Suiza teme boicot de los países islámicos por prohibir la construcción de minaretes en las mezquitas.
El diario suizo Le Temps aseguró que el 5% del comercio exterior del país europeo se realiza con países musulmanes. Los responsables suizos temen un boicot masivo que podría restringir la venta de los productos emblemáticos del país como el chocolate y los relojes. Es en consecuencia de la prohibición para construir los minaretes (torres) de las mezquitas.
En el 2007, Suiza exportó productos por un valor de 2,5 billones de euros a Turquía, 1,9 billones a los Emiratos Árabes Unidos y 1,5 a Arabia Saudita. Además los países árabes representan el 2% del turismo en Suiza.
Suiza también es candidata a la presidencia de la Asamblea General de las Naciones Unidas y desea tener una banca en el Consejo de los Derechos Humanos de la misma organización pero un voto negativo de los países musulmanes puede ser fatal a las aspiraciones suizas.
Los dirigentes suizos comenzaron a trabajar para limitar las consecuencias políticas y económicas del resultado del referendo del 29 de noviembre donde el 57% del electorado votaron a favor de la prohibición de la construcción de los minaretes de las mezquitas.
Alrededor de 400 mil musulmanes viven en Suiza, de una población total de 7,5 millones de habitantes, lo que hace del Islam la segunda religión del país. Los dirigentes helvéticos toman distancia del resultado del voto asegurando que no representa la posición del gobierno.
La ministra suiza de Justicia y Policía, Eveline Widmer-Schlumpf, declaró que su gobierno teme las repercusiones del no a los minaretes sobre las exportaciones y el sector turístico. Los responsables financieros tienen el mismo temor de ver una corrida de capitales islámicos depositados en los bancos suizos.
En el 2007, Suiza exportó productos por un valor de 2,5 billones de euros a Turquía, 1,9 billones a los Emiratos Árabes Unidos y 1,5 a Arabia Saudita. Además los países árabes representan el 2% del turismo en Suiza.
Suiza también es candidata a la presidencia de la Asamblea General de las Naciones Unidas y desea tener una banca en el Consejo de los Derechos Humanos de la misma organización pero un voto negativo de los países musulmanes puede ser fatal a las aspiraciones suizas.
Los dirigentes suizos comenzaron a trabajar para limitar las consecuencias políticas y económicas del resultado del referendo del 29 de noviembre donde el 57% del electorado votaron a favor de la prohibición de la construcción de los minaretes de las mezquitas.
Alrededor de 400 mil musulmanes viven en Suiza, de una población total de 7,5 millones de habitantes, lo que hace del Islam la segunda religión del país. Los dirigentes helvéticos toman distancia del resultado del voto asegurando que no representa la posición del gobierno.
La ministra suiza de Justicia y Policía, Eveline Widmer-Schlumpf, declaró que su gobierno teme las repercusiones del no a los minaretes sobre las exportaciones y el sector turístico. Los responsables financieros tienen el mismo temor de ver una corrida de capitales islámicos depositados en los bancos suizos.
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