24/1/26

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Esta es la "masiva flota" de la Armada estadounidense que Trump ha enviado a Ir谩n



Seg煤n datos de seguimiento y fotograf铆as de observadores, varios son los barcos de guerra estadounidenses que abandonaron el mar de China rumbo a Oriente Medio. Les detallamos c贸mo es el armamento y alcance de la "masiva flota" con el que Trump amenaz贸 a Ir谩n.


El USS Abraham Lincoln cruz贸 el estrecho de Malaca hace una semana, seg煤n registros de seguimiento mar铆timo y fotos de observadores locales. El portaaviones nuclear pas贸 frente a Singapur poco antes de la medianoche del pasado domingo con las luces al m铆nimo, acompa帽ado por los destructores USS Frank E. Petersen Jr., USS Spruance y USS Michael Murphy.

La formaci贸n hab铆a estado operando en el mar de China Meridional hasta hace unos d铆as. Ahora se encamina hacia el oc茅ano 脥ndico. Ni el Pent谩gono ni la Marina han confirmado oficialmente el destino final, pero los datos de navegaci贸n apuntan en esa direcci贸n.

Este es el tercer caso en poco m谩s de un a帽o en que un grupo de ataque desplegado en el Indopac铆fico recibe 贸rdenes de redirigirse al Golfo. El propio Abraham Lincoln ya fue desviado durante su despliegue de 2024, y el portaaviones Nimitz recibi贸 instrucciones similares en junio pasado.



USS Abraham Lincoln pasando por Malaca el domingo 19 de enero de 2026 Vessel Finder


El USS Abraham Lincoln es un portaaviones de propulsi贸n nuclear de clase Nimitz que opera en la Armada de los Estados Unidos. Autorizado en 1982 y puesto en servicio en noviembre de 1989, este buque de guerra representa una de las plataformas navales m谩s poderosas del mundo.

Con un desplazamiento de 880.000 toneladas y una eslora m谩xima de 332,8 metros, el Lincoln es impulsado por dos reactores nucleares Westinghouse A4W que le proporcionan autonom铆a ilimitada y una velocidad superior a 30 nudos (56 km/h). Su sistema de propulsi贸n con dos motores nucleares genera 260.000 caballos de fuerza a trav茅s de cuatro turbinas de vapor.

USS Abraham Lincoln 2025  

En cuanto a armamento defensivo, est谩 equipado con lanzadores Sea Sparrow, sistemas antimisiles RAM RIM-116 y tres sistemas CIWS Phalanx para defensa de punto. Cuenta adem谩s con sofisticados radares de b煤squeda a茅rea AN/SPS-48E y AN/SPS-49, sistemas de guerra electr贸nica y m煤ltiples radares de control de tr谩fico a茅reo.

La tripulaci贸n total alcanza las 5.680 personas, divididas entre 3.200 tripulantes del buque y 2.480 miembros del ala a茅rea. Puede transportar hasta 90 aeronaves entre aviones y helic贸pteros, oper谩ndolos mediante cuatro catapultas y cuatro ascensores, con hangar bajo cubierta.

El Abraham Lincoln transporta el Ala A茅rea 9, equipada con cazas F/A-18E/F Super Hornet, aviones de guerra electr贸nica EA-18G Growler, aeronaves de alerta temprana E-2D Advanced Hawkeye y helic贸pteros MH-60.
USS Frank E. Petersen Jr. (DDG-121)

El USS Frank E. Petersen Jr. entr贸 en servicio en mayo de 2022 como el 71潞 destructor de la clase Arleigh Burke, honrando al primer aviador y general afroamericano del Cuerpo de Marines. Este buque de 8.373 toneladas y 155 metros de eslora est谩 impulsado por cuatro turbinas de gas que le permiten superar los 30 nudos.

Destructor USS Frank E. Petersen 

Equipado con el sistema de combate Aegis Baseline 9C2, cuenta con capacidades avanzadas de defensa a茅rea y antimisiles bal铆sticos. Su armamento incluye un ca帽贸n de 5 pulgadas, 96 celdas verticales de lanzamiento para diversos tipos de misiles (Standard, Tomahawk, ESSM y VL-ASROC), sistema CIWS Phalanx, tubos lanzatorpedos y capacidad para operar dos helic贸pteros SH-60.
USS Spruance (DDG-111)

En servicio desde octubre de 2011, el USS Spruance rinde homenaje al almirante Raymond A. Spruance de la Segunda Guerra Mundial y opera desde San Diego, California.


Con las mismas dimensiones que sus buques hermanos (155 metros de eslora y 8,373 toneladas), este destructor Flight IIA incorpora el sistema Aegis con radar AN/SPY-1D para seguimiento y control de fuego multiobjetivo.

Destructor USS Spruance 

Su arsenal combina un ca帽贸n principal de 5 pulgadas, 96 celdas de lanzamiento vertical, ocho misiles antibuque Harpoon, torpedos y armamento ligero adicional. La plataforma de vuelo permite operar dos helic贸pteros antisubmarinos SH-60B, proporcionando capacidades extendidas de guerra ASW.
USS Michael Murphy (DDG-112)

Comisionado en 2012 y basado en Pearl Harbor, el USS Michael Murphy honra al teniente Navy SEAL Michael P. Murphy, condecorado p贸stumamente con la Medala de Honor tras caer en Afganist谩n durante la Operaci贸n Red Wing en 2005.

Este destructor Flight IIA comparte las caracter铆sticas est谩ndar de su clase: 155 metros de eslora, propulsi贸n por turbinas de gas capaz de superar 30 nudos y m谩s de 4.400 millas n谩uticas de autonom铆a. Integra el sistema de combate Aegis con capacidades de defensa antimisiles bal铆sticos de 谩rea.

USS Michael Murphy (DDG-112)


Su configuraci贸n de armas replica la de otros Flight IIA con 96 celdas VLS, ca帽贸n de 5 pulgadas, misiles Harpoon, sistema Phalanx y facilidades completas para dos helic贸pteros embarcados.

*Nota: Se presume que un submarino de ataque r谩pido tambi茅n acompa帽a al grupo, aunque su identidad permanece clasificada, y no se ha podido confirmar su presencia en el momento de la redacci贸n del art铆culo.
Alcance de ataque del despliegue en Oriente Medio

Los tres destructores comparten el mismo armamento al pertenecer a la clase Arleigh Burke Flight IIA, por lo que sus alcances son id茅nticos. El alcance m谩ximo operativo viene determinado principalmente por sus misiles embarcados en las celdas VLS Mk 41.

El sistema de mayor alcance es el misil Standard SM-6, que alcanza entre 240 y 463 kil贸metros seg煤n fuentes, aunque algunas estimaciones sugieren hasta 400 kil贸metros en modo antibuque. Este misil multimisi贸n puede atacar amenazas a茅reas, misiles de crucero e incluso objetivos de superficie, proporcionando capacidad m谩s all谩 del horizonte mediante integraci贸n con sensores externos.

