en este proceso decisorio el segundo actor de este proceso decisorio: la Cancillería argentina.

 

Es destacable el hecho que Cavallo, a diferencia de su sucesor Guido Di Tella, consultaba frecuentemente al Consejo Superior de Embajadores, además de a sus asesores privados. En esta ocasión, en le mencionado órgano, todos, salvo el Embajador Lucio García del Solar se pronunciaron a favor de la medida. Sin embargo, otros sectores del Palacio San Martín se manifestaron en desacuerdo con el posible envío de tropas. Desde el punto de vista de los funcionarios encargados del área de política exterior del ministerio, se adujo que el involucramiento argentino quebraría la larga tradición argentina de neutralidad en los conflictos bélicos extrarregionales.

 

Este argumento fue decididamente desechado por el presidente, dado que su visión era que la posición neutral de la República en las dos conflagraciones globales había ocasionado dificultades para la posterior inserción exitosa del país en los sistemas internacionales surgidos de ambas posguerras. Menem estaba convencido, según lo manifestó en reiteradas oportunidades a lo largo de septiembre de 1.990, que la participación argentina en el bando aliado en la crisis del Golfo Pérsico, facilitaría el ingreso del país en el sistema económico mundial de la posguerra fría, logrando de esa manera un incremento instantáneo del flujo de inversiones extranjeras al país.

 

Es necesario destacar que a pesar del optimismo presidencial, el mismo embajador estadounidense ante Argentina, Terence Todman, aún habiendo expresado el beneplácito de su gobierno por la iniciativa nacional, se encargó de dejar en claro que la ayuda militar de nuestro país al suyo ante la emergencia en cuestión no sería algo que cambiaría las relaciones económicas bilaterales; que no implicaría un aumento automático del flujo de inversiones del país del norte; y que no supondría un cambio de fondo en el tratamiento de la deuda externa. Otro sector que no se declaró enteramente favorable al envío de tropas nacionales al Golfo, fue la secretaría legal de la Cancillería.

 

 En efecto, el 29 de agosto de 1.990, cuando de hecho Menem ya había tomado su decisión, Horacio Basabe, consejero legal del Palacio San Martín, elaboró un memorando secreto en el que especificaba que el Poder Ejecutivo debería consultar al Congreso Nacional para la salida de fuerzas nacionales en caso de solicitud de los países citados en el párrafo 1 de la resolución 665 del Consejo de Seguridad de la ONU. La Carta de San Francisco es ley de la Nación. En su capítulo VII, más concretamente en su artículo 43 queda establecida la obligación de los miembros de la organización de colaborar con la ayuda necesaria para el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales. Lo cierto es que de una u otra manera, el Consejo de Seguridad no demandó oficialmente la participación argentina en una fuerza de paz.

 

Por esto, una iniciativa como la que se proponía Menem, debería contar con la anuencia legislativa correspondiente. A pesar de lo acertado del memorando de chancillería, Menem ordenó la elaboración de otro documento un día después del anuncio del envío de las fuerzas argentinas al Golfo, rectificando el precedente. En este último texto constaba que la secretaría legal del ministerio no había hecho un análisis exhaustivo de todas las posibilidades ofrecidas por la resolución 665, sino que se había limitado a responder la pregunta planteada. Finalmente, llegó el momento de la decisión. Menem estaba totalmente seguro del paso que estaba dando. Y el 19 de septiembre de 1.990 se firmó el decreto correspondiente. De esta manera, el Destructor Almirante Brown, la Corbeta Misilística Spiro fueron enviados junto a dos helicópteros al Golfo. Violando las disposiciones del artículo 67 (actual artículo 75 inciso 28) de la Constitución Nacional, no pidió la autorización del Congreso para la salida de nuestras fuerzas. El presidente justificó su decisión en términos políticos en reiteradas oportunidades a partir de esa fecha

 

      Es muy clara la postura interesada, racional (en términos de cálculo frío de costos y posibles beneficios) del entonces presidentes. Además de esto, realiza un habilísimo manejo discursivo retomando las ideas del Perón de 1.946, quien creía que en caso de estallar una Tercera Guerra Mundial, Argentina saldría beneficiada por tener la posibilidad de vender sus productos alimenticios a todo el mundo; justamente en el mismo momento que más se alejaba de los postulados tradicionales del justicialismo en materia de política exterior; como lo eran la Tercera Posición o el no – alineamiento. Claro que los beneficios por la participación en la Guerra del Golfo no pasaron más allá de la participación de nuestras tropas en un desfile conjunto con las tropas vencedoras.

