1/10/26

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¿Por qu茅 ha perdido credibilidad la ONU en el 谩mbito internacional?





En la 81.陋 sesi贸n de la Asamblea General de las Naciones Unidas, y tras los discursos de algunas de las figuras m谩s destacadas del mundo, resulta innegable el desorden que aqueja al sistema internacional. 

Desde el discurso poco convincente del Secretario General saliente, Antonio Guterres, hasta la presencia de un criminal de guerra sujeto a una orden de arresto internacional, Benjamin Netanyahu, y la consiguiente condena de la mayor铆a que opt贸 por abandonar la sala, todo ello pone de manifiesto la anormal situaci贸n en la que nos encontramos. Sin duda, Donald Trump representa el colmo de esta situaci贸n. 

Si bien 茅l solo contribuye a generar mayor controversia en torno a la posici贸n de Estados Unidos en el escenario internacional, tambi茅n es cierto que no es el 煤nico responsable del actual deterioro de la integridad institucional de la organizaci贸n.

En medio de dos guerras en las que Estados Unidos desempe帽a un papel activo crucial (actuando en nombre de Israel), con miles de muertos, heridos o desplazados, y da帽os materiales que han arruinado la vida de cientos de miles m谩s, y en medio de los preparativos para una invasi贸n terrestre de Ir谩n, la Asamblea parece ser nada m谩s que una c谩mara desprovista de poder, con un p煤blico sordo, que sirve 煤nicamente de tel贸n de fondo para la cacofon铆a de discursos vac铆os y totalmente intransigentes.

 Precisamente mientras se celebra esta sesi贸n, seg煤n los relatores de las Naciones Unidas en Ginebra, se ha revelado que 130.000 yemen铆es han sido desplazados y m谩s de 110 han muerto desde que Arabia Saud铆, a instancias de Washington, lanz贸 su ataque contra Yemen.

Tampoco debemos pasar por alto el suministro estadounidense de equipos por valor de 2,8 billones de d贸lares y unas 60.000 bombas pesadas de una tonelada a Tel Aviv, con las que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) sin duda matar谩n a m谩s palestinos inocentes y seguramente tambi茅n las usar谩n en alguna acci贸n traicionera contra Yemen e Ir谩n.

 No olvidemos que Netanyahu y sus colaboradores llevaban dos a帽os hablando, hasta febrero de este a帽o, del plan para expandir el «Gran Israel», un plan que (para furia de los sionistas) ha sido claramente frustrado por la determinaci贸n iran铆 y la estupidez de Trump. Es por estas razones, y muchas otras, que resulta imposible tomar en serio a los l铆deres de Washington cuando dan la voz de alarma sobre amenazas a la seguridad y la paz internacionales.

No hace falta escuchar a todos los jefes de Estado para hacerse una idea de la situaci贸n mundial. Como dice el refr谩n, «un ejemplo basta», y ese ejemplo no es otro que el propio presidente de Estados Unidos.

El discurso de Trump ante el foro proporciona m谩s razones para un cambio radical en la estructura y composici贸n de esta organizaci贸n, que se ha vuelto anacr贸nica y completamente indigna de confianza ante las realidades actuales. El propio Trump puso en tela de juicio la utilidad de las Naciones Unidas, preguntando: "¿Cu谩l es el prop贸sito de este foro?".

Un l铆der que se dedic贸 exclusivamente a proferir amenazas de aniquilaci贸n contra Ir谩n (lo que sin duda insin煤a un posible ataque nuclear), a menospreciar a M茅xico, a confesar efusivamente su intenci贸n de controlar el continente y a demostrar una total falta de tacto diplom谩tico, ofrece pocas esperanzas de armon铆a y equilibrio. 

Como vimos, y a la luz de la efusiva bienvenida de los l铆deres 谩rabes, incluido el jefe de Al-Qaeda (un agente de la CIA) que ahora se ha convertido en presidente de una Siria devastada, no cabe duda de la absoluta desconexi贸n entre estos gobernantes y sus pueblos. Sea como fuere, tambi茅n es cierto que esas mismas personas que ahora le besan la mano lo traicionar谩n ma帽ana.

Asimismo, como un aut茅ntico bocazas, cree que con ese lenguaje y los modales de un g谩nster del este de Brooklyn est谩 demostrando su poder. Sea como fuere, o crea lo que crea, lo cierto es que, si bien en Gran Breta帽a se percibe a Estados Unidos como una potencia en materia de seguridad y comercio, ese poder se est谩 desvaneciendo r谩pidamente, sobre todo en los sectores comercial y financiero, gravemente afectados por la temeraria aventura contra Ir谩n que, de no terminar, arruinar谩 definitivamente a Estados Unidos y a todo el hemisferio. 

Sin duda, el primer ministro Burnham tambi茅n lo sabe, pero, como buen brit谩nico, sabe disimular muy bien sus verdaderos pensamientos.

Como bien se帽alaron Trump y algunos de sus aduladores en el Cono Sur, el foro ha dejado de cumplir su prop贸sito, pero no han mencionado qui茅n ha socavado los objetivos de la organizaci贸n desde dentro. 

Los 38 millones de seres humanos asesinados por las guerras, las intervenciones y las sanciones totalmente ilegales impuestas por las administraciones de Washington contra las naciones (para debilitar y derrocar gobiernos) constituyen un argumento m谩s que contundente.

Pero hoy, en el mismo escenario donde hace treinta y cinco a帽os sembraron la muerte en Irak, son los estadounidenses quienes pagan un alto precio por sus planes de repetir la misma historia con Ir谩n en la lucha por el control del estrecho de Ormuz. En este contexto, presenciamos un asombroso bloqueo informativo en la prensa occidental, que sus ciudadanos perciben a trav茅s de las repentinas subidas de los precios del combustible, el aumento de los tipos de inter茅s y la inestabilidad en las econom铆as de sus pa铆ses, incluida la de Estados Unidos.

Tal como est谩n las cosas, Donald Trump no se detendr谩 hasta crear el caos global. ¿C贸mo? Cerrando indefinidamente el estrecho de Ormuz, cumpliendo su amenaza de aniquilar la Rep煤blica Isl谩mica de Ir谩n, con todo lo que ello implica. Las pruebas de ello ya est谩n en camino en grandes aviones de carga repletos de armamento, equipo y veh铆culos que se desplegar谩n en una posible operaci贸n terrestre.

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