Misil SM-6 lanzado desde un destructor 

Los misiles de crucero Tomahawk ofrecen el mayor alcance de ataque terrestre. Las versiones actuales Block IV tienen un alcance aproximado de 1.600 kil贸metros (aproximadamente 1.000 millas n谩uticas), mientras que las versiones Block V mantienen alcances similares. Este armamento permite ataques de precisi贸n contra objetivos terrestres altamente defendidos desde distancias de seguridad.

Misil Tomahawk Wikipedia

Para combate antibuque, los misiles Harpoon equipados en estos destructores tienen un alcance de aproximadamente 130-240 kil贸metros dependiendo de la versi贸n Block II o Block II+ ER. El ca帽贸n Mk 45 de 5 pulgadas tiene un alcance efectivo de unos 24 kil贸metros, 煤til principalmente para defensa puntual y apoyo de fuego naval.

El alcance operativo del Abraham Lincoln no est谩 limitado por armas propias sino por su ala a茅rea embarcada. Los cazas F/A-18E/F Super Hornet constituyen su principal capacidad ofensiva con un radio de combate de aproximadamente 722 kil贸metros (390 millas n谩uticas) en configuraci贸n de ataque con bombas y misiles aire-aire, que puede extenderse significativamente mediante reabastecimiento a茅reo.


Cazas F/A 18 Hornet en un portaaviones de EE.UU. 

Vac铆o en el Pac铆fico, concentraci贸n en el Golfo

La salida del Abraham Lincoln de aguas asi谩ticas deja solo al USS George Washington como 煤nico portaaviones estadounidense en la regi贸n del Indopac铆fico. Sin embargo, ese barco se encuentra actualmente en mantenimiento en Yokosuka, Jap贸n, y su ala a茅rea necesitar铆a completar entrenamientos de certificaci贸n antes de volver a estar operativa.

Washington mantiene una postura de tres ejes en la regi贸n: disuasi贸n mediante capacidad militar visible, contenci贸n de la influencia iran铆 a trav茅s de sanciones y operaciones indirectas, y garant铆as de seguridad a socios regionales como Israel y los estados del Golfo.



La rapidez del redespliegue, interrumpiendo operaciones planificadas en el Pac铆fico, sugiere que los responsables militares consideran prioritario reforzar la capacidad de respuesta en Oriente Medio. Mientras el portaaviones avanza hacia aguas bajo jurisdicci贸n del Comando Central estadounidense, la pregunta ya no es si llegar谩, sino qu茅 encontrar谩 cuando lo haga y qu茅 贸rdenes recibir谩n de manos de Donald Trump.

10/1/26

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El destructor de misiles guiados clase Arleigh Burke USS Fitzgerald (DDG 62) regres贸 a su puerto base, la Base Naval de San Diego, despu茅s de siete meses de navegaci贸n hacia las 谩reas de operaciones de la 3.陋, 5.陋 y 7.陋 Flota de EE. UU., el 6 de enero de 2026


Arleigh Burke USS Fitzgerald (DDG 62)


Mientras estaba en marcha, el Fitzgerald llev贸 a cabo una amplia gama de operaciones, incluyendo patrullas de presencia rutinarias y operaciones de seguridad mar铆tima

El buque particip贸 en varios ejercicios multinacionales, mejorando la interoperabilidad y fortaleciendo las asociaciones con aliados clave, incluida la Fuerza de Autodefensa Mar铆tima de Jap贸n y la Armada de la Rep煤blica de Corea.

Fitzgerald ejecut贸 seis tr谩nsitos del Estrecho de Ormuz, garantizando la libertad de navegaci贸n en el Golfo P茅rsico, y particip贸 en importantes ejercicios multinacionales, incluidos MALABAR 2025 y SWARMEX 2025, mejorando la interoperabilidad y fortaleciendo las asociaciones con las armadas de Australia, Bangladesh, Alemania, India, Jap贸n, Pakist谩n, Filipinas y los Emiratos 脕rabes Unidos, todos contribuyendo a un Indo-Pac铆fico libre y abierto.

Comandante Paul F. Richardson III, comandante del Fitzgerald.


Como fuerza letal y 谩gil, los marineros a bordo del Fitzgerald ejemplificaron el esp铆ritu guerrero y la preparaci贸n necesaria para defender a los Estados Unidos y sus intereses en cualquier momento.

"Estoy verdaderamente orgulloso del arduo trabajo y la dedicaci贸n que esta tripulaci贸n ha demostrado a diario durante este despliegue de siete meses", declar贸 el Comandante Paul F. Richardson III, comandante del Fitzgerald. "Su resiliencia y profesionalismo nos permitieron ejecutar con 茅xito cada misi贸n que se nos asign贸 en diversas 谩reas de operaci贸n. 

Estamos todos emocionados de estar en casa y reencontrarnos con nuestras familias y seres queridos, cuyo inquebrantable apoyo lo hizo posible".

FAMILIA EL PILAR DEL MARINO.

22/12/25

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El avi贸n no tripulado, llamado Lucas, fue lanzado desde la cubierta del portaaviones de combate costero clase USS Santa B谩rbara en el Golfo P茅rsico, seg煤n la Marina de los Estados Unidos.

Kurt Renshaw, el comandante del portaaviones, dijo: "El primer lanzamiento exitoso de Lucas desde un hidroavi贸n naval es un hito importante en el camino hacia la entrega r谩pida de capacidades no tripuladas rentables y eficaces a las fuerzas de combate. Este 茅xito demuestra el poder de la innovaci贸n y la colaboraci贸n compartidas en esta regi贸n vital".

Anteriormente, el 3 de diciembre, el Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) anunci贸 el despliegue del primer escuadr贸n de drones ofensivos del Ej茅rcito de los Estados Unidos en el Medio Oriente.

Utilizados por las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio, los drones Lucas tienen un alcance operativo considerable y pueden volar mediante diversos m茅todos, como el lanzamiento con catapulta, el despegue asistido por cohetes y sistemas de veh铆culos terrestres o m贸viles.

"Sin duda, el sistema ayudar谩 a fortalecer la seguridad mar铆tima y la disuasi贸n en la regi贸n", agreg贸 Renshaw.



El dron Lucas despega de la cubierta de un portaaviones de combate estadounidense en el Golfo P茅rsico Marina de los EE.UU.

El "Sistema Ofensivo No Tripulado de Bajo Costo", o UAV Lucas, actualmente empleado y en fase de desarrollo por los marines estadounidenses, es pr谩cticamente una copia del UAV Shahed de Ir谩n.

En los 煤ltimos a帽os, desde China y Rusia hasta Turqu铆a y Ucrania, han realizado grandes inversiones en la construcci贸n de drones.



Mientras tanto, Ir谩n ha sido uno de los pa铆ses m谩s influyentes en este campo. Los drones Witness baratos y eficaces, especialmente los modelos suicidas, se han convertido en los principales actores en los campos de batalla de Ucrania.

Rusia ha confiado en ellos en la guerra de Ucrania, e Israel est谩 preocupada por su presencia en su espacio a茅reo, aunque el pa铆s pudo hacerles frente con eficacia durante la guerra de 12 d铆as.