 

Esta verdadera sobreactuación de nuestra política exterior no ayudó a borrar la mala imagen argentina en la memoria histórica estadounidense. Prueba de ello son las palabras del embajador Todman comentadas algunos párrafos más arriba y el hecho que, años más tarde, Washington siguió comportándose hacia la región pensando en términos de balance de poderes. Porque si bien otorgó a la Argentina el rango de principal aliado extra OTAN; apoyó a Brasil en su candidatura a miembro permanente del Consejo de Seguridad (aspiración argentina) – siendo que Brasil no se alineó con Estados Unidos en la crisis del Golfo; y permitió la compra de aviones de combate sofisticados a Chile. Además, jamás dejó de presionar a nuestro país por cuestiones económicas, comerciales o de seguridad cuando algún lobby interno  así lo exigía.

 

El 11 de septiembre de 2.001, el mundo se estremeció ante los atentados que destruyeron el Centro Comercial del Mundo en Nueva York y parte del Pentágono en Washington. Por primera vez desde los sucesos de Pearl Harbor, el territorio de Estados Unidos sufría un ataque. Y por primera vez desde las guerras por la independencia contra Gran Bretaña, el territorio continental del país se veía claramente agredido. Lo nuevo de este episodio, es que las hostilidades no provenían de una nación antagonista, sino de un enemigo sin rostro claramente definido. Sin embargo, la administración de George W. Bush,  en poco tiempo, realizó un retrato del responsable de los hechos: Osama Bin Laden, y su grupo terrorista Al Qaeda. Así nace la doctrina Bush: “O están con nosotros o con los terroristas”. De esta manera, de forma similar a la que se hiciera en los momentos iniciales de la Guerra Fría, se lanza una lucha global contra el enemigo. Sólo que esta vez el objetivo no era contenerlo, sino destruirlo.

 

Como consecuencia de los ataques a Estados Unidos, se abre un debate acerca de la respuesta argentina ante el evento. En esta ocasión, a diferencia de lo sucedido en 1.990 ante la crisis del golfo, el número de actores que participan en el proceso decisorio se multiplica. El Parlamento, los ministros, los diputados, el ex – presidente Menem, las fuerzas armadas, la opinión pública, son todos protagonistas, con sus intereses personales u organizacionales, de los tiras y aflojes de esta decisión. En otros términos, se trató de un proceso decisorio del tipo descripto por Allison como Modelo III, EN “La Esencia de la Decisión”:


"En contraste con el Modelo I, el Modelo de la Política Gubernamental o Burocrática) no considera a un actor unitario, sino a varios actores como jugadores, jugadores que no solo atienden cuestiones estratégicas específicas, sino también diversos problemas internacionales;     

 jugadores que actúan no con base a un conjunto consistente de objetivos estratégicos, de acuerdo a variadas concepciones relativas a fines nacionales, organizacionales y personales; jugadores que toman decisiones gubernamentales no a través de una elección única y racional, sino a través del tira y afloja característico de la política". (Allison, 1.987:213). 

                       

 

 La intención del gobierno, es imitar la decisión menemista, aunque procurando salvar todas las apariencias legales nacionales e internacionales para diferenciarse del estilo autoritario de la administración anterior. En virtud de ello, la decisión de un eventual envío de tropas para una coalición punitiva fue consultada con el Parlamento, así como con los vecinos regionales. De allí la resurrección del TIAR. Pero el gobierno del presidente De la Rúa, plagado de contradicciones evidentes, se echó atrás en su objetivo inicial. Desistió de mandar tropas al showdown[1] estadounidense contra el Estado Asiático en el que presumiblemente se refugiaban los terroristas. Si bien no contó con el pedido formal de ayuda Estados Unidos, Menem tampoco lo había tenido, y sin embargo actuó. El motivo de la actitud es simple. Indecisiones del gobierno, peso de los actores participantes del proceso decisorio; pero por sobre todas las cosas, los estrechos márgenes de acción impuestos por el contexto externo.

