En el marco de la aplicación de una solución pacífica del conflicto palestino israelí, los ministros de relaciones exteriores de los países miembros de la Unión Europea aprobaron ayer que la ciudad de Jerusalén debe ser la capital de dos estados: Israel y el futuro Estado de Palestina.
Los ministros rechazaron un proyecto presentado por el gobierno sueco para que Jerusalén oriental sea la capital del futuro Estado de Palestina.
La decisión hará enojar seguramente a Israel que había advertido a la UE el peligro por tratar de imponer soluciones a las partes en conflicto. Israel se ha opuso firmemente a la propuesta sueca, aseguró que aceptarla disminuirá las capacidades de la Unión Europea para jugar el rol de mediador en el conflicto.
Los ministros reiteraron su rechazo de la decisión israelí de anexar Jerusalén oriental ocupada, como se indica en el comunicado emitido tras la reunión celebrada en Bruselas. Además declararon no reconocer ningún cambio en las fronteras anteriores a 1967, a excepción de los acordados entre las partes en conflicto.
Los ministros agregaron: “Hay que llegar a una solución pacifica en el conflicto del Medio Oriente, y colocar a Jerusalén como capital de dos estados a través de las negociaciones”.
El canciller de Luxemburgo, Jean Asselborn, declaró a la prensa “No entiendo por qué Israel se niega a aceptar la idea de que Palestina sea conformada por la Franja de Gaza, la Ribera Occidental y Jerusalén oriental. Los israelíes tienen el derecho de vivir en Israel y los palestinos tienen el derecho de vivir en Palestina”, concluyó.
Los ministros rechazaron un proyecto presentado por el gobierno sueco para que Jerusalén oriental sea la capital del futuro Estado de Palestina.
La decisión hará enojar seguramente a Israel que había advertido a la UE el peligro por tratar de imponer soluciones a las partes en conflicto. Israel se ha opuso firmemente a la propuesta sueca, aseguró que aceptarla disminuirá las capacidades de la Unión Europea para jugar el rol de mediador en el conflicto.
Los ministros reiteraron su rechazo de la decisión israelí de anexar Jerusalén oriental ocupada, como se indica en el comunicado emitido tras la reunión celebrada en Bruselas. Además declararon no reconocer ningún cambio en las fronteras anteriores a 1967, a excepción de los acordados entre las partes en conflicto.
Los ministros agregaron: “Hay que llegar a una solución pacifica en el conflicto del Medio Oriente, y colocar a Jerusalén como capital de dos estados a través de las negociaciones”.
El canciller de Luxemburgo, Jean Asselborn, declaró a la prensa “No entiendo por qué Israel se niega a aceptar la idea de que Palestina sea conformada por la Franja de Gaza, la Ribera Occidental y Jerusalén oriental. Los israelíes tienen el derecho de vivir en Israel y los palestinos tienen el derecho de vivir en Palestina”, concluyó.

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