Al mismo tiempo, Venezuela ha permitido a Ir谩n construir f谩bricas para la producci贸n de estos drones en su territorio. Mientras tanto, Estados Unidos tambi茅n ha llamado la atenci贸n de los Estados Unidos.

Por supuesto, Estados Unidos no compr贸 este avi贸n no tripulado ni construy贸 una f谩brica para producirlo en su territorio. En vez de eso, un avi贸n no tripulado adquiri贸 el testigo y lo someti贸 a ingenier铆a inversa.



UAV Lucas Centcom

"Ir谩n obtuvo por primera vez la tecnolog铆a de drones de los Estados Unidos"

Hay que decir que las bases del arsenal de aviones no tripulados de Ir谩n se obtuvieron originalmente de los Estados Unidos. En diciembre de 2011, durante la presidencia de Barack Obama, la unidad de guerra cibern茅tica de Ir谩n hacke贸 un avi贸n teledirigido estadounidense RQ 170, dej谩ndolo ileso dentro del territorio iran铆.

17/12/25

饾悇饾悑 饾悁饾悑饾悓饾悎饾悜饾悁饾悕饾悡饾悇 饾悤饾悇饾悡饾悇饾悜饾悁饾悕饾悗 饾悆饾悇饾悑 饾悊饾悗饾悑饾悈饾悗 饾悘饾悇饾悜饾悞饾悎饾悅饾悗 饾悙饾悢饾悇 饾悞饾悢 饾悡饾悜饾悁饾悕饾悞饾悎饾悡饾悗 饾悈饾悢饾悇 饾悓饾悢饾悩 饾悅饾悗饾悜饾悡饾悗

UN ALMIRANTE QUE NO TUVO LAS PELOTAS DE DICIDIR YA QUE TENIA LA FIRMA PARA DECLARAR LA VETERANIA DEL PERSONAL QUE ESTUVO EN LA GUERRA DEL GOLFO PERSICO 1990/1991, A MI PARECER NO SE QUE LOS FRENA A TODOS, EL MIEDO, EL DESCONOCIMENTO DE LEYES, EL NO COMPROMISO QUE ALQUIEN EN ESE TIEMPO SE COMPREMETIO QUIZAS ?.

NO ENTIENDO SIEMPRE EL "NO" SIEMPRE ADELANTE, O PARA ELLO FUE UNA ODISEA, LO PIENSO QUE COMO FUIMOS DE PASEO ??? SE脩OR FUIMOS A UNA GUERRA, MIRE LOS ARCHIVOS CUMPLIMOS CON LO QUE DECIA LA RESOLUCIONES DE LA ONU, ES MAS LA ONU AVALO ESTO EVENTO QUE EN REALIDAD DEBERIA HABERLO PARADO. 
SUS PALABRAS DE AYER FUERON VACIAS DE PODER, UN PERSONA ABATIDA QUE SABIA QUE NO LE QUEDABA OTRA QUE IRSE A SUC CASA SIN PENA NI GLORIA.

Hoy, al despedirme, deseo expresar la importancia fundamental que la Armada tiene para el pa铆s. Nuestra Fuerza es la custodia permanente de las 谩reas mar铆timas de inter茅s, garante del ejercicio efectivo de la soberan铆a mar铆tima y protectora de una de las extensiones del territorio nacional cuya riqueza, proyecci贸n y futuro son esenciales para el desarrollo de la Argentina”, comenz贸 diciendo el Jefe saliente de la Armada.




“Nuestra labor abarca tambi茅n la cooperaci贸n internacional, la asistencia humanitaria, el apoyo a la comunidad, la formaci贸n y la investigaci贸n. Somos una Instituci贸n con profundos valores y tradiciones y, al mismo tiempo, con capacidad de innovaci贸n, preparada para enfrentar los desaf铆os de un entorno mar铆timo cada vez m谩s din谩mico, complejo y relevante para el pa铆s”.



En ese sentido, el Almirante Allievi recalc贸 el honor que signific贸 haber estado al frente de la Instituci贸n: “Concluyo este ciclo con la convicci贸n y la satisfacci贸n de haberlo entregado todo a esta apasionante aventura que es la Armada Argentina, una Instituci贸n que est谩 de pie, en movimiento y mirando al futuro”, remarc贸.



Sobre el final de su alocuci贸n, agradeci贸 a su familia por el apoyo constante y a todo el personal civil y militar que colabor贸 a lo largo de su gesti贸n: “Ustedes son el coraz贸n de esta Instituci贸n. Su profesionalismo, vocaci贸n de servicio, entrega silenciosa, esp铆ritu de sacrificio y su amor por la Patria mantienen vivos el esp铆ritu y la esencia de nuestra Instituci贸n. He aprendido de ustedes, he confiado en ustedes y he sentido un inmenso orgullo de liderar a personas excepcionales”, apunt贸.



Para concluir, y dirigi茅ndose al Vicealmirante Romay, le dese贸 茅xitos en su nuevo desaf铆o: “Es un verdadero honor y privilegio entregarle la Jefatura del Estado Mayor General de la Armada. Conozco sus antecedentes profesionales y personales, y es por ello que conf铆o que sabr谩 conducir a nuestra querida Armada a puerto seguro”, precis贸.



Continuando con la ceremonia, se procedi贸 a la lectura del Decreto de designaci贸n del nuevo JEMGA. Posteriormente, el Ministro de Defensa tom贸 juramento al Vicealmirante Romay y lo puso en funciones como nuevo Jefe del Estado Mayor General de la Armada. Acto seguido, se efectu贸 el cambio de insignias de mando y el Jefe entrante requiri贸 la f贸rmula de Subordinaci贸n y Valor al personal.

9/12/25

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¿Por qu茅 Donald Trump se queda solo en las amenazas y las morisquetas contra Nicol谩s Maduro Moros y no ataca?






Me consta y muy bien que cuando invadimos Iraq en febrero de 2003, nuestro comandante pudo intuir que las cosas no iban a salirnos bien y ¿saben qu茅?, acert贸. Y aunque logramos llegar a Bagdad dejamos detr谩s nuestro a cientos de muertos, heridos y veh铆culos acorazados ardiendo mientras CNN, la BBC, la ABC y todos esos aseguraban a los ciudadanos americanos y al mundo que nuestros muchachos no hallaban resistencia…cuantas mentiras.

Creo que no necesito aclarar que los venezolanos no son aquellos iraqu铆es ni los bur贸cratas que secundan a Trump buscan la liberaci贸n.

Ha pasado tiempo desde que fuerzas militares estadounidenses se han metido -directamente- en pa铆ses del continente. La 煤ltima acci贸n que recuerdo fue en 1989 cuando George H. Bush bajo la ir贸nica denominaci贸n “Causa Justa” orden贸 tomar el canal de Panam谩 y derrocar al gobierno de Manuel Noriega. Aquello no supuso gran cosa para los asaltantes y en unas horas las tropas del 508.潞 Regimiento de Infanter铆a Paracaidista ya caminaban sin resistencia por las calles.