 

            En el caso del año 2.001, la figura de la Alianza que primero se manifestó en contra del envío de tropas argentinas al showdown en Afganistán fue un hombre que a pesar de nos estar desempeñando funciones legislativas en ese momento, era un político relevante en la estructura de la coalición. Estoy haciendo referencia al Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Aníbal Ibarra, quien declaró que el país debía comprometerse con la paz; que debía contribuir a poner una cuota de racionalidad para evitar que los sucesos del 11 de septiembre se convirtieran en una espiral de violencia. Afirmó asimismo

que el país debía sí comprometerse con cualquier medida preventiva de refuerzo a la seguridad, aunque decididamente no a cualquier definición de guerra, sea ésta convencional o no.

Alfredo Bravo del ARI y Carlos Raimundi del FREPASO, se manifestaron contrarios al alineamiento a acrítico de la potencia global; y hasta cuestionaron al presidente De la Rúa por decir que se sintió agredido por los atentados sufridos por Estados Unidos. Elisa Carrió, líder del ARI, denunció que sería un acto irresponsable si el gobierno nacional decidiese sumarse a Estados Unidos en una expedición militar punitiva contra Afganistán. Horacio Pernasetti, jefe del bloque de diputados radicales fue más allá aún, situando el debate de la posible resultante política en los términos de una discusión más profunda que se dio a lo largo de toda las etapas de evolución de nuestra política exterior: neutralismo o participación. Este diputado, contrariamente a las tendencias demostradas por el Poder Ejecutivo conducido por un hombre de su partido, dijo que De la Rúa debería respetar la tradición del radicalismo en el ámbito de la política exterior y mantener a nuestro país neutral del conflicto que se preparaba.

 

Darío Alessandro, jefe del bloque del FREPASO en diputados reclamó firmeza contra el terrorismo que mata gente inocente en el mundo, pero proclamó que la Argentina debe actuar dentro del derecho internacional y en el marco de las decisiones que tomen las Naciones Unidas y los países de la región; salvo que esto implique ir a la guerra. El ex Ministro del Interior Federico Storani, en una posición similar a la de 1.990, se manifestó contrario a un presunto despliegue de tropas nacionales en el exterior por considerar que no existía ninguna guerra. Destacó, sin embargo, que el país debía colaborar con la lucha contra el terrorismo, pero desde los organismos internacionales. Argumentó, asimismo que en 1.990, con el envío de tropas al Golfo la Argentina no había ganado nada. Que se había vulnerado la Constitución al no haber consultado el gobierno al Congreso en la participación de un bloqueo que de acuerdo al derecho internacional público es un acto de guerra

 

En general, se puede decir que en el año 2.001, la actitud de los legisladores radicales – con algunas excepciones -, fue similar a la de los justicialistas en 1.990, sólo que más prudente. Los legisladores del FREPASO fueron los que más enérgicamente se manifestaron en contra del envío de tropas argentinas a Afganistán, aún si las Naciones Unidas así lo solicitasen. Los peronistas, dominados por los sectores menemistas, volvieron a pronunciarse a favor de una intervención de las tropas nacionales apoyando a las estadounidenses. Justamente aunque fuera ya del ámbito parlamentario, desde su arresto domiciliario en Don Torcuato, Menem, expresó su posición.

 

             El ex presidente argentino sugirió que nuestro país debería alinearse inmediatamente con Estados Unidos y mostrar una actitud mucho más firme. Inclusive llegó a recomendar a De la Rúa que no espere la autorización parlamentaria; así como él hizo lo propio en 1.990. Además, en una reunión que sostuvo Lincoln Bloomfield, subsecretario de Acción Política y Seguridad del Departamento de Estado, Miguel Ángel Toma, legislador justicialista curiosamente titular de la comisión de Defensa al igual que en 1.990, dijo que el país debería mantenerse coherente con la línea instalada en 1.991, y manifestó su incondicional apoyo a Washington y destacó que estaba de acuerdo con el envío de tropas nacionales. Adujo como defensa de su argumento, que una respuesta militar estadounidense sería un acto en defensa propia, no de agresión. José L. Fernández Valoni, diputado por Acción por la República, partido de Domingo Cavallo, también adhirió al envío de fuerzas.