Hoy puedo decirles que Donald Trump deber铆a pensarlo muy bien si pretende jugar a la guerra con Venezuela ya que no es Panam谩. Volviendo a Iraq, Bush (jr) pudo lanzar la operaci贸n “Iraqi Freedom” por el simple hecho de que hab铆amos debilitado a los iraqu铆es por trece a帽os a tal punto que ni siquiera pod铆an reemplazar sus uniformes; igualmente no solo no se rindieron o arrojaron flores (como algunos idiotas del Departamento de Estado predec铆an) sino que ca铆mos en una gran trampa que termin贸 oblig谩ndonos a salir en 2011. Por si no lo advirtieron no solo perdimos en Afganist谩n, aqu铆 tambi茅n nos fue horrible.

Como est谩n las cosas hoy todo estar铆a listo para una agresi贸n inminente e incluso posiblemente ya hubo alg煤n intento fallido o abortado a 煤ltimo minuto que ha sido celosamente censurado a los medios. La semana pasada La Habana denuncio interferencias electromagn茅ticas que afectaban a su red de comunicaciones, pero eso se debi贸 a una maniobra de guerra electr贸nica que afecto a un radio de 2000 kil贸metros a la redonda que puso en alerta roja a las fuerzas armadas bolivarianas. Justamente, esta maniobra que forma parte de la SIGINT es la misma que usamos en 1991 y 2003 para distraer y confundir a los iraqu铆es, pero ¿Por qu茅 no funcion贸 aqu铆?

Es muy posible que las fuerzas bolivarianas cuenten con unidades especiales JAMMERS de guerra radioel茅ctrica adquiridos a la Federaci贸n de Rusia que contrarestan estos ataques electromagn茅ticos estadounidenses y es por ello, que los comandantes del grupo de tareas hayan estado retrasando cualquier acci贸n. Incluso se sospecha que se halla operativo un sistema KRASUJA-4 que provee una gran ventaja de defensa a la infraestructura cr铆tica contra ataques de ese tipo. Hay muchos indicios que indican esto y lo peor para Washington es que los militares venezolanos saben usar esta tecnolog铆a o hay asesores rusos haci茅ndolo ¿Y c贸mo afectar铆a a una incursi贸n de la naval? La respuesta es tan clara como desastrosa.


Caracas a diferencia de otros colegas de la regi贸n, se tom贸 enserio su papel de revoluci贸n y a lo largo de su existencia fabric贸 pacientemente un musculo militar con los socios estrat茅gicos correctos para protegerla. Fueron conscientes que confiar en los ya discutibles mecanismos de la O.E.A. -advertidamente serviles a Washington DC- era un error que podr铆an pagar caro. No se qued贸 a medio camino como algunos ejemplos grotescos en Sudam茅rica que conocimos como “populismos de izquierda” en apariencia flem谩ticos, c贸modos, esnobistas y corruptos que escudados en un falso pacifismo discursivo que niega la realidad de la guerra como parte de la geopol铆tica, estaban dedicados a mantener sus privilegios robando con toda clase de impuestos a sus propios habitantes.

Curiosamente la llegada a la presidencia de Hugo C茅sar Ch谩vez signific贸 patear el tablero del Status Quo de un sistema (democracia liberal) corrupto y cipayo como era el de Carlos Andr茅s P茅rez que se replicaba y hoy resurgen en otras naciones hermanas latinoamericanas.

Ch谩vez conoci贸 y estudio la experiencia de Iraq e incluso fue el 煤nico mandatario latino que se entrevist贸 con Saddam Hussein, antes de la invasi贸n. Esto fue uno de los factores del odio cultivado y proferido desde las elites neoconservadoras y sionistas en Washington y Tel Aviv. Las actuales fuerzas armadas venezolanas est谩n bien pertrechadas y cuentan con un sofisticado sistema antia茅reo provisto por la Federaci贸n de Rusia y China pero pese a ello, no basta. Al mismo tiempo la maquinaria b茅lica estadounidense si bien es sofisticada y la acumulada en la zona es grande, tampoco basta.

Adem谩s, hay otro factor muy diferente a las agresiones de 1989, 1991 y 2003 y es que hoy existe un contrapeso estrat茅gico llamado Rusia que tiene inter茅s y tiene con qu茅 para sostener la posici贸n de del gobierno de Caracas.

Trump lo sabe bien y sus generales mucho mejor. Incluso su fan谩tico secretario de Defensa Pete Hegseth debiera saberlo mejor. Si quieren un cambio de r茅gimen como lo hicieron en Panam谩 en 1989 eso no ser谩 nada f谩cil a menos que, ya hayan reclutado recursos humanos (carne de ca帽贸n) de la regi贸n, pero si es as铆, eso es tema para otro art铆culo.

4/12/25

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Nuevas autoridades en las Fuerzas Armadas:
El Presidente de la Naci贸n en su car谩cter de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas dispuso los siguientes cambios en la conducci贸n de las mismas y del Estado Mayor Conjunto:
Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas:
- Asume el Vicealmirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare* en reemplazo del Brigadier General Xavier Juli谩n Isaac.
El Vicealmirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare se desempe帽aba hasta ahora como Subjefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.
Ej茅rcito:
Asume el General de Divisi贸n Oscar Santiago Zarich en reemplazo del Teniente General Carlos Alberto Presti.
El General de Divisi贸n Oscar Santiago Zarich se desempe帽aba hasta ahora como Comandante de Adiestramiento y Alistamiento del Ej茅rcito.
Armada:
Asume el Vicealmirante Juan Carlos Romay en reemplazo del Almirante Carlos Mar铆a Allievi.
El Vicealmirante Juan Carlos Romay se desempe帽aba hasta ahora como Director General de Educaci贸n de la Armada.
Fuerza A茅rea:
Se ratifica en su cargo al Brigadier Mayor Gustavo Javier Valverde.
* Con la designaci贸n del Vicealmirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare al frente del EMCO un oficial de la Armada vuelve a ocupar dicho cargo luego de 28 a帽os.

2/12/25

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La Pol铆tica Exterior Argentina ante conflictos internacionales: los casos de la Guerra del Golfo P茅rsico y del showdown estadounidense en Afganist谩n:

            El final del siglo XX quedar谩 grabado para siempre en la historia de la humanidad por los vertiginosos cambios pol铆ticos y sociales que se sucedieron en el transcurso de tres a帽os: 1.989, 1.990 y 1.991.El imparable ciclo de sucesos comienza con la ca铆da del Muro de Berl铆n el 9 de noviembre de 1.989, sigue con el derrumbe de los socialismos en Europa de Este, pasa por la crisis y Guerra del Golfo P茅rsico en 1.990 y 1.991, y se cierra con el desmembramiento de la Uni贸n Sovi茅tica el 25 de diciembre de 1.991.Culmina as铆 el orden mundial de Guerra Fr铆a que tuvo en vilo al planeta durante cuarenta y cinco a帽os. Estados Unidos result贸 la 煤nica superpotencia victoriosa de esta contienda.

 

En la Rep煤blica Argentina, se produc铆a en 1.989 el primer traspaso del poder presidencial de un presidente constitucionalmente elegido a otro desde 1.973, cuando Lastiri  pasase a Per贸n los atributos de mando. Menem, y su grupo de asesores m谩s cercanos, estaban decididos a desplegar una accionar exterior que reinsertase a la Rep煤blica Argentina en una posici贸n destacada en el sistema internacional. Para ello, encar贸 una serie de reformas pol铆ticas y econ贸micas estructurales tanto en el 谩mbito interno, como en el exterior. Menem se vio claramente influido por los sucesos del contexto internacional. Siendo Estados Unidos el 煤nico poder hegem贸nico que se ergu铆a en el mundo en la d茅cada que se iniciaba, el mandatario argentino resolvi贸 firmemente alinearse en lo pol铆tico con el pa铆s del norte, superando definitivamente una larga historia de desencuentros en las relaciones bilaterales.

 

La Guerra del Golfo fue el test case por excelencia que demostrar铆a hasta qu茅 punto llegar铆a la adhesi贸n de Argentina al orden impuesto por Estados Unidos. El proceso de toma de decisiones al respecto, se caracteriz贸 por su alto grado de concentraci贸n en la figura del Presidente de la Naci贸n y de algunos de sus ministros m谩s emblem谩ticos, como el Canciller Domingo Cavallo y el Ministro de Defensa Humberto Romero. En otras palabras, se dio un proceso decisorio que puede encuadrarse te贸ricamente dentro del Modelo I descrito por Graham Allison en su libro “La Esencia de la Decisi贸n”:

 

                        "El intento de explciar los acontecimientos internacionales a trav茅s del

                        recuento de los prop贸sitos y c谩lculos de naciones o gobiernos constituye

                        la marca distintiva del Modelo de Actor Racional.(Allison, 1.987:31).

 

 Pr谩cticamente no se dio cabida ni al Parlamento ni a la opini贸n p煤blica en el proceso. La decisi贸n fue tomada por el gobierno, realizando un c谩lculo racional de costos y beneficios. Argentina envi贸 finalmente fuerzas armadas al Golfo para integrar la coalici贸n multilateral que liber贸 Kuwait a煤n sin haber contado nuestro pa铆s con el pedido de ayuda militar de Estados Unidos. El contexto internacional en esta oportunidad se mostr贸 lo suficientemente flexible como para permitirle a nuestro pa铆s semejante jugada. La presencia de una naci贸n sudamericana en la coalici贸n era funcional a las necesidades de los protagonistas de la contienda de legitimar internacionalmente una operaci贸n de la envergadura de Tormenta del Desierto de tal manera que no fuese vista por los estrat茅gicamente imprescindibles aliados 谩rabes como una incursi贸n imperialista de Estados Unidos.

 

Luego del discurso del presidente George Bush del 11 de septiembre de 1.990, en el que el presidente estadounidense hizo referencia al surgimiento de un Nuevo Orden Internacional, Menem percibi贸 claramente que el sistema estaba ante una instancia excepcional de redefinici贸n de sus reglas de juego futuras. Se trataba de un momento en el que hab铆a dos alternativas dicot贸micas de opci贸n estrat茅gica: 1) neutralismo absoluto como rasgo general de su pol铆tica exterior (respondiendo a una de las m谩s constantes variables de la pol铆tica exterior argentina que subsist铆a a煤n en esa 茅poca); o bien 2) adhesi贸n irrestricta al esquema planteado por Washington y participaci贸n activa dentro del mismo (a煤n sin la solicitud expresa de la potencia del norte). De esta actitud, se obtendr铆an claros beneficios, y se minimizar铆an los costos en todo sentido. Los beneficios, como bien lo expres贸 Escud茅 tiempo despu茅s de las operaciones, implicar铆an:

 

“a) entrenamiento  gratis y del mejor nivel para la Armada Argentina; b) buenos sueldos para los hombres que participaron de la operaci贸n (cosa que escasea en esta 茅poca de bancarrota del Estado argentino); c)importantes negocios en la  reconstrucci贸n de Kuwait en el campo de barrido de minas y en la extinci贸n de incendios de pozos petroleros; d)un incipiente nuevo rol para unas fuerzas armadas argentinas que est谩n gravemente necesitadas de una raz贸n de ser y de una misi贸n significativa, ahora que las principales hip贸tesis de conflicto con los pa铆ses lim铆trofes han quedado descartadas”. (Escud茅, 1.989:39).

 

Los costos, medidos en t茅rminos econ贸micos no habr铆an de producirse, dado que se acord贸 con los pa铆ses directamente afectados por la crisis, que ser铆an 茅stos los principales financistas de la participaci贸n de nuestras tropas en la coalici贸n libertadora. En efecto, cuando el ministro de energ铆a y agua de Kuwait visit贸 Argentina a mediados de septiembre de 1.990 para solicitar oficialmente la participaci贸n de nuestras fuerzas en la coalici贸n libertadora, la condici贸n fue el compromiso del Emirato de depositar 22 millones de d贸lares en un banco londinense para financiar las operaciones. En septiembre de 1.990, las arcas de la Rep煤blica se ve铆an absolutamente imposibilitadas de costear las operaciones de la Armada, a pesar de la voluntad pol铆tica demostrada por el gobierno.

 

En el caso concreto que estoy estudiando, el representante del Ejecutivo que m谩s actividad despleg贸 despu茅s del presidente para la implementaci贸n de la decisi贸n y su posterior defensa, fue sin dudas el entonces Ministro de Relaciones Exteriores Domingo Cavallo. Apenas se produce la invasi贸n iraqu铆 de Kuwait, Menem comenta a su Canciller que tiene intenciones de mandar tropas a la zona; dado que avisoraba la formaci贸n de una coalici贸n internacional contra el r茅gimen de Saddam Hussein, de la que no quer铆a quedar fuera. De la misma manera, adhiere sin demora a la resoluci贸n 661 del Consejo de Seguridad de la ONU, que preve铆a sanciones econ贸micas y comerciales contra el o iraqu铆. Sin embargo, Cavallo  no se mostraba demasiado convencido al comienzo del env铆o de fuerzas al Golfo. Espec铆ficamente porque calculaba que tal determinaci贸n acarrear铆a costos pol铆ticos internos, seg煤n lo demostraban las opiniones de otros funcionarios que hab铆a consultado. Menem, con todo, exhort贸 a su ministro a literalmente “no escuchar a nadie que se opusiese a su iniciativa”.