 

Luego del entusiasmo inicial del gobierno, los debates parlamentarios, la negativa receptividad de la opinión pública de los argumentos oficialistas, la ausencia de pedido concreto de asistencia de parte de Estados Unidos o de la ONU y la propia y crónica indecisión presidencial sobre todo, entre otros factores, fueron elementos  que influyeron en la desconcertante resultante. El gobierno, algunos días antes del inicio de las operaciones bélicas estadounidenses y británicas sobre Afganistán, emite un documento en el que apoyaba decididamente las acciones que se llevan a cabo con el propósito de erradicar el flagelo mundial del terrorismo, pero que no estaba planteado el envío de tropas.

 

            Al día siguiente, el vocero presidencial Juan Pablo Baylac declaró en un programa radial que el país había ingresado en un debate llamativo; ya que nadie había estado pidiendo tropas; por lo que la participación argentina no sería enviando contingentes armados. El Ministro de Relaciones Exteriores Rodríguez Giavarini, resumió en una sola frase la posición final de la política exterior argentina ante los acontecimientos, que es una síntesis de la clásica indecisión de la gestión delarruísta: “ni un paso atrás, ni un paso adelante”; lo que significaba que no se retacearía la colaboración con Washington, aunque no se pretendía aparecer ante la opinión pública como más belicista que Estados Unidos.

 

            A comienzos de octubre se conoció el pedido oficial de Estados Unidos: que Argentina enviara cascos azules a los Balcanes para reemplazar a sus pares estadounidenses que irían a prestar servicio en Afganistán. La primera década del siglo XXI, muestra un sistema en transición hacia un nuevo concepto de seguridad global, en el cual es la potencia hegemónica agredida aquella que determinará de qué manera habrán de colaborar los aliados. Y en este caso, Condoleeza Rice, principal asesora de seguridad nacional estadounidense, se encargó de aclarar la postura de su país respecto del apoyo argentino y regional: agradeció la iniciativa diplomática de resucitar el TIAR, pero exigió que Argentina, Brasil y Paraguay, se dediquen a custodiar mejor la zona de las tres fronteras...

 

            Nuestro gobierno se limitó entonces simplemente a ofrecer que tropas argentinas reemplacen a los cascos azules estadounidenses en los Balcanes, a fin de que éstos puedan cumplir sus obligaciones en Afganistán. Los deseos y las motivaciones personales y organizacionales de los jugadores endógenos pesaron sin lugar a dudas en la resultante de este proceso de toma de decisiones. Sin embargo, en este nuevo sistema que está naciendo, el contexto externo se impuso con todo su peso sobre nuestro país para demostrar que independientemente de las buenas intenciones, en el siglo que se inicia es la potencia hegemónica y no un Estado subordinado el que determinará el nivel de alineamiento aceptable.

 

Por todo lo expuesto, concluyo que la política exterior de la República Argentina de la última década, al menos en el aspecto de toma de decisiones, no ha presentado características de modernidad. En otras palabras, a pesar de la mayor apertura del proceso decisorio de la primera administración nacional del siglo XXI, respecto de la precedente; las decisiones tomadas en los casos de prueba seleccionados, constituyeron simplemente respuestas reactivas a estímulos de variables contextuales tanto internas como externas y no un producto de una iniciativa autónoma y cuidadosamente estudiada de los actores participantes del proceso.



[1] El Diccionario "Webster" de la lengua inglesa define la palabra showdown como: "The final settlement of a contested issue or the test of strength by which it is settled". En castellano se traduce como "La resolución final de un asunto disputado o la prueba de fuerzas mediante la cual se resuelve". (Webster's Third New International Dictionary of the English Language, Unabridged, Merriam - Webster inc. Publishers, Springfield, Massachusetts, U.S.A., 1.993, page 2106). El diccionario castellano - inglés; inglés - castellano "Simon and Schuster", define showdown como: "Confrontación decisiva,arreglo de cuentas, prueba definitiva de fuerzas". (Simon and Schuster's International Spanish Dictionary, Second Edition, Macmillan, New York, 1.997). Escogí este término de la lengua inglesa porque me pareció el que más concisa y apropiadamente define las características que tuvieron las acciones bélicas estadounidenses sobre Afganistán posteriores a los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2.001.