 

Cavallo considera que Argentina deber铆a actuar adhiriendo a las medidas que las Naciones Unidas tomasen con relaci贸n a Irak, pero consideraba exagerado el env铆o de tropas a la regi贸n. A pesar de esto, el presidente envi贸 a su ministro a sondear opiniones al exterior para que se convenciera por s铆 mismo de lo acertado de su decisi贸n. As铆 se entrevist贸 en Italia con el dem贸crata cristiano Primer Ministro Andreotti; con el socialdem贸crata presidente Craxi y con su Canciller De Michelis, de la misma extracci贸n partidaria. Los tres pol铆ticos se mostraron interesados en la participaci贸n argentina en las operaciones de alg煤n modo, dado que la presencia de un Estado latinoamericano contribuir铆a a legitimar diplom谩ticamente las acciones de las naciones Unidas (embargo total, seg煤n la resoluci贸n 661/90 del Consejo de Seguridad) ante el resto los pa铆ses 谩rabes, que no ver铆an detr谩s de todo una acci贸n estadounidense tendiente a agredir al Islam, como proclamaba Hussein.

 

En los mismos t茅rminos se pronunciaron el presidente egipcio Mubarak, y su entonces Canciller Boutros Galhi. Ante estos argumentos, Cavallo se convenci贸 definitivamente que Argentina deb铆a participar no solamente de las sanciones, sino que tambi茅n deb铆a mandar tropas en caso de conformarse una coalici贸n militar multinacional para apoyar tales medidas. En virtud de ello, instruye a su jefe de gabinete, Guillermo Seita, para que consulte al Consejo Superior de Embajadores - 贸rgano que seg煤n el art铆culo 26 de la Ley de Servicio Exterior fue creado para asesorar al Canciller en materia de pol铆tica exterior – para que se elaborase un plan para el env铆o de fuerza al Golfo. A partir de ese momento, aunque de manera subordinada a la f茅rrea voluntad presidencial, entra a jugar en este proceso decisorio el segundo actor de este proceso decisorio: la Canciller铆a argentina.

 

Es destacable el hecho que Cavallo, a diferencia de su sucesor Guido Di Tella, consultaba frecuentemente al Consejo Superior de Embajadores, adem谩s de a sus asesores privados. En esta ocasi贸n, en le mencionado 贸rgano, todos, salvo el Embajador Lucio Garc铆a del Solar se pronunciaron a favor de la medida. Sin embargo, otros sectores del Palacio San Mart铆n se manifestaron en desacuerdo con el posible env铆o de tropas. Desde el punto de vista de los funcionarios encargados del 谩rea de pol铆tica exterior del ministerio, se adujo que el involucramiento argentino quebrar铆a la larga tradici贸n argentina de neutralidad en los conflictos b茅licos extrarregionales.

 

Este argumento fue decididamente desechado por el presidente, dado que su visi贸n era que la posici贸n neutral de la Rep煤blica en las dos conflagraciones globales hab铆a ocasionado dificultades para la posterior inserci贸n exitosa del pa铆s en los sistemas internacionales surgidos de ambas posguerras. Menem estaba convencido, seg煤n lo manifest贸 en reiteradas oportunidades a lo largo de septiembre de 1.990, que la participaci贸n argentina en el bando aliado en la crisis del Golfo P茅rsico, facilitar铆a el ingreso del pa铆s en el sistema econ贸mico mundial de la posguerra fr铆a, logrando de esa manera un incremento instant谩neo del flujo de inversiones extranjeras al pa铆s.

 

Es necesario destacar que a pesar del optimismo presidencial, el mismo embajador estadounidense ante Argentina, Terence Todman, a煤n habiendo expresado el benepl谩cito de su gobierno por la iniciativa nacional, se encarg贸 de dejar en claro que la ayuda militar de nuestro pa铆s al suyo ante la emergencia en cuesti贸n no ser铆a algo que cambiar铆a las relaciones econ贸micas bilaterales; que no implicar铆a un aumento autom谩tico del flujo de inversiones del pa铆s del norte; y que no supondr铆a un cambio de fondo en el tratamiento de la deuda externa. Otro sector que no se declar贸 enteramente favorable al env铆o de tropas nacionales al Golfo, fue la secretar铆a legal de la Canciller铆a.

 

 En efecto, el 29 de agosto de 1.990, cuando de hecho Menem ya hab铆a tomado su decisi贸n, Horacio Basabe, consejero legal del Palacio San Mart铆n, elabor贸 un memorando secreto en el que especificaba que el Poder Ejecutivo deber铆a consultar al Congreso Nacional para la salida de fuerzas nacionales en caso de solicitud de los pa铆ses citados en el p谩rrafo 1 de la resoluci贸n 665 del Consejo de Seguridad de la ONU. La Carta de San Francisco es ley de la Naci贸n. En su cap铆tulo VII, m谩s concretamente en su art铆culo 43 queda establecida la obligaci贸n de los miembros de la organizaci贸n de colaborar con la ayuda necesaria para el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales. Lo cierto es que de una u otra manera, el Consejo de Seguridad no demand贸 oficialmente la participaci贸n argentina en una fuerza de paz.

 

Por esto, una iniciativa como la que se propon铆a Menem, deber铆a contar con la anuencia legislativa correspondiente. A pesar de lo acertado del memorando de chanciller铆a, Menem orden贸 la elaboraci贸n de otro documento un d铆a despu茅s del anuncio del env铆o de las fuerzas argentinas al Golfo, rectificando el precedente. En este 煤ltimo texto constaba que la secretar铆a legal del ministerio no hab铆a hecho un an谩lisis exhaustivo de todas las posibilidades ofrecidas por la resoluci贸n 665, sino que se hab铆a limitado a responder la pregunta planteada. Finalmente, lleg贸 el momento de la decisi贸n. Menem estaba totalmente seguro del paso que estaba dando. Y el 19 de septiembre de 1.990 se firm贸 el decreto correspondiente. De esta manera, el Destructor Almirante Brown, la Corbeta Misil铆stica Spiro fueron enviados junto a dos helic贸pteros al Golfo. Violando las disposiciones del art铆culo 67 (actual art铆culo 75 inciso 28) de la Constituci贸n Nacional, no pidi贸 la autorizaci贸n del Congreso para la salida de nuestras fuerzas. El presidente justific贸 su decisi贸n en t茅rminos pol铆ticos en reiteradas oportunidades a partir de esa fecha

 

      Es muy clara la postura interesada, racional (en t茅rminos de c谩lculo fr铆o de costos y posibles beneficios) del entonces presidentes. Adem谩s de esto, realiza un habil铆simo manejo discursivo retomando las ideas del Per贸n de 1.946, quien cre铆a que en caso de estallar una Tercera Guerra Mundial, Argentina saldr铆a beneficiada por tener la posibilidad de vender sus productos alimenticios a todo el mundo; justamente en el mismo momento que m谩s se alejaba de los postulados tradicionales del justicialismo en materia de pol铆tica exterior; como lo eran la Tercera Posici贸n o el no – alineamiento. Claro que los beneficios por la participaci贸n en la Guerra del Golfo no pasaron m谩s all谩 de la participaci贸n de nuestras tropas en un desfile conjunto con las tropas vencedoras.

 

Esta verdadera sobreactuaci贸n de nuestra pol铆tica exterior no ayud贸 a borrar la mala imagen argentina en la memoria hist贸rica estadounidense. Prueba de ello son las palabras del embajador Todman comentadas algunos p谩rrafos m谩s arriba y el hecho que, a帽os m谩s tarde, Washington sigui贸 comport谩ndose hacia la regi贸n pensando en t茅rminos de balance de poderes. Porque si bien otorg贸 a la Argentina el rango de principal aliado extra OTAN; apoy贸 a Brasil en su candidatura a miembro permanente del Consejo de Seguridad (aspiraci贸n argentina) – siendo que Brasil no se aline贸 con Estados Unidos en la crisis del Golfo; y permiti贸 la compra de aviones de combate sofisticados a Chile. Adem谩s, jam谩s dej贸 de presionar a nuestro pa铆s por cuestiones econ贸micas, comerciales o de seguridad cuando alg煤n lobby interno  as铆 lo exig铆a.

 

El 11 de septiembre de 2.001, el mundo se estremeci贸 ante los atentados que destruyeron el Centro Comercial del Mundo en Nueva York y parte del Pent谩gono en Washington. Por primera vez desde los sucesos de Pearl Harbor, el territorio de Estados Unidos sufr铆a un ataque. Y por primera vez desde las guerras por la independencia contra Gran Breta帽a, el territorio continental del pa铆s se ve铆a claramente agredido. Lo nuevo de este episodio, es que las hostilidades no proven铆an de una naci贸n antagonista, sino de un enemigo sin rostro claramente definido. Sin embargo, la administraci贸n de George W. Bush,  en poco tiempo, realiz贸 un retrato del responsable de los hechos: Osama Bin Laden, y su grupo terrorista Al Qaeda. As铆 nace la doctrina Bush: “O est谩n con nosotros o con los terroristas”. De esta manera, de forma similar a la que se hiciera en los momentos iniciales de la Guerra Fr铆a, se lanza una lucha global contra el enemigo. S贸lo que esta vez el objetivo no era contenerlo, sino destruirlo.

 

Como consecuencia de los ataques a Estados Unidos, se abre un debate acerca de la respuesta argentina ante el evento. En esta ocasi贸n, a diferencia de lo sucedido en 1.990 ante la crisis del golfo, el n煤mero de actores que participan en el proceso decisorio se multiplica. El Parlamento, los ministros, los diputados, el ex – presidente Menem, las fuerzas armadas, la opini贸n p煤blica, son todos protagonistas, con sus intereses personales u organizacionales, de los tiras y aflojes de esta decisi贸n. En otros t茅rminos, se trat贸 de un proceso decisorio del tipo descripto por Allison como Modelo III, EN “La Esencia de la Decisi贸n”:


"En contraste con el Modelo I, el Modelo de la Pol铆tica Gubernamental o Burocr谩tica) no considera a un actor unitario, sino a varios actores como jugadores, jugadores que no solo atienden cuestiones estrat茅gicas espec铆ficas, sino tambi茅n diversos problemas internacionales;     

 jugadores que act煤an no con base a un conjunto consistente de objetivos estrat茅gicos, de acuerdo a variadas concepciones relativas a fines nacionales, organizacionales y personales; jugadores que toman decisiones gubernamentales no a trav茅s de una elecci贸n 煤nica y racional, sino a trav茅s del tira y afloja caracter铆stico de la pol铆tica". (Allison, 1.987:213). 

                       

 

 La intenci贸n del gobierno, es imitar la decisi贸n menemista, aunque procurando salvar todas las apariencias legales nacionales e internacionales para diferenciarse del estilo autoritario de la administraci贸n anterior. En virtud de ello, la decisi贸n de un eventual env铆o de tropas para una coalici贸n punitiva fue consultada con el Parlamento, as铆 como con los vecinos regionales. De all铆 la resurrecci贸n del TIAR. Pero el gobierno del presidente De la R煤a, plagado de contradicciones evidentes, se ech贸 atr谩s en su objetivo inicial. Desisti贸 de mandar tropas al showdown[1] estadounidense contra el Estado Asi谩tico en el que presumiblemente se refugiaban los terroristas. Si bien no cont贸 con el pedido formal de ayuda Estados Unidos, Menem tampoco lo hab铆a tenido, y sin embargo actu贸. El motivo de la actitud es simple. Indecisiones del gobierno, peso de los actores participantes del proceso decisorio; pero por sobre todas las cosas, los estrechos m谩rgenes de acci贸n impuestos por el contexto externo.

 

            En el caso del a帽o 2.001, la figura de la Alianza que primero se manifest贸 en contra del env铆o de tropas argentinas al showdown en Afganist谩n fue un hombre que a pesar de nos estar desempe帽ando funciones legislativas en ese momento, era un pol铆tico relevante en la estructura de la coalici贸n. Estoy haciendo referencia al Jefe de Gobierno de la Ciudad Aut贸noma de Buenos Aires, An铆bal Ibarra, quien declar贸 que el pa铆s deb铆a comprometerse con la paz; que deb铆a contribuir a poner una cuota de racionalidad para evitar que los sucesos del 11 de septiembre se convirtieran en una espiral de violencia. Afirm贸 asimismo

que el pa铆s deb铆a s铆 comprometerse con cualquier medida preventiva de refuerzo a la seguridad, aunque decididamente no a cualquier definici贸n de guerra, sea 茅sta convencional o no.

Alfredo Bravo del ARI y Carlos Raimundi del FREPASO, se manifestaron contrarios al alineamiento a acr铆tico de la potencia global; y hasta cuestionaron al presidente De la R煤a por decir que se sinti贸 agredido por los atentados sufridos por Estados Unidos. Elisa Carri贸, l铆der del ARI, denunci贸 que ser铆a un acto irresponsable si el gobierno nacional decidiese sumarse a Estados Unidos en una expedici贸n militar punitiva contra Afganist谩n. Horacio Pernasetti, jefe del bloque de diputados radicales fue m谩s all谩 a煤n, situando el debate de la posible resultante pol铆tica en los t茅rminos de una discusi贸n m谩s profunda que se dio a lo largo de toda las etapas de evoluci贸n de nuestra pol铆tica exterior: neutralismo o participaci贸n. Este diputado, contrariamente a las tendencias demostradas por el Poder Ejecutivo conducido por un hombre de su partido, dijo que De la R煤a deber铆a respetar la tradici贸n del radicalismo en el 谩mbito de la pol铆tica exterior y mantener a nuestro pa铆s neutral del conflicto que se preparaba.

 

Dar铆o Alessandro, jefe del bloque del FREPASO en diputados reclam贸 firmeza contra el terrorismo que mata gente inocente en el mundo, pero proclam贸 que la Argentina debe actuar dentro del derecho internacional y en el marco de las decisiones que tomen las Naciones Unidas y los pa铆ses de la regi贸n; salvo que esto implique ir a la guerra. El ex Ministro del Interior Federico Storani, en una posici贸n similar a la de 1.990, se manifest贸 contrario a un presunto despliegue de tropas nacionales en el exterior por considerar que no exist铆a ninguna guerra. Destac贸, sin embargo, que el pa铆s deb铆a colaborar con la lucha contra el terrorismo, pero desde los organismos internacionales. Argument贸, asimismo que en 1.990, con el env铆o de tropas al Golfo la Argentina no hab铆a ganado nada. Que se hab铆a vulnerado la Constituci贸n al no haber consultado el gobierno al Congreso en la participaci贸n de un bloqueo que de acuerdo al derecho internacional p煤blico es un acto de guerra

 

En general, se puede decir que en el a帽o 2.001, la actitud de los legisladores radicales – con algunas excepciones -, fue similar a la de los justicialistas en 1.990, s贸lo que m谩s prudente. Los legisladores del FREPASO fueron los que m谩s en茅rgicamente se manifestaron en contra del env铆o de tropas argentinas a Afganist谩n, a煤n si las Naciones Unidas as铆 lo solicitasen. Los peronistas, dominados por los sectores menemistas, volvieron a pronunciarse a favor de una intervenci贸n de las tropas nacionales apoyando a las estadounidenses. Justamente aunque fuera ya del 谩mbito parlamentario, desde su arresto domiciliario en Don Torcuato, Menem, expres贸 su posici贸n.

 

             El ex presidente argentino sugiri贸 que nuestro pa铆s deber铆a alinearse inmediatamente con Estados Unidos y mostrar una actitud mucho m谩s firme. Inclusive lleg贸 a recomendar a De la R煤a que no espere la autorizaci贸n parlamentaria; as铆 como 茅l hizo lo propio en 1.990. Adem谩s, en una reuni贸n que sostuvo Lincoln Bloomfield, subsecretario de Acci贸n Pol铆tica y Seguridad del Departamento de Estado, Miguel 脕ngel Toma, legislador justicialista curiosamente titular de la comisi贸n de Defensa al igual que en 1.990, dijo que el pa铆s deber铆a mantenerse coherente con la l铆nea instalada en 1.991, y manifest贸 su incondicional apoyo a Washington y destac贸 que estaba de acuerdo con el env铆o de tropas nacionales. Adujo como defensa de su argumento, que una respuesta militar estadounidense ser铆a un acto en defensa propia, no de agresi贸n. Jos茅 L. Fern谩ndez Valoni, diputado por Acci贸n por la Rep煤blica, partido de Domingo Cavallo, tambi茅n adhiri贸 al env铆o de fuerzas.

 

Luego del entusiasmo inicial del gobierno, los debates parlamentarios, la negativa receptividad de la opini贸n p煤blica de los argumentos oficialistas, la ausencia de pedido concreto de asistencia de parte de Estados Unidos o de la ONU y la propia y cr贸nica indecisi贸n presidencial sobre todo, entre otros factores, fueron elementos  que influyeron en la desconcertante resultante. El gobierno, algunos d铆as antes del inicio de las operaciones b茅licas estadounidenses y brit谩nicas sobre Afganist谩n, emite un documento en el que apoyaba decididamente las acciones que se llevan a cabo con el prop贸sito de erradicar el flagelo mundial del terrorismo, pero que no estaba planteado el env铆o de tropas.

 

            Al d铆a siguiente, el vocero presidencial Juan Pablo Baylac declar贸 en un programa radial que el pa铆s hab铆a ingresado en un debate llamativo; ya que nadie hab铆a estado pidiendo tropas; por lo que la participaci贸n argentina no ser铆a enviando contingentes armados. El Ministro de Relaciones Exteriores Rodr铆guez Giavarini, resumi贸 en una sola frase la posici贸n final de la pol铆tica exterior argentina ante los acontecimientos, que es una s铆ntesis de la cl谩sica indecisi贸n de la gesti贸n delarru铆sta: “ni un paso atr谩s, ni un paso adelante”; lo que significaba que no se retacear铆a la colaboraci贸n con Washington, aunque no se pretend铆a aparecer ante la opini贸n p煤blica como m谩s belicista que Estados Unidos.

 

            A comienzos de octubre se conoci贸 el pedido oficial de Estados Unidos: que Argentina enviara cascos azules a los Balcanes para reemplazar a sus pares estadounidenses que ir铆an a prestar servicio en Afganist谩n. La primera d茅cada del siglo XXI, muestra un sistema en transici贸n hacia un nuevo concepto de seguridad global, en el cual es la potencia hegem贸nica agredida aquella que determinar谩 de qu茅 manera habr谩n de colaborar los aliados. Y en este caso, Condoleeza Rice, principal asesora de seguridad nacional estadounidense, se encarg贸 de aclarar la postura de su pa铆s respecto del apoyo argentino y regional: agradeci贸 la iniciativa diplom谩tica de resucitar el TIAR, pero exigi贸 que Argentina, Brasil y Paraguay, se dediquen a custodiar mejor la zona de las tres fronteras...

 

            Nuestro gobierno se limit贸 entonces simplemente a ofrecer que tropas argentinas reemplacen a los cascos azules estadounidenses en los Balcanes, a fin de que 茅stos puedan cumplir sus obligaciones en Afganist谩n. Los deseos y las motivaciones personales y organizacionales de los jugadores end贸genos pesaron sin lugar a dudas en la resultante de este proceso de toma de decisiones. Sin embargo, en este nuevo sistema que est谩 naciendo, el contexto externo se impuso con todo su peso sobre nuestro pa铆s para demostrar que independientemente de las buenas intenciones, en el siglo que se inicia es la potencia hegem贸nica y no un Estado subordinado el que determinar谩 el nivel de alineamiento aceptable.

 

Por todo lo expuesto, concluyo que la pol铆tica exterior de la Rep煤blica Argentina de la 煤ltima d茅cada, al menos en el aspecto de toma de decisiones, no ha presentado caracter铆sticas de modernidad. En otras palabras, a pesar de la mayor apertura del proceso decisorio de la primera administraci贸n nacional del siglo XXI, respecto de la precedente; las decisiones tomadas en los casos de prueba seleccionados, constituyeron simplemente respuestas reactivas a est铆mulos de variables contextuales tanto internas como externas y no un producto de una iniciativa aut贸noma y cuidadosamente estudiada de los actores participantes del proceso.



[1] El Diccionario "Webster" de la lengua inglesa define la palabra showdown como: "The final settlement of a contested issue or the test of strength by which it is settled". En castellano se traduce como "La resoluci贸n final de un asunto disputado o la prueba de fuerzas mediante la cual se resuelve". (Webster's Third New International Dictionary of the English Language, Unabridged, Merriam - Webster inc. Publishers, Springfield, Massachusetts, U.S.A., 1.993, page 2106). El diccionario castellano - ingl茅s; ingl茅s - castellano "Simon and Schuster", define showdown como: "Confrontaci贸n decisiva,arreglo de cuentas, prueba definitiva de fuerzas". (Simon and Schuster's International Spanish Dictionary, Second Edition, Macmillan, New York, 1.997). Escog铆 este t茅rmino de la lengua inglesa porque me pareci贸 el que m谩s concisa y apropiadamente define las caracter铆sticas que tuvieron las acciones b茅licas estadounidenses sobre Afganist谩n posteriores a los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2.001.